En defensa de San Valentín

Preocúpese por su felicidad y no cuestione la de los demás

Por: Camilo Andrés Acosta
febrero 09, 2015
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
En defensa de San Valentín

He visto con atención, en los últimos días, una gran cantidad de caricaturas, estados en Facebook, tuits, en los cuales el colombiano “coherente”, el que se cree coherente, despotrica sin vergüenza del día de San Valentín.

Veamos cómo se relaciona en la lógica feminista el amor romántico y San Valentín (y obviamente el capitalismo salvaje y el machismo primitivo), desglosando los principales prejuicios expuestos hasta la saciedad en pasquines de toda índole:
1- San Valentín refuerza la idea de que cada uno de nosotros tiene una media naranja, un valentín. Es cierto, generalmente San Valentín es una fiesta monógama en la cual el chico le pide a la chica, (sí, como en las películas), que salga con él un día, que le dé la oportunidad de conquistarla o de demostrarle su fidelidad y su felicidad de tenerla al lado. Cursi, es verdad, pero nada mejor que volver a la cursilería en un mundo donde la madurez se lee en las arrugas del ceño.

En nuestros tiempos, con la facilidad de utilizar métodos anticonceptivos, la monogamia parecería cosa del pasado, pero no es así. La estabilidad que plantea en la vida de un ser humano, ya sea hombre o mujer, el hecho de tener una relación monógama, no está compuesta solamente de la “idea de posesión”, en la cual ella es mía y yo de ella. No se trata solo de eso, repito, sino de tener un compañero de vida, una persona en la cual puedes confiar hasta en tus más íntimos momentos, que te apoya y te soporta, esa persona que te llevará una aspirina a la cama cuando se empiecen a presentar los primeros (y últimos) síntomas de la vejez, de la muerte.
Si en últimas usted prefiere un harem, bueno, pues llévelas a todas a chupar paleta y asegúrese de que todas van a venir a darle la aspirina cuando usted esté a punto de, como dicen, colgar los guayos.

2- San Valentín es una celebración exclusivamente heterosexual: Bueno, esto se cae por su propio peso pero mejor lo dejamos más claro. Si bien el bombardeo cultural e informativo puede llevarnos a entender la fiesta como una celebración heterosexual, el sistema imperante, la democracia (neo)liberal, criticable como es, permite al individuo ciertas libertades que además está en imposibilidad, política y jurídica, de restringir.

Si usted es homosexual no se enrede, invite a su pareja al cine, dele un pico, hágala su valentín, que seguro eso la va a hacer más feliz que la cantaleta mamerta, y le prometo que la policía no se los va a llevar ni al CAI ni a la UPJ ni a donde sea que se lo lleven a uno cuando la norma no funciona pero igual hay que aplicarla, porque le confirmo, no hay todavía una norma que le prohíba a un par de sonrientes tipos comerse una oblea con bastante arequipe.

3- San Valentín (y el fútbol, y las reinas, y la tele, y el internet, y la bicicleta, y leer 50 sombras de Grey, y las revistas del corazón, y los toros, y la depilación, y el reguetón, y Dios y la virgen, y la navidad, y un larguísimo, interminable etcétera) no son más que distracciones que ha generado el patriarcado, el capitalismo (o el estado o las FARC o Uribe o los gringos o el mismísimo Satán) para hacernos olvidar de nuestros gravísimos problemas.

En cualquier caso, la idea de que todo es “Pan y Circo”, subestima abiertamente la capacidad racional del ser humano, que está muy en duda desde hace rato, sí, pero que no por eso puede ser de plano descartada. A mí, por ejemplo, me gusta mucho el fútbol, y me cae muy bien la reina, pero sigo esperando que cojan a Uribe y que no se desperdicie más bienestarina.

4- San Valentín se lo inventaron para venderle chucherías a los enamorados. Yo confieso que no tenía la menor idea de esto, pero el tal San Valentín al parecer fue un curita que en la época del Imperio Romano empezó a casar jovencitos a escondidas del emperador, quien los prefería solteros pues así serían mejores guerreros. De ahí viene la tradición, que ahora ha sido absorbida por el sistema económico, que no puede más que aprovecharse. Si usted se cree el Che Guevara, o algo parecido, cómprele a su novia una flor en la calle, de esas que son caritas, y créame que va a hacer de San Valentín un mejor día no solo para usted y su pareja, sino para la pobre vieja que vive del rebusque y para la cual la fecha es el papayaso del año. Si aún no le convence la idea, hágale algo usted mismo, o finalmente no le dé nada más que un abrazo y un beso. Pero siempre tenga en cuenta que ni el capitalismo va a colapsar, ni su pareja se va a sentir mejor si usted (no) se hace el gringo para esa fecha.

Esperando haber roto, al menos en algo, los prejuicios contra San Valentín, quisiera continuar brevemente con una defensa del amor romántico, desde mi posición de hombre (lo cual por supuesto me criticarán):

A usted puede o no gustarle el amor romántico. Puede ser usted fiel o infiel, monógamo o polígamo, homo o hetero, hombre o mujer, pero no se meta con los que disfrutan de una relación romántica tradicional. Por favor, le suplico, preocúpese por su propia felicidad y no cuestione la de los demás.

Finalmente, esperando que la columna haya sido de su agrado, o que al menos le haya suscitado una reflexión, lo invito a que disfrute este 14 de febrero como si Cupido acabara de flecharle el corazón. Disfrútelo con su pareja, sea una o sean varias, sea hombre o mujer, sea su esposa, su amiga, su querida, su concubina, su cuento, pero disfrútelo y preocúpese el día en el que de repente estemos celebrando el Día del Odio y el Rencor, que no estamos ni tan lejos.

Comentarios, acotaciones, e insultos feministas a: [email protected]

O a: @CamiloAcosta2

-.
0
778
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
Cabal logró hundir la jurisdicción agraria

Cabal logró hundir la jurisdicción agraria

Nota Ciudadana
Las cifras del horror en Cali: ¡juicio a los asesinos!

Las cifras del horror en Cali: ¡juicio a los asesinos!

Nota Ciudadana
Viendo ballenas

Viendo ballenas

Nota Ciudadana
Ideario contra los calificativos huecos

Ideario contra los calificativos huecos