El Tino, un esclavo del entretenimiento

No se equivocó Francia Márquez al compararlo con el negro que durante la colonia se hacía negrero, traicionando su raza...

Por: Juan Manuel Montoya Tovar.
octubre 16, 2019
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El Tino, un esclavo del entretenimiento
Foto: Instagram @eltinoasprilla

El payaso Chocolat, nombre artístico del afrocubano Rafael Padilla, fue la primera persona de raza negra en triunfar en los grandes escenarios de la comedia de la Francia de fines de siglo XIX. El actor francosenegalés Omar Sy, protagonista del exitoso largometraje Amigos Intocables, hace una semblanza inmortal del payaso en la película Señor Chocolate; semblanza que refleja el grosero afán de un negro por ser reconocido tal cual como si fuese un blanco en una sociedad que solo ve a un negro famoso como un simpático animal de circo. 

En la Colombia mezclada, que no tiene nada en común con la Francia blanca de fines de siglo XIX, parece hacerse evidente una reminiscencia del payaso Chocolat en la figura de Faustino "Tino" Asprilla. Nadie duda de que Asprilla fue un gran futbolista, el primer futbolista colombiano, y más afro, que descolló en Europa; pero como aquel payaso, sus grotescas actuaciones fuera del escenario en la premura de permanente reconocimiento han hecho que la sociedad colombiana lo vea como un simpático animal de circo. 

Y es que en ocasión de la rebuscada apología de Asprilla al expresidente Álvaro Uribe Vélez, no se equivocó la líder social afrocolombiana Francia Márquez en asimilarlo con el negro que durante la colonia se hacía negrero, traicionando su raza. 

Soy de los que considera que en Colombia más que racismo hay un profundo clasismo, por eso es que con personajes como el Tino difícilmente se verá al afro como alguien al cual se le considere importante en la sociedad colombiana más allá de correr, patear un balón de fútbol o bailar, es decir, un esclavo del entretenimiento. 

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