Las doctrinas recicladas del pasado están llevando al abismo la racionalidad humana. Una reflexión sobre el declive de la razón frente a la guerra moderna

 - El tablero global se calienta y la razón humana ya perdió la partida

El movimiento geopolítico, que va directamente ligado a doctrinas recicladas y resurgidas de un pasado, está llevando al abismo la racionalidad humana y la desnaturalización del hombre. En 1914 y 1935, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, muchos filósofos disertaban sobre el hombre y su racionalidad. Aquella capacidad para llevar al progreso al ser humano había caído ante los bajos instintos destructivos de la irracionalidad, poniendo en duda todo lo construido sobre el hombre y su espíritu elevado en la parte cognitiva.

No obstante, todo esto nace a raíz de ciertos inconvenientes o discrepancias entre sujetos que ven en la confrontación armada un medio para conseguir un fin —citando a Maquiavelo y W. Benjamin—. Es decir, las vías de hecho están bajo condicionales políticas que ven al otro como aquel enemigo a eliminar o, simplemente, buscan maniatar su voluntad ante quien es más poderoso dentro de la conflagración. Es en este contexto en el que los hombres dejan de tener nombres para convertirse en números; dejan de ser humanos para convertirse en armas eficientes para matar.

Todo aquello construido por el hombre queda reducido a nada ante los conflictos a gran escala. Los métodos para disuadir tales confrontaciones se vuelven ineficientes y las presiones internacionales, así como los diálogos “constructivos”, se tornan obsoletos. Nos encontramos ante tensiones constantes que se liberarán con cualquier tipo de excusa.

La historia de la humanidad nos ha dejado experiencias significativas que es importante repasar y reconocer ante los vejámenes que se están produciendo en tiempos modernos. Las guerras del Medio Oriente, los avances de EE. UU. en su política imperialista bélica y económica, y la lucha entre Ucrania y Rusia, entre otros conflictos, están llevando al borde de una lucha frontal entre diferentes países del mundo. Son naciones dispuestas a llevar a los hombres a la guerra y hacer uso de armas mortíferas para aplacar al otro o desaparecerlo.

Nuevamente estamos ante el avance de la irracionalidad y el declive de la razón humana. Los tiempos venideros son difíciles; hoy más que nunca, la cordura es lo único que nos puede llevar a un mundo más pacífico.

También le puede interesar:

Anuncios.