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El Herodes de hoy

“Ya gobernó Colombia y lo quiere seguir haciendo. Tuvo un país a su merced , el cual afrontó con una cruenta guerra acompañada de una violenta alianza paramilitar”

Por: JOSE ALBERTO LEGUIZAMO VELASQUEZ
Enero 12, 2018
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El Herodes de hoy

“Hace más de 2 mil años al igual que hoy, a Herodes el rey le entró el miedo, porque le contó el profeta que había nacido el verdadero rey, el ansia de poder, su egoísmo y sus ganas de perpetuarse, hicieron que pensando en el pueblo, decidiera defender la democracia y envió a la guardia secreta a matar a todos los varones recién nacidos”.

Como un acertijo de la historia política moderna y su similar entre los años 4 o 5 AC, Herodes se erigía entre los romanos como un despiadado, melómano, maquiavélico y oportunista político, aquel que ascendió de procurador a rey de Judea,  el que no vaciló en ordenar asesinar a muchos, entre ellos a su esposa y tres hijos, fue el autor de la supuesta “Matanza de los Inocentes” o en nuestros tiempos si se quiere como supuestos falsos positivos.

Para Herodes cualquier animal era mejor que su hijo, tanto que no le importó engendrar la matanza con tal de asesinar a un recién nacido que acabaría con su reinado. Nada se movía sin que él se enterara, de manera astuta con su calculado oportunismo hacía blandear tanto su lengua como su voraz espada; acosaba a sus rivales y se aseguraba de que desaparecieran misteriosamente, confiscaba o se apropiaba de sus bienes, nombraba sumos sacerdotes a su antojo con la condición irrestricta de absoluta lealtad incluida la muerte, formó un ejército de mercenarios ejecutores ciertos con la ley, pero torturadores en potencia con sus opositores. Asesinó prácticamente a toda su generación, a su primera y segunda esposa, a su padre y abuelo, a su cuñado Aristóbulo y a los hijos de éste y a otros más.

En contraparte, lograba hacerse ver como el más incansable trabajador, era amante de grandes obras de infraestructura como fortalezas y lujosos templos, subsidiaba de su propio bolsillo con granos de trigo que compraba a Egipto para alimentar a su pueblo, no obstante los judíos lo despreciaban por lo manipulador y servil que era con la clase política romana y por su estilo de codearse con los clanes aristocráticos y paganos de esa época. Cuando gobernó como rey de Judea, quería desterrar todo ancestro judío y convertir a su pueblo en ciudadanos de Roma el imperio capitalista más grande sobre la tierra. Herodes fue un paranoico que veía enemigos en todas partes, aun así, procuraba caer justamente entre poderosos para lograr favores políticos entre ellos del emperador César Augusto que fue quien lo nombró rey. De sus raíces se sabe que provino de una familia de pastores (campesinos) al sur de Israel, por parte de su padre judío llamado Antípatro y Cipro su madre una árabe, una mezcla explosiva hoy casi imposible.

En su filosofía política aprendió “que la distancia más corta hacia el poder era eliminar al rival”, algo que supo utilizar desde muy joven apenas con 20 años cuando fue gobernador de Galilea, tenía soplones por doquier y mediante traiciones y celadas barría a cuanto opositor se le atravesara venga de donde venga, adquirió fama por lo cruel, violento y bárbaro, incluso cuando se le intento juzgar por sus crímenes ante el Sanedrín, llegó y rodeo al Consejo con sus tropas e ingresó armado hasta los dientes para defender su inocencia, como era de esperarse, con la intimidación y la verborrea salió campante a vender la idea de que siempre la razón estaba de su lado. Herodes cuando gobernó se hizo de tropas y dinero a costas de los romanos, de los impuestos que cobraba y de sus alianzas políticas para consolidar su poder y mejorar su imagen ante los mismos judíos, por sus ambiciones políticas asesinó a su primera esposa para luego casarse con la noble princesa Mariamne a quien también asesinó y según él, posteriormente vería su fantasma merodear a toda hora, de acuerdo al historiador judío Flavio Josefo.

Nadie pudo aseverar o negar que la orden de asesinar a recién nacidos es cierta, se partió de un supuesto sacrificio de familiares entre ellos sus más cercanos hijos y esposas,  los medievalistas hablan de 144 mil niños, los sirios de 64 mil y la iglesia ortodoxa 14 mil, algunos estudios bíblicos cristianos se refieren a una errónea interpretación del escrito griego entre matanza y asesinatos de niños, algo que el argot popular celebra contrariamente como la fiesta de los Santos Inocentes en referencia a la falsa matanza. Lo único válido y fielmente reconocido fue la muerte de Herodes a los 70 años entre pestes y enfermedades y sepultado en el templo Herodiano recientemente descubierto.

El Herodes de hoy ya gobernó Colombia y lo quiere seguir haciendo. Tuvo un país a su merced , el cual afrontó con una cruenta guerra acompañada de una violenta alianza paramilitar, que no dudó en aniquilar a familias enteras incluidas sus hijos, cobrando la vida de miles de inocentes. Es sorprendente la gran similitud entre ambos gobernantes en algunos o muchos aspectos, el eterno, impoluto e incalificable político dueño de varias generaciones de dirigentes y seguidores, nos recuerda la enfermiza ambición de poder herodiana a quien el propio Jesús tildó de “zorra” por la habilidad y astucia que manifestaba en sus alianzas, negociaciones y pactos políticos.

Nada distinto ocurre en nuestros días, ese estilo tan peculiar de hacer política como un caudillo, proviene del mismísimo Herodes caracterizada por el miedo a perder el poder, se dice que éste ordenó, que al morir encerraran en el mismo aposento a todos sus detractores y opositores y luego les prendieran fuego, por suerte sus propios seguidores abrieron las puertas para que eso no ocurriera, pero puede servir de lección para que los electores desobedezcan algún día al Herodes Colombiano aunque no haya muerto y se puedan abrir las puertas para que terminen los fraudes como el que hicieron con el NO, las anticonstitucionalidades como querer reelegirse, los pactos de sangre con el paramilitarismo, las manipulaciones y violaciones a la ley con el fin de perpetuarse o salir bien librado (Cartel de la Toga) o sin ir muy lejos, en su afán de acabar supuestamente con el comunismo ordenaran liquidar a muchos jóvenes, como los de Soacha y otros 4 mil mal llamados falsos positivos; Colombia ya tuvo un Herodes que se escandalizó con la historia de las múltiples ejecuciones extrajudiciales durante ese gobierno, inocentes que eran presentados por militares como guerrilleros dados de baja, y por los cuales hay más de 2 mil uniformados detenidos, algunos como la contraguerrilla Atila 1 por negarse a asesinar a unos guerrilleros capturados fueron destituidos, previamente sometidos a encierro y retirados por no acceder a cometer un falso positivo.

Herodes el Grande, irónicamente fue grande pero para Roma y no para su pueblo, porque sentó las bases para el esplendor económico de su reino entregándolo a la romanización. Fue un vasallo del imperio capitalista, en ese momento representado por el poder económico y militar de los romanos, por eso fue grande por servil, despiadado y brutal para mantenerse en el poder. Tampoco existen diferencias con el Herodes Colombiano, a pesar del repudio popular en sus 8 años de gobierno logró la total anexión económica de Colombia a esa gran potencia Estados Unidos. Muchas multinacionales gringas ansiosas aumentaron su participación en los distintos mercados agrícolas, laboratorios productores de medicinas genéricas, mediante arbitrarias normas de propiedad intelectual, lograr el control del comercio de servicios o hacerse de grandes contratos como la Ruta del Sol, además de entregar los recursos naturales y explotar inmisericordemente la mano de obra. Fue repudiado por la voraz política y entreguismo que practicó.

No habrá ninguna iniciativa que le sirva a este Herodes colombiano para que mejore su imagen de hombre violento, lascivo y nada respetuoso con las costumbres de nuestro país, este oscuro retrato muchas veces le corresponde a la figura del despreciable Herodes romano.

 

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