Durante más de medio siglo, el nombre de Hugo Patiño ha estado ligado al humor colombiano. Con personajes como El príncipe de Marulanda, El bobo Anselmo o El patrón del viejo Caldas, se convirtió en una de las figuras más emblematicas de Sábados Felices. El 10 de marzo Patiño cumple 96 años y se consolida como el humorista más longevo de Colombia. Dice que todo se debe a su estilo de vida disciplinado y saludable. Aunque también tuvo que enfrentar una grave trombosis que casi acaba con él principe de Marulanda, pero salió con la cabeza en alto, como lo ha hecho con cada reto que le ha puesto la vida.
Hugo Patiño no fue solo fue humorista, también fue actor. Estuvo en las películas Mamagay, dirigida por Jorge Gaitán y en donde compartió set con Humberto Martínez, El taxista millonario, quien hasta la Estrategia del Caracol fue la película más taquillera del cine nacional, dirigida por Gustavo Nieto Roa y protagonizada por Ernesto “el gordo” Benjumea ayer me echaron del pueblo, cien años de infidelidad, en todos estos clásicos Patiño pudo imprimir su sello
Tiene una lista —más de 200— en orden alfabético de las escuelas que visitó con Alfonzo Lizarazo, en el marco del programa lleva una escuelita en tu corazón, en la que se hacía un show con el elenco de Sábados Felices en un teatro o en un partido de fútbol de un pueblo. Así se fundaron y mejoraron más de 320 escuelas con participación del gobierno.
En uno de estos eventos, en Florida, Valle, en 1994, en el que estuvo Hugo Patiño, las Farc, que un principio quería secuestrar a todo el elenco de Sábados Felices, raptó a su líder, Alonzo Lizarazo. Poco tiempo después recuperó su libertad. Las Farc quiso mandarle un mensaje a Samper y a toda Colombia.
Además de eso, detrás de los escenarios y las carcajadas hay una historia que durante años ha despertado curiosidad: su relación con Dora Castrillón, la mujer con la que comparte su vida y que es 40 años menor que él. La historia comenzó a finales de los años setenta. Para entonces, Patiño tenía 55 años y ya era un comediante reconocido. Fue en esa época cuando conoció a Dora Castrillón, quien apenas tenía 15 años. Lo que empezó como un encuentro casual terminó convirtiéndose con el paso del tiempo en una relación sentimental que desafió críticas y prejuicios por la diferencia de edad.

El romance sigue dando de qué hablar. Sin embargo, la pareja se consolidó con los años y terminó convirtiéndose en el segundo matrimonio del humorista. Según ha contado el propio Patiño en entrevistas, la familia es hoy el centro de su vida: “La familia es todo para mí. Mi señora y mis hijos son los que me cuidan con la ropa, la comida. Me han enseñado muchas cosas”.
Aunque ya había tenido un matrimonio del que nacieron tres hijos que ahora viven en Estados Unidos con los que mantiene una buena relación, con Dora Castrillón, el comediante formó una nueva familia. Juntos tuvieron tres hijos, la hija menor nació cuando Patiño tenía 75 años, un hecho que también sorprendió al público que lo había seguido durante décadas en televisión.

Mientras su carrera continuaba en los escenarios y en la televisión, su esposa optó por mantenerse lejos de la exposición pública. Esa discreción ha sido, según han contado medios de comunicación, una de las razones por las que su relación se ha mantenido estable durante más de cuatro décadas. Pues aprendieron que a la intimidad del hogar no podían llegar las opiniones de quienes no vivían su idilio de amor.
Hoy Patiño sigue hablando de su esposa con admiración. En varias entrevistas la ha descrito como una mujer “ordenada, económica y honrada”, cualidades que —dice— han sido fundamentales para sostener su vida familiar. La historia del humorista nacido en Marulanda, Caldas, demuestra que su vida no solo ha estado marcada por el humor. También por una relación que comenzó entre polémicas, pero que con el paso del tiempo terminó convirtiéndose en una de las historias más particulares del mundo del entretenimiento colombiano.
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