Édgard Escobar Taborda afiló su pluma haciendo telenovelas para RCN y convirtiendo crímenes en emocionantes radionovelas para el programa La Ley contra el Hampa de Todelar. Pero su verdadera obsesión estaba lejos de los expedientes judiciales, en una esfera subterránea de la sociedad que juega con lo prohibido y lo obsceno: el porno.
La llegada de Édgar Escobar al mundo de la mafia
Su habilidad para generar suspenso y manejar el lenguaje melodramático llamó la atención del grupo ‘Los Extraditables’, liderado por Pablo Escobar, el cual buscaba construir una imagen política que les permitiera presionar al gobierno y evitar que fueran extraditados a los Estados Unidos.
Envuelto en el gabán negro que no se quitaba ni bajo el feroz sol del medio día de Medellín, Escobar Taborda llegó a las filas del cartel seducido por la oferta de trabajo que le hicieron para que fuera de jefe de prensa. El contrato se selló con el bautizo de Escobar Taborda como alias ‘El Poeta’.
La pluma de ‘El Poeta’, tan letal como el fusil de los sicarios, se encargó de los comunicados, amenazas y negociaciones de ‘Los Extraditables’. Con el paso de los años se ganó la confianza de los capos y en 1989, según la revista Semana, amplió las funciones de su cargo y se convirtió en el escritor de cabecera de Pablo Escobar, encargándose de recopilar y transcribir, al filo de la madrugada y en una pequeña casa de campo antioqueña, las memorias del jefe del Cartel de Medellín.

También puede leer: El tolimense que se hizo famoso falsificando al maestro Botero y sus obras terminaron en manos de muchos narcos
La primera revista porno colombiana a cargo de Édgar Escobar
Al mismo tiempo que ‘El Poeta’ dirigía las comunicaciones de ‘Los Extraditables’, trabajaba en paralelo en su propio proyecto que un día le llegó por casualidad en un hotel de Medellín. Según el libro ‘Días de porno’ de Simón Posada, Escobar Taborda conoció en una comida a Alexei Cherniakof, quien trabajaba con la productora South Star Productions y había viajado desde Los Ángeles para hacer una película porno.
Cherniakof se asoció con Escobar Taborda luego de que este cumpliera con la tarea de conseguirle mujeres que quisieran grabar una película porno. Grabaron varias películas como El jardín del amor, Cuerpos de fuego y Juegos Ardientes que, tal como cuenta Posada, vendió 7 mil copias en video casete.
‘El Poeta’ descubrió su fascinación por la pornografía y la llevó al mundo impreso, algo que solo había hecho Hernán Hoyos, el pornógrafo caleño que hacía novelitas eróticas que se vendían con increíble éxito. Según cuenta Alfonso Buitrago en su libro sobre el fotógrafo personal de Pablo Escobar, el capo puso la plata para la imprenta que se llamó E.E Ediciones, y fue el complemento de Trópico Producciones, un estudio de filmación de películas porno protagonizadas por jóvenes entre 16 y 25 años.
E.E Ediciones camuflaba las impresiones de los comunicados de ‘Los Extraditables’, con los números de las revistas Cuerpos y Póker, ambas especializadas en pornografía. La primera era una fotonovela pornográfica de tamaño pequeño en la que había fotografías de hombres y mujeres teniendo sexo, acompañadas de versos cursis como “Hembra y macho. Energía que atrae. Imán de sexo que los une hasta la fatiga, y se mueren para volver a nacer después de un orgasmo”. La segunda revista estaba dedicada a los homosexuales.

Según cuenta Posada en su libro, la mayoría de los jóvenes que modelaron para Póker fueron asesinados producto de la epidemia de homofobia que rondaba por las calles de todo el país. Eran los tiempos en que los travestis empacaban una pistola y una granada en el bolso para tener con qué defenderse al momento de que alguien decidiera atacarlos.

Las fotografías de las revistas estaban a cargo de Édgar ‘El chino’ Jiménez, un viejo amigo de Pablo Escobar que también fue su compañero de colegio y fotógrafo oficial del cartel. Según se sabe, el ejército de sicarios de ‘Los Extraditables’ eran fieles compradores de las revistas, en las cuales tenían un catálogo abierto para acceder a cualquier modelo del que se enamoraran.
Asimismo, en la revista Cuerpos se contaba que las películas de Trópico Producciones, que despertaron todo tipo de mitos en Medellín como el de las orgías en las que participaban importantes empresarios y cantantes, eran censuradas en Chile y éxito de ventas en Los Ángeles y Londres.
El final de la primera productora y la primera revista de porno colombiana
Édgar Escobar fue capturado el 20 de agosto de 1990, en Medellín, en un operativo de la IV Brigada del Ejército. El motivo de su arresto era, por supuesto, asesinato y homicidio, sin embargo, fue liberado en los días siguientes por falta de pruebas.
No obstante, su detención y el declive de la organización criminal para la que trabajaba marcaron el cierre definitivo de las oficinas de Trópico Producciones y E.E Ediciones. Con ello dejaron de circular las populares revistas que públicamente habían generado rechazo, pero que bajo las sábanas recibían gran aceptación.
Con la llegada del DVD, las escasas copias que existían de las películas de Trópico Producciones desaparecieron, alojándose únicamente en la memoria de quienes las vieron y las recuerdan por sus desatinados diálogos que decían cosas como: “miembro de acero surcado por una vena, erecto como nunca había visto alguno y vibrante con la mejor promesa sexual”.
A pesar de los desafortunados diálogos de sus películas, las revistas Cuerpos y Póker, junto con las producciones de Trópico Producciones, cobraron relevancia nacional por atreverse a mostrar cuerpos reales: mujeres bonitas, pero alejadas de los estereotipos perfectos que dominan una industria donde se trata a la pareja como carne fresca que se golpea y se insulta.
Lo último que se supo de Édgar Escobar fue en 2009, cuando Simón Posada reveló que ‘El Poeta’ se dedicó a hacer cine gay para Italia y Europa, que vivía con sus papás y con un perro. Desde entonces, el periodista que se convirtió en uno de los primeros productores colombianos de porno se esfumó de la faz de la tierra.
También le puede interesar:
Anuncios.


