El coronel cubano que protegía a Maduro y cayó en operativo de Trump había cuidado al papa Francisco en su visita a Cuba

Humberto Roca, experto en seguridad personal, quien cuidó al Papa Francisco, cayó en el operativo de Estados Unidos, junto a 38 militares más de su país

Por:
enero 07, 2026
El coronel cubano que protegía a Maduro y cayó en operativo de Trump había cuidado al papa Francisco en su visita a Cuba

La orden fue corta y seca, dicha casi sin voz para no delatar la posición: defender al presidente. En ese instante, el primer anillo de seguridad de Nicolás Maduro entendió que lo improbable había ocurrido. Los helicópteros ya no eran parte de un ejercicio, los estruendos no eran una simulación y los hombres que avanzaban con disciplina quirúrgica no venían a negociar. Eran militares gringos del equipo especial Delta Force y venían por el presidente de Venezuela y por su esposa, Cilia Flores, señalados por Washington como jefes de una estructura de narcotráfico conocida como el Cartel de los Soles. Entre quienes respondieron a esa primera orden estaba el coronel Humberto Alfonso Roca Sánchez. Tenía 67 años y una vida entera dedicada a proteger a otros. Esa noche moriría intentando hacer lo único que sabía hacer.

El operativo, fulminante y coordinado, dejó una estela de muertos que durante horas fue apenas un rumor. Con el paso de los días, el número se fue decantando hasta convertirse en una cifra incómoda para dos gobiernos aliados desde hace más de dos décadas. Treinta y nueve militares cubanos perdieron la vida durante la intervención estadounidense en Venezuela. De ellos, treinta y dos fueron reconocidos oficialmente por La Habana como integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior. Los otros quedaron en una zona gris de silencios, identidades parciales y versiones cruzadas. Lo que ya no pudo ocultarse fue lo esencial: Cuba tenía hombres armados, entrenados y de alto rango protegiendo al poder chavista en su núcleo más sensible.

Lea también: Así es Delta Force: la unidad secreta de EE. UU. detrás del operativo contra Maduro que comandó el general Dan Caine

Humberto Alfonso Roca Sánchez encabezaba esa lista de altos militares muertos. Era el militar cubano de mayor rango abatido durante el operativo. Coronel del Ministerio del Interior, experto en seguridad personal y miembro de los círculos más cerrados de confianza del aparato cubano, Roca era uno de los jefes del dispositivo de protección directa de Maduro. No estaba allí como observador ni como asesor. Estaba para cubrir con su cuerpo al hombre que debía sobrevivir.

Su biografía pública es casi inexistente. No hay discursos, no hay entrevistas, no hay homenajes previos. Ese vacío no es casual. Los cuadros que alcanzan ese nivel dentro de la inteligencia y la seguridad cubanas suelen transitar carreras opacas, hechas de lealtades probadas y misiones que no se consignan en papeles. De Roca se sabe, por imágenes y reconstrucciones posteriores, que llevaba más de tres décadas en la Dirección de Seguridad Personal del Ministerio del Interior. Que integró el primer anillo de protección de Fidel Castro durante años. Que acompañó delegaciones en cumbres, viajes oficiales y eventos donde el margen de error era cero.

 - El coronel cubano que protegía a Maduro y cayó en operativo de Trump había cuidado al papa Francisco en su visita a Cuba
El gobierno de Cuba, designó al coronel Humberto Roca (a la izq. del Papa) para proteger al Sumo Pontífice en su vista a Cuba, en 2015.

Hay una fotografía que lo dice casi todo. Es de septiembre de 2015, durante la visita del fallecido papa Francisco a Cuba. El pontífice avanzaba sonriente por las calles de La Habana, vestido de blanco, saludando a una multitud cuidadosamente contenida. Detrás de él siempre había un hombre de traje negro y mirada fija. Ese hombre era Humberto Alfonso Roca Sánchez. También estuvo allí cuando John Kerry, el entonces secretario de Estado de Estados Unidos durante el gobierno de Barack Obama, visitó la isla en medio del deshielo diplomático.

Años después, pocos saben cuándo, Roca terminó en Caracas. Los analistas lo habían dicho durante años: el primer círculo de seguridad de Nicolás Maduro estaba compuesto mayoritariamente por cubanos. Caracas y La Habana nunca lo confirmaron. No hacía falta. Bastaba observar los protocolos, los movimientos, las lógicas internas. El sábado del operativo estadounidense, esa hipótesis se volvió carne y sangre.

Lea también: Los dos experimentados y costosos abogados que defenderán a Nicolás Maduro y Cilia Flores

Junto a Roca murieron otros cubanos de distintos rangos. Dos coroneles, un teniente coronel, cuatro mayores y una veintena larga de oficiales y suboficiales, con edades que iban de los 26 a los 67 años. Hombres formados en academias militares de la isla, desplegados en Venezuela bajo el paraguas de la cooperación bilateral firmada en el año 2000. Un acuerdo que siempre habló de médicos, maestros y entrenadores deportivos, pero que nunca mencionó agentes de inteligencia ni escoltas armados. Un secreto a voces que se sostuvo hasta que los cuerpos obligaron a hablar.

El gobierno cubano decretó dos días de luto oficial. Banderas a media asta, actos públicos suspendidos, comunicados medidos. Dijo que sus hombres cumplían misiones solicitadas por órganos homólogos venezolanos. Que murieron tras ofrecer resistencia, en combate directo o bajo bombardeos. El gobierno de Venezuela habló de cooperación entre Estados soberanos y de tareas de protección institucional. Ninguno entró en detalles. Ninguno explicó por qué había tantos cubanos defendiendo con sus vidas a un presidente extranjero.

Lo que sí quedó claro es que ese primer anillo de protección fue el que más sufrió. Eran ellos quienes estaban más cerca de Maduro cuando comenzó el asalto. Los que debían ganar tiempo, confundir, resistir. Los que no podían retroceder. La mayoría de los cubanos muertos pertenecían a ese círculo inmediato. No evitaron la captura del presidente ni la de su esposa. No evitaron el desenlace. Cumplieron, hasta el final, con la lógica que los había llevado allí.

La imagen de Humberto Alfonso Roca Sánchez mirando de reojo a una cámara en La Habana adquiere hoy otro sentido. Aquel hombre cuya tarea era pasar desapercibido terminó convertido en el rostro visible de una operación clandestina que dejó de serlo. Protegió a un Papa, escoltó a un secretario de Estado estadounidense y murió defendiendo a un mandatario acusado de narcotráfico. Su trayectoria resume, sin discursos ni consignas, la profundidad de la alianza entre Cuba y Venezuela. Y también su costo humano.

Anuncios.

Anuncios.

0

Te puede Interesar

La multinacional minera Glencore despidió el año con la venta de otra de sus propiedades en  Colombia: Puerto Nuevo

La multinacional minera Glencore despidió el año con la venta de otra de sus propiedades en  Colombia: Puerto Nuevo

La cooperativa de productores de leche del Caribe, un sueño que empieza a marchitarse

La cooperativa de productores de leche del Caribe, un sueño que empieza a marchitarse

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus