El callejón sin salida de Andrés Felipe Arias, el favorito de Uribe

El exministro parece haber perdido la batalla y será extraditado a Colombia, donde lo espera su esposa Catalina Serrano y una condena de 17 años de la que lleva huyendo cinco

Por:
Febrero 14, 2019
El callejón sin salida de Andrés Felipe Arias, el favorito de Uribe
Foto: La FM

Cuando en la madrugada del 24 de agosto del 2017 Catalina Serrano se enteró de la orden de detención emitida por la interpol con fines de extradición, supo que el caso de su esposo, Andrés Felipe Arias, no tenía reversa. Pero no se han rendido un solo día. Hace pocas semanas Arias y su esposa recibieron dos golpes decisivos: la decisión de la Corte Suprema de dejar en firme la sentencia condenatoria de 17 años y la confirmación de no estar habilitado para acceder a la segunda instancia que le habría abierto la posibilidad de apelar el drástico fallo.

A la decisión de la Corte se le sumó la recién conocida carta de Tom Heinemann, agente responsable de los tratados de extradición de Estados Unidos, quien se la envió a la defensa de Arias confirmándoles su entrega a la justicia colombiana.

La carta provocó la reacción inmediata de Catalina Serrano, quien envió este mensaje asegurando que su esposo estaba solo a pesar de las personas que exigen su libertad, como el expresidente Uribe. Sin embargo, la batalla parece perdida y con el mensaje quedaría confirmado que Arias será extraditado prontamente.

La pesadilla había empezado seis años antes cuando el martes 29 de julio del 2011 el exministro de agricultura de Uribe y su hombre de confianza en el gobierno fue enviado a la cárcel por el manejo irregular de subsidios para el agro del programa Agro  Ingreso Seguro. Las imágenes de televisión dejaron estupefactos a los colombianos cuando vieron a un empoderado exministro desplazarse lívido y cabizbajo por los pasillos del Cantón Norte.

La decisión del magistrado de la Sala Penal Superior de Bogotá Orlando Fierro Perdomo de aceptar la acusación de la entonces Fiscal General de la Nación Viviane Morales,  desató la ira del ya expresidente Álvaro Uribe Vélez. Desde que se conocieron en agosto del 2000 en una reunión en el Club Campestre de Medellín el futuro presidente quedaría impactado con el conocimiento que tenía el joven Arias, entonces de sólo 27 años, sobre los temas económicos. Otro encuentro en Nueva York en febrero del 2001 terminaría de afianzar una relación  que se tradujo, en el 2009, en una posibilidad presidencial después de su exitoso paso por el viceministerio de Hacienda con Alberto Carrasquilla y el Ministerio de agricultura.

Ante la imposibilidad constitucional de acceder a un tercer mandato, Álvaro Uribe puso la baraja de cartas a favor de su exministro, quien aspiraba a ser la opción conservadora. Su impulso se vio frustrada por el triunfo de Noemí Sanín en la contienda interna del Partido.

Los ataques de Uribe esa mañana iban dirigidos a Yesid Reyes, expresidente de la Corte Suprema, y se encargaba de demostrar que Andrés Felipe Arias no se había robado un solo peso de Agro Ingreso Seguro. El exministro había sido acusado de haber entregado irregular algunos de los subsidios de un ambicioso programa de modernización del campo cuya inversión alcanzaba los 2 billones de pesos. Este fue formulado en cooperación con el organismo internacional IICA que fue escogido como la agencia ejecutora de los recursos cuyos beneficiarios eran direccionados por comités controlados por el Ministerio de Agricultura en el que Andrés Felipe Arias tenía mando y decisión. Por eso terminó enredado.

El problema para Andrés Felipe y su esposa se agravaba aún más teniendo en cuenta que cuando lo metieron preso por primera vez su segundo hijo, Juan Pedro, acaba de nacer. Andrés Felipe, contrario a lo que decían de él, no pertenecía a una acaudalada familia paisa. Hijo de un médico del Seguro Social, pudo estudiar en uno de los colegios de la élite antioqueña, el Columbus School de Medellín, por su excelencia académica. Y siguió el mismo camino para acceder a la Universidad de Los Andes de donde se graduó de economía en 1999 y tres años después, nuevamente obtuvo la beca académica del Banco de la República para lograr estudiar en la Universidad de California donde obtuvo su doctorado.

A partir de allí han pasado más de siete años infernales para él y su familia. En el 2013 obtuvo libertad bajo fianza y viajaron a Estados Unidos cuando su caso era estudiado por la Corte Suprema de Justicia. Allí se encontraban cuando se hizo pública la condena de 17 años y Andrés Felipe decidió no regresar a cumplir la condena por considerar que no existían garantías y que se trataba de un caso de persecución política asociado a su jefe Álvaro Uribe Vélez.

Empezaba una nueva vida en Miami y desde el primer momento trabajó legalmente la posibilidad de ser cobijado por la figura de asilo, la misma que con argumentos similares consiguió el exasesor de paz Luis Carlos Restrepo. Aunque su caso aún no lo habían resuelto las autoridades norteamericanas, se le concedió permiso de trabajo con los cual pudo empezar a normalizar su mundo laboral y los ingresos para asumir las obligaciones familiares. La vida parecía haber encontrado un cauce normalidad.

Pero esa madrugada del 24 de agosto, con la notificación de Interpol, el callejón de salida se cerró aún mas. Sin embargo el trago amargo de esta semana parece no derrotarlos. La defensa no se quedará con los brazos cruzados y presentará una acción de tutela ya que todos merecen ir a una segunda instancia, aunque los tiempos no parecen favorecerlo, ya que su condena se dio antes de esta nueva ley. La única luz de esperanza es que el gobierno acepte su condición de asilado, camino que parece estar totalmente cerrado con su extradición, aunque ahora Duque tiene en sus manos la última movida porque tiene que enviar alguien de su gobierno para que lo recoja en Estados Unidos. Duque podría no hacerlo dentro del plazo pactado, y los Estados Unidos entrarían a tomar otra decisión. De no darse esto su regreso a Colombia, contra el que tanto se ha opuesto, será inevitable.

-Publicidad-
0
29273
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus

El plebiscito: un gran empate

Nota Ciudadana
Pollitos en fuga

Pollitos en fuga

Agarrón entre Gloria Gaitán y Álvaro Uribe en el Congreso

Agarrón entre Gloria Gaitán y Álvaro Uribe en el Congreso

Brindis de Doris Salcedo por Fragmentos, la obra hecha con las armas de las Farc

Brindis de Doris Salcedo por Fragmentos, la obra hecha con las armas de las Farc