Desde Suecia, los exiliados exigen ser escuchados

"Durante 20 años hemos denunciado las prácticas terroristas del estado colombiano, lo que ha obligado al 15% de la población a abandonar el país"

Por: Miguel Suarez
octubre 25, 2016
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Desde Suecia, los exiliados exigen ser escuchados

La Asociación Jaime pardo Leal, organización de Colombianos exiliados en Suecia, Víctimas de la persecución del estado Colombiano tanto antes como después del exilio y por lo tanto doblemente víctimas, queremos hacer nuestro aporte a la posible renegociación del acuerdo, no sin antes dejar claro que entendemos el punto de Víctimas como esencial para el logro de una paz estable y duradera y por lo tanto no se debe dejar por fuera ningún sector victimizado de la sociedad Colombiana.

Durante 20 años hemos denunciado las prácticas terroristas del estado Colombiano y hemos insistido en una solución política al conflicto social y armado que ha obligado al 15% de la población colombiana a abandonar el país.

Por estas denuncias y desde el momento de nuestra fundación como asociación, hemos sido víctimas de señalamientos, amenazas y persecuciones del estado colombiano, que no solo han afectado a los integrantes colombianos de nuestra asociación, sino también a los Suecos.

Las pruebas sobre estas persecuciones, amenazas y calumnias están muy bien documentadas y podran ser presentadas cuando sea necesario.

Teniendo en cuenta que el pasado 2 de octubre se realizó el Plebiscito convocado por el Presidente Juan Manuel Santos, con tan solo un mes donde sometió a decisión popular si se apoyaba o no el “Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera”, dejando sin la posibilidad de votar a millones de colombianos, especialmente a los exiliados, quienes por ser perseguidos por el estado no pudíamos votar.

Donde además, o por la premura del tiempo o por mala intención la “pedagogía para la paz” en las ciudades fue escasa recayendo esta en las organizaciones populares, el resultado fue una apabullante abstención y una pírrica victoria del No.

Los exiliados exigimos tanto al gobierno colombiano como a las Farc-EP, que ya que están escuchando a quienes incitan a la guerra y pretenden atender las demandas de quienes dirigieron la campaña de mentiras de quienes impulsaron el No, seamos escuchados quienes desde el exilio votamos Sí, o no pudimos hacerlo por los afanes en citar el plebiscito.

Ya que los exiliados escasamente fuimos nombrados en el acuerdo y nuestra suerte dejada en manos del gobierno, exigimos que nuestra demandas de reparación sean atendidas y acordados formalmente.

Por todo lo anterior y teniendo en cuenta que como exiliados hemos tenido daños Psicológicos, Políticos, Sociales, Culturales y Económicos exigimos:

Verdad:

Queremos acceso a toda la información que los servicios de inteligencia tengan sobre nosotros, como exiliados es importante saber bajo qué circunstancias se realizó el espionaje y la persecución en nuestra contra y si se dio con el conocimiento de el país que nos dio la acogida.

Los medios masivos de comunicación en Colombia se han encargado durante muchos años de replicar las calumnias de los servicios de inteligencia del estado y nos han acusado incontables veces de ser auxiliadores de la guerrilla, poniendo en riesgo nuestras vidas sin tener prueba alguna.

Esos medios que han servido al estado durante tantos años para practicar su política de señalamiento e intimidación, deben ahora servir a la paz, reconocer públicamente su falta de ética periodística y contar a el país la verdad sobre nosotros.

Justicia:

El estado Colombiano debe pedirnos perdón por los daños causados, producto de las persecuciones y los señalamientos, no sólo a los integrantes Colombianos de nuestra asociación sino también a los Suecos.

Las personas que han servido al estado en campañas de intimidación y desprestigio en nuestra contra, espías, falsos testigos, entre otros, deben ser investigadas.

Reparación:

Entendemos la verdad y la justicia como fundamentales para la construcción de una nueva Colombia en paz y con justicia social, pero el regreso a esa nueva Colombia no va a ser una tarea fácil para los exiliados.

En nuestra huida no solo dejamos seres queridos, también dejamos propiedades, obligaciones, trabajos, estudios etc.

Por eso exigimos una reparación integral y facilidades para el retorno en caso de que decidamos regresar a Colombia. Desde el exilio volveremos sin trabajo, sin vivienda, sin referencias bancarias, sin posibilidades para empezar una nueva vida.

Nuestros hijos también deberán ser reparados, ellos no eligieron abandonar el país o nacer fuera de él. También para ellos deben haber garantías y deben ser considerados víctimas de la violencia estatal.

No aceptamos bajo ninguna circunstancia que aduciendo a la sostenibilidad fiscal se nos sean negados nuestros derechos y los de nuestros hijos, pues sabemos que nunca hay problemas de presupuesto cuando se trata de indemnizar personalidades o grandes empresas, pero que para el pueblo esto es lo primero que se aduce.

Por lo anterior exigimos:

Devolución de propiedades perdidas por motivos del exilio.

Condonación de deudas con el estado o entidades privadas acumuladas durante el tiempo del exilio.

Indemnización económica de acuerdo a al tiempo en el exilio.

Facilidades aduaneras para ingresar propiedades de quienes quieran retornar.

Asistencia médica y psicológica gratuita para los exiliados y sus familiares.

Derecho a pensión.

Derecho a vivienda.

Derecho a que nuestros hijos puedan continuar sus estudios en Colombia en caso de no haberlos terminado y facilidades para homologar títulos obtenidos en el exterior.

Facilidades para continuar con las actividades políticas que estamos realizando desde el exilio, como son el caso de la radio y la televisión alternativas.

Garantías de no repetición:

Hasta la fecha más de 100 líderes populares han sido asesinados, ellos creyeron en la voluntad del gobierno Colombiano y lo único que recibieron fue más terrorismo de estado, señalamientos, amenazas y asesinato.

Ganar la confianza de los exiliados no va a ser una tarea fácil para el estado Colombiano, se requiere de mucho más que promesas para que los miles de exiliados, víctimas del terrorismo de estado regresen a Colombia confiando en sus instituciones.

El gobierno Colombiano debe garantizar que los señalamientos, amenazas, asesinatos contra opositores al gobierno de turno nunca más se repetirán.

Por lo anterior exigimos:

Que el estado Colombiano acabe con el paramilitarismo.

Que todos los compromisos de un eventual acuerdo de paz se refrenden en una asamblea nacional constituyente.

Que en casos de amenazas a los exiliados que regresen, se les garantice la seguridad y en caso necesario la salida rápida de Colombia a el país de exilio.

Fraternalmente.

Asociación Jaime Pardo Leal

Mayor información: [email protected]

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