David Barguil y Heriberto Sanabria de sangre azul

"Esta podría ser una de las fórmulas del Partido Conservador en las elecciones presidenciales de 2018"

Por: Johnnier BARONA G.
mayo 09, 2016
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David Barguil y Heriberto Sanabria de sangre azul

Teniendo en cuenta la pésima calificación que el pueblo colombiano le da a la gestión del Gobierno Santos, con una desfavorabilidad del 72%, según la última encuesta Gallup, han empezado a salir los nombres de los futuribles candidatos a la Presidencia del 2018. Algunos de ellos, como figuritas repetidas de álbum Panini, salen y suenan en todos lados, casi siempre sin mayor argumento que el de un buen canje periodístico o el arrastre de una imagen cada vez más deteriorada.

Esa imposición de nombres representativos de la vieja clase política, como en todos lados,  también se hace presente en el Partido Conservador Colombiano.  Cada personaje que sale hace que se alejen con pasos de gigante de palabras cada vez más usadas en las campañas, tales como ‘inclusión’, ‘convivencia’, ‘economía’, ‘empleo’, ‘educación’, ‘liderazgo joven’ y todo tipo de libertades (religiosa, de expresión, de ideologías políticas, posturas sexuales y de pensamiento).

¿Debemos creer entonces que en las toldas azules los nombres de Mauricio Cárdenas, Martha Lucía Ramírez, Ubeimar Delgado o Alejandro Ordoñez se constituyen en las mejores cartas a jugar de cara a las próximas elecciones y representan la fuerza que decide?   ¡Yo no caigo en esa!

Todos los extremos son malos y en cada uno de esos nombres encontramos posiciones que se defienden a ultranza, cada una más extremista que la otra.  En ellos tropezamos con exclusión, medidas económicas en contra de ‘Juan Pueblo’, mal gobierno, decisiones políticas ambiguas, persecución a quien piense diferente y cero respeto por la real ideología del Partido Conservador.  Entre ellos las diferencias son tan grandes que cuesta creer que sean parte del mismo movimiento.  No hay coherencia entre lo que deben representar y lo que piensan, dicen y hacen.

Desde hace varios años se habla de renovación política, de nuevas caras o de los llamados ‘delfines’, mismos que siguen sin consolidarse y que aparte de sus apellidos no tienen la fuerza, la aceptación ni los proyectos ideológicos que conquisten masas.  No podemos seguir llamados a engaños y se hace necesaria la aparición de nuevas figuras, que además de la frescura de su imagen, de una carrera política sin la persecución permanente de las ‘ías’, que no estén atollados de mermelada de pies a cabeza y que hayan demostrado proyectos serios, sensatos y aterrizados, tengan el coraje sentar posturas claras, defenderlas y debatirlas de cara al pueblo, gusten o no al gobierno de turno o a toda su desbaratada unidad nacional.

Existen un par de nombres azules que sobresalen por lo acabado de plantear y por liderar proyectos a favor del ciudadano de a pie, a favor de aquellos que los votaron y los que no, a favor del pensionado, del niño, de las madres cabeza de familia, de los campesinos, los usuarios bancarios, de los deportistas y de toda una generación de soluciones que pide abrirse paso.  Ellos son los jóvenes políticos David Barguil y Heriberto Sanabria, una dupla que de muy buena manera viene liderando el cambio en el  Partido Conservador, con mucho en contra, no tan amigos de la W, Semana o El Tiempo, pero con la decisión firme de no rendirse hasta no consolidar una fuerza política fiel a sus orígenes, a sus bases y a sus seguidores.  Opositores cuando así corresponda y apoyo total cuando se respeta, se trabaja y se lucha por el colombiano base.  Mal no lo han hecho y los hechos hablan por sí solos.

Posturas como: "Saltarse al Congreso convirtiendo en constitucionales los acuerdos con las FARC es un golpe al Estado de derecho" o “la reforma de equilibrio de poderes es urgente y hay ausencia en grandes reformas a la salud, educación y justicia”, son comunes en ellos.  Críticos de la situación que vivimos sin dejar de ser amigos de la paz.  Amigos del desarrollo sin avalar la venta y el detrimento de los bienes de la nación.  Conscientes de la necesidad de ceder en algunos aspectos para llegar a objetivos comunes pero enemigos de entregarle el país al terrorismo organizado.

David Barguil y Heriberto Sanabria son de sangre azul. Son dos nombres para tener en cuenta y de muy buena manera en el Partido Conservador de cara a las elecciones presidenciales cada vez más cercanas. Son el mejor proyecto del partido para Presidente y Vicepresidente y los más fieles defensores de la  ideología política que representan.  El cambio es ahora y el momento de tomar decisiones es éste.

@johnnier18

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