Colombia y Estados Unidos: 1974-1978 versus 2014-2018

A lo largo de la historia ambos países han mantenido estrechas relaciones, sin embargo, estas han sido permeadas por diferentes factores. Un análisis de la política exterior

Por: Andrés Felipe Munera Cardozo
febrero 13, 2019
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Colombia y Estados Unidos: 1974-1978 versus 2014-2018
Foto: Casa Blanca - Pete Souza / U.S. National Archives

Colombia ha sido un Estado que ha mantenido una relación cercana con Estados Unidos, su principal aliado. A pesar de los inconvenientes diplomáticos en la presidencia de Ernesto Samper[1], la relación entre ambos países, por lo general, ha sido sólida, cercana y de cooperación, sobre todo en temas de seguridad, enfocada en la guerra contra las drogas.

Ahora bien, el presente texto tiene como objetivo realizar una comparación de cómo ha sido la política exterior de Colombia en el periodo 1974-1978 en la presidencia de Alfonso López Michelsen, donde además el panorama regional era muy distinto a la coyuntura que se vive actualmente, con la de 2014-2018 en medio de un proceso de paz con las Farc en el gobierno de Juan Manuel Santos. Se pretende entonces observar la relación de Colombia con América Latina y Estados Unidos en estas dos épocas.

Política exterior de Colombia en el gobierno de Alfonso López Michelsen (1974-1978)

Cuando López Michelsen llegó a la presidencia el 7 de agosto de 1974, en Estados Unidos Richard Nixon estaba anunciando su decisión de renunciar como presidente de su país[2] y quien lo reemplazaría sería el vicepresidente Gerald Ford. Por el lado colombiano, López Michelsen recibiría un país con una relación estrecha con Estados Unidos, el cual había incidido en la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Cuba.

La política exterior colombiana siempre ha girado en torno a los intereses de Estados Unidos en la región. Por tradición la cercanía entre Colombia y Estados Unidos ha llevado a que el primero se convierta en el principal aliado en América Latina del gobierno americano, tanto así que los gobiernos de Pastrana Borrero (1970-1974) y Turbay Ayala (1978-1982), posicionaron su política exterior en pro de apoyar las decisiones que a nivel mundial tomaba el gobierno americano de la época y así continuar con el tradicional “réspice Pollum”[3]

Sin embargo, con la llegada de López Michelsen, hijo de Alfonso López Pumarejo (1934-1938) a la presidencia, la política a nivel internacional del país tendría un viraje histórico. El principal objetivo de esto se concentró en hacer de Colombia un país con fuerte presencia a nivel regional (América Latina), lo cual se iría consolidando en las últimas décadas del siglo pasado, bajo unos parámetros de extender los lazos diplomáticos como también de mantener una línea conservadora de la política exterior frente a los Estados Unidos.

Técnicamente la política exterior de Colombia ha estado ligada a la principal potencia mundial de occidente, la cual ha correspondido de buena manera con una alianza cercana con los intereses de los gobiernos colombianos. Lo que diferencia al gobierno de López Michelsen con el de su sucesor, es que el expresidente liberal creó su política bajo los lineamientos del término Réspice Similla, que significa mirar a la región o acercar los vínculos diplomáticos con los vecinos, alejándose así del clásico Réspice pollum que ha prevalecido en la mayor parte del tiempo en la estructura del gobierno nacional.

A lo largo de este gobierno, el presidente López Michelsen, reanudó los lazos diplomáticos con Cuba, país con el cual Colombia había tenido una relación muy tensa los últimos 10 años. También el presidente logró finiquitar las delimitaciones marítimas y submarinas de Colombia con Costa Rica, Ecuador, Haití, Panamá y la República Dominicana, pero dejando pendientes este tema con Venezuela, país con el que han ocurrido varias tensiones diplomáticas a causa de la disputa marítima por el golfo de Coquibacoa o más conocido como golfo de Venezuela.

Cabe anotar que la política exterior de este gobierno estuvo determinada en mantener, con otros Estados, una relación económica que rindiera frutos a Colombia, teniendo en cuenta la bonanza cafetera que vivió el país en aquella época. La participación de la nación no como un país eje de los Estados Unidos, ni como un peón más en la Guerra Fría en el marco del capitalismo, sino más bien como un Estado que prevalecía por un diálogo y un intercambio económico, permitió que la diplomacia del país fuera protagonista en la zona del caribe latinoamericano. Ahora Colombia con esta nueva forma de llevar a cabo su política podía compararse con el peso político que exhibían países como México, Venezuela o la misma Argentina antes del golpe de Estado de 1976.

Si bien, no hay mucha información sobre el gobierno de López Michelsen en materia de relaciones internacionales, es de resaltar que apoyó procesos como la devolución del canal de panamá a este último por medio del Tratado Torrijos-Carter. También es cierto, que la visión del expresidente se centró en temas económicos, entendió la situación del canal de panamá como una pérdida incalculable e irreparable para el país, lo cual acercó mucho más los intereses de Colombia a que Panamá tuviera el control total del Canal.

Haciendo una comparación con los predecesores de López Michelsen, los gobiernos del Frente Nacional si fueron muy cercanos a los gobiernos estadounidenses, en medio del comienzo de la Guerra Fría y de la participación de Colombia en guerras como la de Corea. La diferencia es que en aquel gobierno se dio paso al diálogo, dejando a un lado la proclama de intervención militar como medida de solución a las problemáticas mundiales, en donde el principal ejecutor de las mismas era Estados Unidos.

Dentro de la política exterior del expresidente la economía fue uno de los factores claves. El apoyo a Panamá y su control del canal, se hizo a partir de un derecho de Colombia a utilizar el mismo como un Estado soberano y no por medio de un acuerdo entre Colombia y Estados Unidos. Por otro lado, la importancia de los temas económicos se evidenció en los intereses de López Michelsen por hacer del país un tomador de decisiones y un Estado al que se debería tener en cuenta a la hora de formular o reformular las políticas del sistema económico internacional. A finales de esta década, se dio la creación del grupo andino, lo que permitió la consolidación de una política exterior multilateral, en la cual los países andinos (Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela) formaron un frente, con el fin de proteger sus intereses políticos y económicos. También Colombia fue partícipe en varias reuniones del grupo de países de los NO alineados en donde tuvo contactos con países como la antigua Yugoslavia, lo cual era impensado tiempo atrás por la afinidad del general Tito al comunismo. Las relaciones con América Latina fueron de amistad, cercanía y cordialidad. Para esa época el presidente recibió las visitas de los mandatarios de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, México José López Portillo, así como también la importante visita de Henry Kissinger, Secretario de Estado de Gerald Ford.

En términos generales, la política exterior de este gobierno se concentró en dejar un legado en el que Colombia debería tener la obligación de ser un líder regional y dejar de concentrar sus intereses y propósitos diplomáticos enfocados solamente con Estados Unidos. Si bien esta relación política es la más importante para el país, este mismo no pueda pasar desapercibido en mantener o mejorar las relaciones con otros Estados que pueden ser provechosas en materia económica. La promoción de las importaciones y exportaciones, que ocurrió en la década de 1970 y 1980, fue para Colombia una oportunidad de resaltar a nivel internacional, pero también a nivel regional donde concentraba su poder en ser un actor tomador de decisiones como lo eran el México y Venezuela. La importancia que se le dio al grupo andino o la presencia del país dentro de organismos como la CEPAL, fue trascendental para entender los propósitos del expresidente Liberal en su cuatrienio, que además se identificada con lo hecho bajo el gobierno de Carlos Lleras Restrepo quien comenzó la época de integración regional y apertura regional de la economía.

Política exterior de Colombia en el segundo gobierno de Juan Manuel Santos Calderón (2014-2018)

40 años después y en medio de una convulsa política regional y a nivel nacional con un proceso de paz con las Farc en marcha, el presidente Juan Manuel Santos asume su segundo y último periodo como mandatario de Colombia. En esta época el país goza de una buena relación con Estados Unidos, de nuevos procesos de integración regional como Alianza del Pacífico, Unasur y la Celac, además de convertirse en un ejemplo a seguir por llevar a cabo unas difíciles conversaciones con la guerrilla, más antigua de América, después de muchos años de violencia.

Si bien, el proceso de paz se inició en 2012 los dos primeros años del segundo gobierno de Santos, el 2015 y 2016, fueron vitales para la consolidación y firma de este proceso de paz. Este acto fue también la bandera de su política exterior, logrando así crear un “Paz Colombia” con recursos norteamericanos, ya no dirigidos a la guerra contra las drogas y al fortalecimiento de las Fuerzas Armadas del país, sino más bien a la consolidación de la paz en Colombia.

El proceso de paz, le valió también a Santos para reanudar las relaciones con Venezuela, tres días después de su posesión en 2010 el ex mandatario se reunió con el expresidente Hugo Chávez para terminar con la crisis binacional y así abrirle paso a nueva etapa, donde el presidente venezolano tendría mucho que ver la facilidad de los acercamientos con las Farc. Las relaciones de Colombia con Ecuador, Perú y Brasil fueron tranquilas y cercanas, salvo algunos inconvenientes con Panamá, se puede decir que Santos practicó también el “réspice similla” en su política internacional, sin dejar de lado las buenas relaciones con el gobierno Obama. Pero también consolidó una nueva imagen del país y obligó a muchas organizaciones internacionales a hablar de Colombia, lo que permitió mejorar la imagen del mismo.

El final del proceso de paz hizo que el expresidente Santos se desmarcara totalmente de Venezuela, quien con Maduro a la cabeza completaba en 2016, cuatro años de crisis política, social y económica. El gobierno Santos tuvo que aguantar el cierre de la frontera con Venezuela alrededor de un año, además de los insultos y las insinuaciones, por parte de Maduro, de que el crimen organizado provenía de Colombia. Tanto así que se llevó a cabo una reunión en Quito entre los presidentes de Colombia, Ecuador, Uruguay y Venezuela, para mediar en una crisis en la que el gobierno colombiano estaba atado de pies y manos por el simple hecho de la importancia de Venezuela en las conversaciones con las Farc.

Santos como presidente preponderó en su segundo gobierno las relaciones colombo-europeas, tanto así que hizo visitas a Italia, Hungría, Alemania, Noruega, Suecia y Reino unido en varias ocasiones. Estos viajes lo compararon con la política exterior de Andrés Pastrana, quien fue más las veces que viajó en misiones diplomáticas, para mejorar la imagen del país, que los verdaderos retos que tuvo que enfrentar internamente. Santos también recibió a una gran cantidad de mandatarios extranjeros entre los que se encuentran los presidentes de México, Argentina, Austria, Finlandia, Brasil, Corea del Sur, Catar entre otros, lo que demuestra una vez más las ventajas del proceso de paz, así como el interés de estas naciones por invertir en Colombia.

Uno de los logros más importantes bajo este segundo gobierno fue el proceso que se inició en 2010 para ingresar a la OCDE, tuvo su buen final en los últimos meses del gobierno Santos. La apuesta a pertenecer al club de los países ricos, hizo que el presidente ordenara a la cancillería a trabajar sin descanso para lograr este propósito antes del cambio de gobierno. También el presidente Santos mostró que Colombia no era un país neutral en la toma de decisiones, ya que reconoció a Palestina como un estado independiente, lo cual le generó problemas diplomáticos al actual gobierno con Israel, uno de los principales socios, en materia militar, de Colombia.

Con respecto al diferendo marítimo con Nicaragua, después de la declaración de la corte en favor de Nicaragua contra Colombia en 2012, y las nuevas demandas hacia el país por parte del régimen Ortega-Murillo, el presidente mantuvo su equipo de trabajo que el 11 de febrero de 2019[4], presentó los alegatos en la Corte Internacional de La Haya. Santos se caracterizó por mantener buenas relaciones con sus vecinos, logró crear acuerdos con Ecuador, Costa Rica y Panamá para definir nuevamente los límites marítimos con cada uno de estos países. El gobierno colombiano priorizó las buenas relaciones con México, Argentina, Perú y Chile, Estados con los que Colombia logró un mayor acercamiento a nivel internacional y así mismo crearon un frente conocido como el “Grupo de Lima” contra el gobierno autoritario de Nicolás Maduro.

Aunque mantuvo un acercamiento he hizo una visita de estado a los Estados Unidos de Donald Trump, Santos entendió que la retórica del presidente norteamericano no favorecía a Colombia y prefirió guardar silencio y mantener al país al margen de las discusiones diplomáticas entre ambos naciones, sobre todo por los temas de narcotráfico y el aumento de los cultivos ilegales de cocaína.

Al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores, Santos puso a María Ángela Holguín, quinta mujer Canciller en la historia del país, ex embajadora ante la ONU y Venezuela, Politóloga de los Andes. La Canciller trató de llevar a cabo un trabajo en pro de mejorar la imagen de Colombia, de crear nuevos lazos con países amigos y abrir nuevas embajadas como se dio en Hungría en los últimos meses del gobierno. Una persona con recorrido internacional y que estuvo los 8 años de gobierno al mando de la cancillería, cosa que pocos ministros en el país logran conseguir. Esto demuestra también la importancia de la política exterior para Santos, quien demostró que la continuidad de un proceso, puede llevar a logros importantes.

Algo de lo que se le critica mucho al expresidente Santos fue su accionar con respecto al tema del galeón san José, puesto que esto puede traer complicaciones a las buenas relaciones entre Colombia y España, país que ya se ha pronunciado sobre el tema, el cual va a desarrollarse de manera diplomática. Este es un tema espinoso el cual el gobierno trató de manejar de la mejor manera y que ahora con Duque en la presidencia deberá definirse cuál va a ser la ruta que se le va a dar a este tema.

Diferencias y similitudes entre la política exterior de López Michelsen y Santos Calderón

Similitudes:

  • Una visión de política exterior enmarcada más hacia América Latina, Europa y Asia.
  • Aunque López Michelsen enfocó su visión de política exterior en América Latina, es de resaltar que es en este gobierno donde se da un giro positivo a esta política en pro de mejorar la imagen del país y las relaciones otros países.
  • Las nuevas misiones diplomáticas en África, Asia y Europa que estableció Colombia en ambos gobiernos.
  • Las nuevas relaciones de Colombia con Cuba después del mal manejo de la misma de sus antecesores[5].
  • Las buenas relaciones, al comienzo de sus respectivos gobiernos, con Venezuela principal socio comercial de Colombia.
  • Firma de acuerdos de diferendo limítrofe de Colombia con algunos países de la región.
  • Una mirada más económica a la política exterior de país, apertura del mercado local y aparición de las importaciones y exportaciones como un aspecto clave en de la política internacional del país.
  • Consolidación y firma de nuevos tratados económicos entre Colombia y otros Estados.
  • Ambos presidentes tuvieron una fuerte influencia en la política internacional del país, López Michelsen como canciller y Santos como ministro de Comercio Exterior y ministro de Defensa.
  • Nombramiento de cancilleres con experiencia en política internacional y conocimiento de temas diplomáticos.
  • Acompañamiento a acuerdos internacionales como el tratado Torrijos-Carter o las negociaciones para el retorno a la democracia en Honduras después del golpe de estado de 2009.

Diferencias:

  • Manejo de relaciones diplomáticas con Venezuela y su problema político interno. Para López Michelsen fueron más fáciles los contactos con Venezuela, puesto que los gobiernos de Caldera y Pérez estaban disfrutando del boom petrolero que vivía su país. Mientras que a Santos le tocó lidiar con la problemática económica, política y social del gobierno de Nicolás Maduro.
  • Creación de nuevos organismos en los que Colombia ha perdido un rol protagónico, si bien a comienzos del primer gobierno de Santos, el país fue protagonista ya en su segundo periodo perdió este rol, enfocando todos sus esfuerzos en el proceso de paz con la Farc.
  • El manejo del galeón San José.
  • Más viajes a Europa y Asia, enfocados la apertura de misiones diplomáticas en los mercados económicos de futuro.
  • Una visión mucho más real del nivel que puede llegar alcanzar Colombia como Estado y potencia regional.
  • Los acontecimientos internacionales que hacen que el panorama político para Santos hubiera sido mucho más complejo que lo que fue para López Michelsen.
  • El problema de las drogas en Colombia, si bien comenzó en la época del expresidente liberal, a 2018 los altos índices de cultivos de coca ha marcado la relación con Estados Unidos, lo que representa una problemática para Colombia ya que la paz en el país depende cierta medida del dinero destinado por la principal potencia mundial.
  • La creación de nuevo organismos multilaterales como la Celac, Unasur, Alianza del Pacífico, entre otros de los que Colombia actualmente es protagonista.

Conclusión

A manera de conclusión, podemos entender que si bien Colombia no es un Estado relevante a nivel internacional, y que tampoco es un Estado tomador de decisiones que puedan afectar el equilibrio y orden mundial, es un país con una fuerte presencia en América Latina, la cual le permite ser tenido en cuenta por Estados Unidos y varios socios europeos, que ven al país como un líder regional, que promueve la estabilidad de la región, cuando la misma se ha convertido en una zona estratégica donde Rusia, China y Estados Unidos tienen diferentes intereses. Lo que lleva a este ultimo a proteger su región más cercana de la interferencia de las otros dos potencias.

Por eso actualmente, el presidente Iván Duque, siguiendo un poco la línea de los últimos meses del gobierno Santos, en su trato con Venezuela, ha sido enfático en que el único camino para la restauración de la democracia es con la salida de Nicolás Maduro del poder. Colombia ha logrado convertirse en un actor relevante y muy importante para Estados Unidos, puesto que no solamente comparte una extensa frontera con Venezuela, sino que además se convirtió en la principal voz de protesta contra el régimen de Maduro. Lo mismo pasaba 40 años atrás cuanto Turbay Ayala fue reconocido como un líder regional por alzar la voz contra el régimen de la familia Somoza en Nicaragua.

[1] Estados Unidos y Colombia rompieron relaciones diplomáticas bajo la presidencia de Ernesto Samper por la polémica del “Proceso 8000”, el cual se basó en un dinero que el cartel de Cali donó a la campaña del expresidente.

[2] La renuncia de Richard Nixon se da por el escándalo de Watergate.

[3] Réspice Pollum o doctrina Suárez, fue un terminado creado por Marco Fidel Suárez para definir la política exterior de Colombia, la cual estaba basada en la muy cercana relación con Estado Unidos.

[4] Esto ya bajo el gobierno del presidente Iván Duque (2018-2022)

[5] En el caso de López Michelsen su antecesor fue Misael Pastrana Borrero y en el caso de Santos Calderón su antecesor fue Álvaro Uribe Vélez.

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