Opinión

Made in China

Por:
Marzo 06, 2015
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Hay que dejar de describir siempre los efectos de poder en términos negativos: ‘excluye’, ‘reprime’, ‘rechaza’, ‘censura’, ‘abstrae’, ‘disimula’, ‘oculta’. De hecho, el poder produce; produce realidad; produce ámbitos de objetos y rituales de verdad

 Michel Foucault, Vigilar y Castigar

 

Se trata de Shao Lan Hsueh, una diseñadora y empresaria china radicada en Londres, que ha generado con su equipo de trabajo, una propuesta para que, inicialmente, sus hijos aprendieran a leer y escribir en el idioma chino. Según la emprendedora, “el chino tiene más de 22.000 caracteres” llamados ideogramas, los cuales son íconos o imágenes que representan a los objetos del mundo.

Como con el tiempo, Hsueh entendió que su idea tenía horizontes más ambiciosos que los de su hogar y decidió volverlo comercial. Chineasy es el nombre del proyecto que  consiste en ilustraciones coloridas puestas detrás de los ideogramas, de manera tal que la figura corresponde a lo que dice la escritura abstracta china. Por ejemplo, para enseñar cómo escribir agua en chino, usan una imagen muy común en todo el mundo: una gota de agua. Y encima de ella ponen el ideograma que la representa.

A lo largo de una conferencia, esta inteligente mujer, además de articular los ideogramas con diseños legibles y amenos, logra ponerle como plus un retoque pedagógico: la enseñanza de la historia de su país. Dice, por ejemplo: “Este es el caracter de una mujer. De hecho este caracter representa una historia muy triste de la china antigua. El único rol de las mujeres era proveer servicios domésticos a sus maridos, como también producir más niños; por lo que el caracter, originalmente, era una mujer arrodillada en el suelo frente a su hombre, pero en Chineasy las mujeres son elegantes e independientes”.

Por eso el proyecto no se queda solamente en la mera transmisión de conocimientos para hablar en otros contextos con otras personas; sino que también implica abrir un espacio para cuestionar las acciones y pensamientos de la humanidad en determinados escenarios; facilita la motivación a las personas y sobre todo a los niños, para que tengan otra posibilidad de una mirada reflexiva y propositiva de acuerdo con esas imágenes y la historia de sus naciones.

La idea de Shao Lan facilitaría una alternativa a la comunidad colombiana para que reflexione sobre la importancia de manejar metodologías similares para la construcción de memoria y transmisión de pedagogía en lenguas, especialmente en las indígenas, que, según un informe de la Biblioteca Luis Ángel Arango, son “sesenta y cinco lenguas indígenas americanas de muy diverso origen, habladas por unas 400.000 personas en 22 de los 32 departamentos de Colombia”. Y aunque en nuestro país se han hecho abordajes similares, como el que se mencionará a continuación, este y otros proyectos que aún no han sido desarrollados, pudieran ser potenciados con la idea de Hsueh.

La iniciativa nacional, es Waashajaai Wanüiki (Hablemos nuestra lengua), que consta de un “método audiofónico” del idioma wayuunaiki, para que las personas, y sobre todo los de la propia comunidad wayú, puedan conocer o fortalecer su dialecto. La propuesta “fue de los estudiantes, docentes y autoridades tradicionales de la Institución Educativa No.2 de Maicao, con el propósito de que esta lengua se propague en el contexto local, nacional e internacional” (ver más).

Como se evidencia en las tiendas, supermercados y cadenas comerciales, los productos chinos inundan el mercado colombiano, y eso que Santos no ha podido firmar el TLC. La tensión comercio-humanidad, es tan inseparable, que por más que se quiera negar la globalización y el libre comercio, hay que aceptar la contradicción: consiste en saber que también estas transacciones comerciales facilitan, en el caso de Chineasy, una resistencia cultural de sus propias tradiciones culturales, su lengua, su historia, y que cómo no, también les da el legítimo derecho a llegar a los rincones del mundo para cerrar la brecha de la desigualdad, como también lo podrían hacer las comunidades indígenas colombianas.

La página oficial del proyecto en Facebook es esta.

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