Y fuimos coca
Santos acaba de declarar lícita la cocaína, una desventura que pronto será acogida por los congresistas enmermelados mientras uno se pregunta ¿para qué fue entonces la lucha contra el narcotráfico…
Santos acaba de declarar lícita la cocaína, una desventura que pronto será acogida por los congresistas enmermelados mientras uno se pregunta ¿para qué fue entonces la lucha contra el narcotráfico…
Aquí, como en la nación vecina, tampoco manda nadie, porque mandan muchos y al final todos hacen lo que les da la gana
Nos comió la droga. Nadie dice nada. Y la Corte Constitucional sigue muy oronda tras promover el Libre Desarrollo de la Personalidad, y la dosis mínima, su hermana gemela.
La infraestructura de Colombia es un desastre. Nos endeudaron en cuarenta mil millones de dólares para que no se construyera nada contra esa fortuna fabulosa
Este gran desastre se sabrá mejor algún día, cuando con un taquillazo fenomenal aparezca la superproducción de Netflix con título que anticipamos: “Lo que Santos se robó”
Como resultado de un robo colosal que entre endeudamiento estéril y la bonanza vuelta trizas monta más de sesenta mil millones de dólares, el país se empobreció irreparablemente.
Santos vendió bien vendida la idea de que el manejo de sus relaciones internacionales fue maravilloso. Levantemos la enjalma a la mulita… y para empezar, el desastre final de Colombia…
Con el auge del más sucio de todos los negocios del mundo, empieza la lista de los desastres del gobierno de Santos