En medio del crecimiento de Coca-Cola FEMSA en Colombia, el presidente de la compañía en el país, Carlos Alfredo González, anunció inversiones cercanas a los 900 millones de pesos en un nuevo centro de distribución en Ibagué. Sin embargo, mientras la multinacional busca ampliar su presencia en el mercado nacional, también se ha visto involucrada en disputas legales relacionadas con el registro de marcas.
La compañía, que opera en el país con un portafolio que incluye bebidas como Coca‑Cola, Fanta, Sprite, Powerade y Del Valle, enfrentó recientemente un conflicto con un pequeño negocio del Valle del Cauca por el uso de un nombre similar.
Según los abogados de la multinacional, permitir el registro de la marca “La Sabrosita del Valle” podría generar confusión entre los consumidores y afectar el prestigio de la marca Del Valle, una bebida con casi 80 años de historia.
Origen de la Marca del Valle

Foto Gobierno México
La marca Del Valle nació en Tijuana, en el estado de Baja California, México, por iniciativa del empresario Luis F. Cetto.
En 1947, Cetto decidió transformar el negocio familiar, que originalmente se dedicaba a la venta de leche en la región de Santa Clara. Al notar que la zona tenía condiciones ideales para el cultivo de uvas, decidió diversificar la producción y comenzar a vender jugo de uva, aprovechando la red de clientes que ya tenía.
La apuesta por la calidad y el sabor natural permitió que los jugos Del Valle se posicionaran rápidamente en el norte de México. Con el aumento de la demanda, la empresa comenzó a invertir en maquinaria, plantas e infraestructura, lo que le permitió expandirse y diversificar su portafolio con productos derivados de la leche, como helados y yogures.
Cambios de propietarios y expansión

Foto: Del Valle
La empresa cambió de propietarios varias veces. En 1978, la familia Albarrán adquirió Jugos del Valle y consolidó su expansión internacional, creando sucursales en Brasil y Estados Unidos. Durante esta etapa, la compañía lanzó productos como Frutsi y fortaleció su portafolio de lácteos.
Posteriormente, The Coca‑Cola Company adquirió el grupo empresarial Del Valle por cerca de 380 millones de dólares en 2007, en una operación que incluía marcas como Santa Clara, Florida 7 y otros productos del portafolio. Para ese momento, las ventas superaban los 30 millones de cajas de bebidas al año.
La apuesta resultó exitosa: para 2011, las marcas Del Valle alcanzaron aproximadamente 1.000 millones de dólares en ventas globales.
Competencia en el mercado colombiano
En Colombia, Del Valle se convirtió en una de las estrategias de Coca-Cola para competir con la marca Hit, producida por Postobón, empresa perteneciente a la Organización Ardila Lülle.
A pesar de la presencia de Del Valle, Postobón mantiene una fuerte posición en el mercado. Según cifras recientes de la Superintendencia de Sociedades, la compañía registró ingresos cercanos a 2,84 billones de pesos en 2025, consolidándose como una de las empresas de bebidas más importantes del país.
El conflicto con “La Sabrosita del Valle”

El conflicto surgió cuando el empresario colombiano Juan Camilo Hoyos intentó registrar la marca “La Sabrosita del Valle”.
La multinacional argumentó que el uso del término “del Valle” podría generar confusión entre los consumidores y afectar el reconocimiento de su marca.
En primera instancia, la Superintendencia de Industria y Comercio falló a favor de Coca-Cola FEMSA, determinando que no debía aprobarse el registro de la marca solicitada.
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