Opinión

¿A patentar la marca “Covid Friday”? ¿O transformar comportamientos?

El Día sin IVA pasará a la historia como el de un golpe autoinfligido que no debería repetirse, hasta que campañas pedagógicas cambien los comportamientos, incluyendo el del control ciudadano

Por:
junio 22, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
¿A patentar la marca “Covid Friday”? ¿O transformar comportamientos?
Si las autoridades consideran que la jornada es digna de ser repetida, debían pensar en convertir el “Covid Friday” en una marca colombiana registrada. Foto:@sebastian_pal

El día sin IVA del pasado viernes 19 de junio de 2020 es un autogol para la sociedad colombiana.  Peor, la proclamación del éxito del mismo de parte del gobierno y algunos líderes gremiales que, ojalá, hayan leído, al respecto, a Bloomberg, un portal empresarial por excelencia.

La consigna parecía ser la de asistir masivamente a espacios cerrados en momentos en que el tramo de nuestra curva está en su segmento de crecimiento exponencial, a diferencia de países como España, Italia, Francia o Alemania que, al menos en la actual fase, han visto reducir las tasas de contagio y de muertes.  Ligeros cambios en el ángulo de la pendiente pueden resultar desastrosos.

El futuro político de los gobernantes actuales, presidente, alcaldes y gobernadores, de los partidos y movimientos que representan, dependerá de la forma como hayan gestionado el cuidado por la vida, es decir, minimizando el número de fallecidos por millón de habitantes, sin copar la capacidad del sistema sanitario, por un lado; y por su incidencia en la forma en que contribuyan a la recuperación de la economía, por otro.  Procesos largos y dolorosos que, como repite la canciller Angela Merkel que, por el manejo responsable que impulsó, aumentó su popularidad en los últimos meses, tomarán largo tiempo.

Hasta antes del 19 de junio pasado, el gobierno nacional tuvo el valor de optar por la línea del cuidado. El confinamiento, impulsado en marzo por la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, pese a los pataleos de algunos miembros del equipo presidencial, fue decretado por el presidente Duque de forma diligente. De ahí la mejora en los índices de su popularidad y, también, las muy buenas calificaciones que López y otros mandatarios pilos han obtenido.  Fue grato ver a Duque apartarse de la línea Trump y Bolsonaro, atrevidos ignorantes a los que con certeza, les llegará la cuenta de cobro.

Es claro que el confinamiento no puede ser eterno y menos en un país con insuficientes recursos para frenar el deslizamiento hacia la pobreza de las familias cuyas cabezas de hogar han perdido su trabajo o necesitan de la ciudad abierta para sobrevivir. Los 10 millones de niños y jóvenes en edad escolar, de los cuales la mitad carece de posibilidades de acceso a internet, no pueden, de forma indefinida, estar enclaustrados.

Que, por el lado de los empleadores, decenas de miles de empresas están agotando sus recursos de caja y están tirando la toalla clausurando sus negocios, simplemente porque sus ingresos operacionales se fueron al piso y no pudieron resistir la avalancha de gastos fijos impagables.  Restaurantes y empresas asociadas al “cluster” de los hoteles, el turismo y el transporte, están en primera línea, seguidos del comercio, otros servicios y la producción en general.

Es obvio en consecuencia, que la apertura de las actividades de producción, distribución y consumo deba realizarse con sumo cuidado por la vida. La dicotomía que algunos plantean, entre salud y economía, es falsa.  Imposible producir si todos están confinados;  imposible, también, producir en una fábrica si el virus contagia a sus trabajadores;  imposible que los almacenes de centros comerciales, las grandes superficies y, en general, el comercio, se reactiven, si son escenarios de contagio.

En el contexto del cuidado por sí mismo y por los demás, de los protocolos exigentes en función de las particularidades de cada sector productivo, se comprende la apertura gradual de las actividades económicas.

Desde hace varias semanas venía haciendo carrera una campaña de cuidado, que ilustra con sencillez lo que las personas, en su vida diaria, deben observar: “Evita las tres C”: Espacios cerrados, con poca ventilación; lugares concurridos con mucha gente alrededor; contactos cercanos (hablar, por ejemplo, sin el distanciamiento apropiado).

________________________________________________________________________________

Sin pruebas suficientes, sin plataformas informáticas adecuadas, el comportamiento de las personas es determinante en el éxito de la apertura de la economía

________________________________________________________________________________

Sin las pruebas suficientes, sin las plataformas informáticas adecuadas, se entiende que el comportamiento de las personas es determinante en el éxito de la apertura de la economía. Toda transformación de los comportamientos, lo sabemos, requiere de buenas campañas pedagógicas.

Sin embargo, el Día sin IVA, el primero de tres, del pasado viernes 19 de junio de 2020 pasará a la historia como el de un golpe autoinfligido.  Suena a mentira: pareciera que violar los tres preceptos del cuidado hubiese sido la clave del experimento.  Avalanchas de gente haciendo cola, entrando n las grandes superficies, atiborrándose en los corredores.

El problema que se plantea, de vida y muerte, es el de si alguna dirigencia, la del gobierno y algunos sectores, considera que la jornada es digna de ser repetida. Si así fuera, debían pensar en convertir el “Covid Friday” en una marca colombiana registrada.

O si, como alternativa, se emprenden campañas pedagógicas que, de verdad, transformen comportamientos, incluyendo el del control ciudadano, como premisa para eventos posteriores del tipo “sin IVA”, así como estricto control a los negocios en términos del cumplimiento de los protocolos de bioseguridad.

 

 

-.
0
1200
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Vamos de 10: la desconfianza trabaja para el virus

Vamos de 10: la desconfianza trabaja para el virus

Ay, las universidades privadas... las que no se pongan las pilas se quiebran

Ay, las universidades privadas... las que no se pongan las pilas se quiebran

Zoom y el simulacro de participar

Zoom y el simulacro de participar

Pinzón y Petro: precandidatos irresponsables

Pinzón y Petro: precandidatos irresponsables

Pandemia: ¡no nos disparemos en el propio pie!

Pandemia: ¡no nos disparemos en el propio pie!

Cerrar, abrir..., volver a cerrar: Claudia tiene razón

Cerrar, abrir..., volver a cerrar: Claudia tiene razón

Tener hijos en los 80, tenerlos hoy

Tener hijos en los 80, tenerlos hoy

¿Cómo deshacernos de los impertinentes abuelitos?

¿Cómo deshacernos de los impertinentes abuelitos?