Los fariseos conocían la ley mejor que nadie. Su pecado no era la ignorancia. Era la frialdad. Hoy en Colombia, ese pecado tiene siete votos

 - Los fariseos

En los evangelios, los fariseos no eran villanos de caricatura. Eran los expertos. Los que habian estudiado la ley toda la vida, los que podian citar capitulo y versiculo de cada norma sagrada.

Su problema no era que no supieran, el problema era para que usaban ese saber: para proteger la institucion, para mantener el Templo funcionando exactamente como siempre habia funcionado, aunque el pueblo afuera pasara hambre.

No tenian compasion porque no la necesitaban, tenian la ley. Y la ley, en sus manos, siempre les daba la razon.

Esta semana, en Colombia, siete personas que no fueron eligidas por el pueblo ni siquiera de forma indirecta, tomaron una decision que merece esa comparacion.

La Junta Directiva del Banco de la Republica subio su tasa de intervencion al 11,25%. Esa tasa es el precio al que los bancos comerciales consiguen dinero del Estado cuando sube, ellos le cobran mas a usted. Cuando baja, el credito se abarata.

Pero subio, la tasa de interés subió

Para entender la magnitud de esa decision: Mexico tiene su tasa en el 7%. Chile en el 4,5%. Brasil, que atraviesa su propia crisis, la tiene en el 15%. Colombia, sin una crisis comparable a la de Brasil, llega hoy al 11,25%.

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Eso significa que un colombiano que necesita un credito para comprar casa, montar un negocio o pagar una emergencia medica, paga hoy casi el doble de intereses que un ciudadano en Santiago o en Ciudad de Mexico.

La pregunta que nadie formula en voz alta es esta: ¿quien gana cuando las tasas suben?

La respuesta es inapelable: Los bancos. Cada punto que sube la tasa del Banco de la Republica es un punto que los bancos comerciales trasladan a sus creditos y a sus margenes de ganancia.

Los fariseos cuidaban el Templo. La Junta que no le responde a nadie cuida los intereses de los bancos.

Pero hay algo que el debate publico omite con demasiada comodidad: buena parte del deficit que hoy sirve de argumento para justificar las tasas altas no lo creo este gobierno. Lo creo el anterior.

Durante la administracion de Ivan Duque, el Estado les subsidiaba el precio de los combustibles a los colombianos, cobrandoles menos de lo que costaba producirlos. Esa diferencia no se pagaba. Se acumulaba mes a mes en un fondo llamado FEPC, el Fondo de Estabilizacion de Precios de los Combustibles.

Cuando Duque entrego el poder en agosto de 2022, esa deuda acumulada era de 79 billones de pesos.

Para que la cifra tenga sentido: es como recibir un apartamento con cuatro anos de servicios publicos sin pagar, y que el dueno lo culpe a usted del corte de agua. A eso sumele los creditos de emergencia con el FMI que Colombia contrato durante la pandemia, que siguieron pesando sobre las finanzas publicas durante todo el gobierno Petro.

La herencia envenenada existe como un pesado lastre que amarra elmprogreso, ignorarla no es rigor tecnico. Es deshonestidadMministro de Hacienda Avila La inflacion colombiana no es de demanda, es de oferta..

Los precios no suben porque los colombianos esten gastando demasiado, suben por causas estructurales que ninguna tasa de interes puede resolver: la energia heredada con precios represados, el dolar alto que encarece los alimentos importados, los choques globales que llegaron desde afuera.

Subir el crédito en ese escenario no baja el precio de la canasta familiar. Solo frena la economia y deja sin empleo a mas colombianos.

Luego de forma sorpresiva se fue de la sesion. ¿La forma fue un error? Tal vez sí, tal vez no. El argumento, no.

¿Puede una junta no elegida por ningún colombiano tomar decisiones que afectan el bolsillo de todos, sin rendir cuentas a nadie?

Aqui llega la pregunta que Colombia no se ha querido hacer: ¿puede una junta no elegida por ningun colombiano tomar decisiones que afectan el bolsillo de todos, sin rendir cuentas a nadie?

La Constitucion de 1991, en su articulo 373, le garantiza al Banco de la Republica su independencia del gobierno. Esa independencia fue disenada para algo concreto: proteger la politica monetaria de los presidentes que en el pasado querian imprimir billetes sin respaldo para financiar su gasto.

Una conquista legitima. Necesaria. Pero la Constitucion no resolvio del todo la otra pregunta: ¿quien controla al controlador?

Hoy el Congreso puede citar al gerente del Banco a un debate. Puede escucharlo. Puede hacerle preguntas. Pero no puede removerlo. No puede revocar una decision de tasas. No puede ordenarle nada.

Y ningun ciudadano tiene mecanismo alguno para corregir a la Junta si se equivoca.

Independencia no es impunidad. Autonomia no es ausencia de rendicion de cuentas.

En el Evangelio de Juan, Jesus entro al Templo y encontro a los cambistas haciendo negocio dentro de la casa sagrada. Los volco a todos.

No atacaba la fe ni la doctrina. Atacaba a quienes usaban la institucion para enriquecerse a costa del pueblo.

Los fariseos, naturalmente, lo condenaron por eso. Lo senalaron como el peligro institucional. Le pusieron en la cabeza una corona de espinas.

Y mientras tanto, el pueblo siguio pagando.

Hoy en Colombia, esa corona de espinas tiene una tasa de interes: 11,25%.

La lleva puesta el colombiano que no puede pagar su hipoteca. El tendero que no puede renovar su credito. El joven que no puede acceder a vivienda.

La independencia del Banco de la Republica es un valor que Colombia debe preservar. Pero el pueblo tambien lo es.

Y este Jueves Santo es buen momento para preguntarse si los fariseos de hoy, igual que los de entonces, estan usando la ley para proteger al pueblo o para protegerse a si mismos.

@HombreJurista

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