Lo interesante no son los resultados sino las interpretaciones.
Por un lado a qué se le hace énfasis, o qué se escoge como destacable es un primer nivel.
No es muy interesante señalar que el Pacto Histórico tuvo la mayor votación o que ganó curules. O que Paloma Valencia ganó su consulta. O que las expectativas de Roy Barreras no se cumplieron. O repetir que Juan Daniel Oviedo fue la sorpresa. Pero, según la selección que se haga, permite construir una narrativa con la cual vender a quien la sigue unos escenarios para que la toma de decisiones sea en el sentido que uno quiere.
También hay cosas que llaman la atención pero por lo poco que se comentan o se mencionan. Tal el caso de la ausencia de Álvaro Uribe al lado de Paloma Valencia en el momento del discurso de triunfo. O lo poco que se vincularon los otros expresidentes en esta campaña.
Un segundo nivel más sofisticado es el de interpretar cada uno de esos hechos en el sentido de porqué se dieron. Cada ‘opinador’ busca asociar uno u otro tema o caso con una explicación que coincide con sus simpatías o con el interés que tenga en determinada presentación; a veces para mostrarse como acertado en su análisis, a veces para incidir en la opinión de su o sus interlocutores.
Pero, para trasmitir una versión un poco más completa, poco se acude a insertar la información en un espacio que ayude a entender mejor lo que cada uno de esos resultados significa. Se entiende mejor una situación por la relación con sus antecedentes y su contexto que por la simple descripción del cómo es en el momento. Y con mayor razón si lo que se pretende es analizar cómo pueden incidir en el futuro el conjunto de estos resultados.
Faltan comentarios o preguntas como la de cómo se explica el aumento de la participación en las urnas al mismo tiempo que el menguado número de votos por las consultas. ¿Es una fenomeno político o sociológico? ¿Qué pasará en ese sentido en las próximas elecciones?
Las inquietudes que se presentan tienden a ser alrededor de las consecuencias que se derivan de los resultados más que en él porque de los mismos.
¿Por qué aparece tan poco Alvaro Uribe en el momento del resultado?
¿Es en realidad una sorpresa el éxito de Juan Daniel Oviedo?
¿Se debe lo exitoso o lo qué muestra lo logrado por el pacto histórico solo a lo que nace del poder de un gobierno?
Tal vez atender más al porqué de los resultados ayudaría a prever y sobre todo a manejar las consecuencias que pueden producir.
Solo se habla de mecánicas para ganar los siguientes comicios
Solo se habla de mecánicas para ganar los siguientes comicios, pero no se propone pensar en alrededor de cuáles compromisos programáticos e ideológicos conllevan el camino que se tome para lograrlo.
La línea de Cepeda es clara y se evidencia más con la candidatura elegida para la presidencia: su izquierda es más incluyente que revolucionaria e ideologizada más en lo social que en lo político o económico.
La definición en la derecha debería ser más clara respecto alrededor de qué pueden unirse, no basta con el antipetrismo: la opción de la línea de Juan Daniel Oviedo parece obvia, casi obligatoria electoralmente; pero ¿se acompañaría o significaria la moderación que él representó, o sería solo una vía para captar votos?¿que piensan las alternativas de derecha -Alvaro Uribe, Abelardo de la Espriella, Fajardo- al respecto?¿Será visto Oviedo solo como una opción para la vicepresidencia o será entendido como un mensaje que debe ser atendido?
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