La semana pasada, el presidente sufrió dos duros golpes: uno por cuenta de la "rebelión de las canas" y otro por cuenta de varios congresistas

 - Un gobierno que funciona a golpe de tutelas

La denominada "rebelión de las canas" triunfó al menos en primera instancia y ante la posición inexplicable del presidente Duque, quien ha prestado poca atención a quienes todavía podemos aportar algo en este país, tan necesitado del consenso y el aporte de la experiencia.

En mi medio he insistido en la necesidad de que se replantee quienes rodean y asesoran al primer mandatario para que no continúen la serie de decisiones que luego tienen que rehacerse ante el empuje de la opinión ciudadana, como en el caso del trato a los mayores de setenta años, tratados con frases aparentemente cariñosas de "abuelitos", pero en esencia con significados negativos.

Todos merecemos en esta pandemia tratos iguales y respeto para restarle terreno a las medidas por decreto y a la fuerza que nunca llevan a buen puerto.

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