Una de las evidencias más sólidas sobre sus contactos de negocios en Colombia fue hallada el 25 de junio de 2025 en el búnker donde se escondía José Adolfo Macías, alias ‘Fito’, un jefe de la mafia ecuatoriana cuyo nombre se ha hecho conocido en Colombia por sus nexos con casi todos los grupos que integran la nomenclatura de las organizaciones armadas ilegales.
Allí, en Montecristi, provincia de Manatí, la policía de su país encontró los primeros tomos de sus cuadernos de contabilidad que, aunque hechizos, contenían información minuciosa y organizada.
Los que podrían ser los folios de complemento de su contabilidad los llevaba su esposa Inda Peñarrieta. -alias Verónica Briones- capturada el domingo 27 de septiembre de 2027 por solicitud de Interpol en Sabana de Torres, Santander, al lado de su hija Michele Macías Peñarrieta.
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Las exploraciones hechas por los servicios de inteligencia de los dos países, con el apoyo del FBI, está dividida en dos partes: un capítulo está dedicado a los movimientos financieros de empresas que servían de fachada a operaciones de blanqueo de activos. El otro a sus socios, clientes y proveedores colombianos.

Las razones sociales de las empresas que aparecen allí son Iris Limpieza Cía. Ltda., Transporte de Carga Pesada Jomavi S. A., Queenwater S. A. y Ferro Mundo S. A., manejadas por personas del entorno familiar de Fito entre 2016 y 2023 que ahora comparecen en juicio, según medios ecuatorianos.
Esposa, padres y otros parientes cercanos comenzaron a llamar la atención de la Unidad de Análisis Financiero de Ecuador el registrar operaciones que desde abril de 2024 alcanzaron un monto global de US$2,4 millones.
La gran sorpresa vendría cuando fueron develadas las fuentes de los pagos. De su puño y letra de alias Verónica Briones registró allí los nombres dos comandos de sicarios identificados como Los Tiguerones, Chone Killers, y relacionó también al Clan del Golfo y a “disidentes de las FARC”.
Como puente de las operaciones mencionaba a un hombre identificado solo con el sobrenombre ‘Churco’. Oficiales de ambos países tratan de establecer si se trata de un colombiano relacionado con algunas de las personas detenidas actualmente por su participación en el atentado que cobró la vida del senador Miguel Uribe Turbay.

La inquietud surge de declaraciones rendidas por algunas de ellas en el sentido de que la organización que planeó el magnicidio impartía órdenes a través de un colombiano que respondía al mismo alias y que actuaba desde Ecuador.
Y es que al comienzo de las investigaciones la Fiscalía fijaba su mirada en Ecuador en busca de identificar enlaces de la red sicarial en ese país, a través de la organización de Fito.
Alianzas de submundo
Los contenidos de los documentos encontrados hasta ahora sugieren que la esposa y la hija de Fito visitaban subrepticiamente Colombia no propiamente en busca de protección, sino como parte de un proceso de articulación de un proceso de nuevas alianzas, que no se ha frenado pese a que la cabeza de la organización se encuentra tras las rejas en Estados Unidos.
En sus anotaciones sobre el perfil de sus proveedores el Clan del Golfo es descrito como el mayor exportador de cocaína del mundo y subrayado como “aliado principal”.
Fito y su sucesor Visión general creada por IA
Rolando Federico Gómez Quinde, alias Fede buscaban de tiempo atrás crear alianzas multicriminales con cabecillas del Clan en Medellín para nuevas rutas hacia Centroamérica y Europa. De hecho, Jortman Robinson Suárez, alias El Ecuatoriano, abatido en Rionegro-Antioquia, era el enlace logístico entre Los Choneros y bandas del Valle de Aburrá y usaba fincas como centros de acopio de armas y caletas en vehículos, en colaboración con el Clan.
Incluían a seis subestructuras de las disidencias de las Farc en zonas de frontera, lo mismo que el Frente Oliver Sinisterra, la Segunda Marquetalia, el Bloque Occidental Alfonso Cano, Los Contadores, el Frente 30 Franco Benavides (EMC), la Columna Urías Rendón (EMC) y los Comandos de la Frontera.
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De todos ellos, el Frente Oliver Sinisterra tiene una particularidad: es el que abastece directamente a Los Choneros (organización de Fito) desde Putumayo y Nariño y les ponía la cocaína en las provincias ecuatorianas de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos.

De esas zonas de almacenamiento la droga sale luego por los puertos de Guayaquil y Manta. Las autoridades estiman que por esos puertos transita el 73% de la cocaína del mundo, según datos oficiales ecuatorianos. En 2024 Ecuador incautó 294 toneladas.
Desde Ecuador, la droga va para el Cartel de Sinaloa. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos confirmó que gracias a Sinaloa Los Choneros obtuvieron acceso a rutas más rentables y seguras.
Documentos enviados a Bogotá por la Fiscalía ecuatoriana explican que los hijos de Fito, Michelle M. y Adolfo M., viajaban a Bogotá, Medellín, Cartagena y Cali en 2024 pagando pasajes en efectivo en agencias de turismo para “limitar el rastro y para fortalecer esa infraestructura con delincuentes colombianos y FARC”.
Sin embargo, Colombia no ha sido el destino esperado por ellas ya que, solo en Medellín, han sido capturados once de sus emisarios, incluido el sucesor de Fito, alas Fede, (el 2 de octubre de 2025) cuando fue sorprendido en la capital antioqueña, momentos en que intentaba armar una alianza entre narcos.
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