Las casas estilo inglés del sector fueron construidas en 1935 y eran patrimonio, pero los dueños lograron quitar la protección y ahora caerán para levantar una mole

 - Por qué van a demoler la casa antigua donde funcionó por 50 años la famosa Pan Fino

La esquina de la carrera Séptima con calle 54 todavía guarda el recuerdo de una Bogotá en la que el olor a pan recién horneado podía convertirse en una señal para los vecinos. Allí funcionó, desde los años cuarenta, Pan Fino, la panadería de Isidro Pinzón, un maestro que aprendió técnicas de panadería europea y convirtió en favoritos de los bogotanos las milhojas, los brazos de reina, los roscones y los mojicones.

Después del cierre de Pan Fino en los años 90, la casa tuvo otros negocios y terminó abandonada. En 2021, el IDPC la incluyó en una declaratoria de conservación tipológica, decisión que fue ratificada en 2022, pero la protección fue retirada en 2024. Hoy, la propiedad está en manos de La Urbanizadora Lindaraja S.A.S., de los hermanos Cote Restrepo, e Inversiones Lapage Decopa y Decobe, compañías del grupo UBICOR S.A.S.

Sus propietarios obtuvieron en septiembre de 2024 una licencia para demoler las edificaciones y habían planteado levantar allí una torre residencial de 10 pisos, con 135 apartamentos y comercio. Sin embargo, el permiso de demolición no autoriza por sí mismo esa nueva construcción.

 - Por qué van a demoler la casa antigua donde funcionó por 50 años la famosa Pan Fino

También puede leer: A sus 58 años sigue trabajando en la barbería más antigua de Bogotá por donde pasaron Gaitán, Lleras y Turbay

Una historia de ires y venires que sigue sin desenlace

En 2019, durante la segunda administración del exalcalde Enrique Peñalosa, habitantes de la localidad de Chapinero consultaron ante el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) la posibilidad de declarar el bien inmueble de interés cultural. La respuesta del director de la época, Mauricio Uribe González, fue que la propiedad no tenía valor arquitectónico suficiente para tomar una decisión positiva al respecto.

A pesar de los ocurrido, a finales de 2020, durante la administración de la exalcaldesa Claudia López, la Secretaría de Cultura, en cabeza del actor Nicolás Montero, pidió una nueva evaluación al director del IDPC, Patrick Morales.

Sigue a Las2orillas.co en Google News

La entidad, entonces, hizo un análisis de las cinco viviendas ubicada en el lugar y las puso en consideración del Consejo Distrital de Patrimonio en busca de que las casas no fueran demolidas. En el estudio realizado encontraron daños, deterioro, modificaciones en su interior y reducción de antejardín.  Tras la discusión, el caso fue sometido a votación en el Concejo. Allí, solo tres de las cinco edificaciones recibieron el visto bueno para ser protegidas, entre ellas la casa de Pan Fino.

El 23 de noviembre de 2021, el IDPC expidió la resolución 873 para darle protección a las edificaciones bajo la categoría de conservación tipológica. Aunque los dueños presentaron un recurso, la entidad ratificó la determinación en febrero de 2022. Casi un año después, el 6 de diciembre de 2023, el Consejo Distrital de Patrimonio recomendó retirar la protección. Laorden se hizo efectiva en marzo de 2024.

Con el retiro de la protección por parte del IDPC, los actuales dueños de la propiedad, la Urbanizadora Lindaraja S.A.S de los Hermanos Cote Restrepo e Inversiones Lapage Decopa y Decobe, ambas compañías pertenecientes al grupo empresarial UBICOR S.A.S., hicieron una solicitud, ante la Curaduría Urbana número 3 de Bogotá, para tener el permiso de demolición de las estructuras.

El permiso fue otorgado. Sin embargo, no permite realizar ningún tipo de obra nueva en el lugar, tal como pretendía la urbanizadora: un proyecto residencial de una torre de 10 pisos con 135 apartamentos y comercio, que al parecer no se podrá realizar. Aún no se sabe qué pasará con el predio.      

También le puede interesar: Esta es la historia de Potosí, el barrio de Ciudad Bolívar donde muchos le tienen miedo a caminar sus calles

 - Por qué van a demoler la casa antigua donde funcionó por 50 años la famosa Pan Fino

 Una panadería famosa y una casa patrimonial abandonada

Durante la época republicana, los predios pertenecieron al empresario y terrateniente Luis Calderón Tejada.

En 1935, Julio Calderón se asoció con Tulio Ospina y Compañía con el fin de construir conjuntos de viviendas en el sector. En dicha esquina, entre los años 1939 y 1943, se levantaron varias edificaciones entre las que se encuentra la antigua casa donde funcionó la panadería Pan Fino. La panadería empezó a funcionar en la década de los 40. El auge de la panadería fue tal que su fama corrió por la capital

El secreto del éxito estaba en la preparación de las mezclas y masas para hacer el pan, utilizando manteca de cerdo que daba un sabor auténtico y a la vez tradicional a sus productos de pastelería y repostería. De ese modo, conquistó el paladar de sus clientes. En los días dorados, los productos más vendidos fueron: el brazo de reina, las milhojas, el pan francés, pan trenza, los roscones y los mojicones.

En la década de los noventa murió Isidro Pinzón, el dueño del negocio. Su panadería también llegó al final. Después de su partida, por la antigua edificación pasaron cafés y bares. El último funcionó hasta 2013, la taberna StatuaRota. Durante muchos años, la edificación estuvo abandonada.

También puede leer: Elsa Noguera, una gigante a quien una enfermedad en sus huesos que padece desde niña no la ha detenido para volar alto

Anuncios.

Por Ramiro Pacheco

Periodista en Las2Orillas, dedicado a informar y analizar los hechos que marcan nuestra vida diaria.