Un libro sobre personajes del Caribe que rompieron la normalidad: artistas, creadores y figuras cuya genialidad fue confundida con locura

 - Locos egregios en el arte caribe
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En estos últimos meses, la escritora Julieth Peraza y yo hemos realizado el trabajo conjunto de escribir un libro distinto; desde la historia, la leyenda, la psicología y el arte…

De ese trabajo, quiero compartir unos apartes que quizá le pueden insinuar al lector de qué se trató lo que estamos haciendo…

¿Por qué Locos?

¿Por qué Egregios?

¿Por qué en el Arte Caribe?

Este libro parte de una certeza incómoda: la cultura no avanza gracias al equilibrio, sino al exceso.

A lo largo de la historia, los grandes saltos del pensamiento, del arte y de la sensibilidad humana no han sido obra de los adaptados, sino de sujetos excéntricos, desbordados, difíciles de clasificar. Hombres y mujeres cuya lucidez fue tan intensa que terminó siendo confundida con locura.

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El término Locos Egregios no es nuevo. Fue propuesto en 1946 por el psiquiatra español Antonio Vallejo-Nágera para referirse a personajes excepcionales que, sin ser enfermos mentales en sentido clínico, presentaban una inteligencia, una sensibilidad o una conciencia que los colocaba fuera de la media social. No eran esquizofrénicos ni psicóticos: eran individuos desajustados frente a la mediocridad.

Décadas después, su hijo, Juan Antonio Vallejo-Nágera, amplió el concepto y se atrevió a una hipótesis más incómoda: no toda locura egregia crea belleza; algunas producen horror. Ambas, sin embargo, nacen del mismo punto: una ruptura radical con la normalidad.

Este libro se inscribe en esa tradición, pero traslada la mirada al Caribe colombiano, un territorio históricamente leído desde el prejuicio: los caribes de Colombia son vistos por el resto del país como un pueblo hedonista, improvisado y perezoso.

Aquí sostenemos lo contrario. El Caribe no ha sido un espacio de carencia intelectual, sino de exceso vital, y es precisamente ese exceso el que ha producido algunas de las figuras más deslumbrantes —y más contradictorias— de nuestra cultura.

No nos ocuparemos de biografías convencionales ni de novelas o cuentos no históricos, sino más bien de ensayos narrativos sobre mitos, leyendas e historias posiblemente reales de personajes muy populares.  Este no es un catálogo de santos ni de monstruos. Es una exploración psico-cultural, con humor y sin solemnidad, de personajes que vivieron al borde: creadores que transformaron la música, la palabra y la identidad colectiva, muchas veces pagando el precio de su intensidad con la vida propia.

En estas páginas conviven el mito, la leyenda y la historia, no como categorías cerradas, sino como capas superpuestas de sentido.

Algunos de los personajes aquí abordados existieron y están documentados; otros pertenecen a la tradición oral; algunos más habitan el territorio ambiguo donde la verdad histórica ya no importa, porque la verdad simbólica ha sido aceptada por un pueblo entero.

Eso es lo que nos interesa: no decidir quién fue cuerdo o quién fue loco, sino entender por qué estas figuras, desmesuradas e irrepetibles, siguen sosteniendo la memoria cultural del Caribe.

El título no es nuestro en su totalidad; ya en 1946 el psiquiatra español Antonio Vallejo-Nágera había publicado un libro con este nombre y escogió una serie de personajes no para hacerles una biografía psiquiátrica, sino unos perfiles psico humanos.

Para él, no se trataba de esquizofrénicos sino de El loco genial que la humanidad necesita en momentos precisos. Su loco genial no es un enfermo común: es alguien cuya inteligencia sobrepasa el equilibrio, que se caracteriza por su impresionante lucidez, su pensamiento original y una enorme dificultad para adaptarse a la mediocridad social, casi la descripción de Diógenes, padre de la filosofía Cínica…

Nágera escogió personajes de las artes, la ciencia y la literatura, como Friedrich Nietzsche, Blaise Pascal, Arthur Schopenhauer personajes del misticismo como Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y literarioscomo Don Quijote de la Mancha, y Hamlet.

En los años 70, Juan Antonio Vallejo-Nágera hijo del primer autor, decide continuar la obra de su padre y prepara la segunda versión…

Perfecciona la definición original de su predecesor y acota que La locura Egregia no es esquizofrenia, ni psicosis grave, sino estructuras límites de la personalidad; creatividad extrema o hiperconciencia.

Sus locos egregios incluyen personajes tanto brillantes como oscuros en la historia de la humanidad, y eso marca la diferencia con la obra de su padre. Entre ellos están el emir de Córdoba Abderramán III, Maquiavelo, Juana la Loca, Miguel Ángel Merisi (Caravaggio), Vincent Van Gogh, Francisco Goya, Adolf Hitler, Rudolf Hess…

Y desde luego, los famosos Castratti Farinelli y Caffarelli.

El autor se aleja de la distancia establecida por su padre según la cual el genio no es patología necesariamente y propone una hipótesis menos políticamente correcta:

Algunos locos egregios crean belleza, pero otros crean horror.

Este libro no pretende ser una respuesta al viejo prejuicio colombiano que considera que los costeños del norte, es decir los costeños del caribe, somos perezosos, amantes del hedonismo y enemigos del esfuerzo. No es una venganza contra aquellos comentarios desobligantes; a los que hemos respondido durante décadas que sí, que tienen razón porque si este país tiene unos cuantos locos egregios que mostrarle al mundo cosas que no nos causan vergüenza en el exterior sino honor, pueden ser estos:

Sí es un premio Nobel de la literatura es Gabriel García Márquez, sí es un pintor, es Obregón,  sí es jugador de fútbol, ese es el Pibe Valderrama o Radamel Falcao,  si es por medallas de oro en patinaje tenemos a la hermosa Cartagenera  Chechi Baena, sí es un periodista, es Juan Gossaín,  sí es un científico es Rodolfo Llinás, sies un político Rafael Núñez, sí es un cantante, es Shakira, sí es alguien que desde Medellín y Cartagena desafío el imperio de la salsa naciente en Nueva York, Es el Joe Arroyo, sí es una actriz que triunfa en Hollywood es la Toti Vergara, sí es un empresario, es Julio Mario Santodomingo, sí es un campeón mundial es Pambelé, sí es un beisbolista es Edgar Rentería, si es una diseñadora es Silvia Tcherassi…

Costeños caribes todos. Y así podría seguir esta lista, que es larga…

En este libro nos vamos a ocupar de otros cuantos, que consideramos unos verdaderos Locos Egregios del Caribe…

No se trata en modo alguno de biografías sino del enfoque desde la psicología clínica, la historia y la leyenda con un toque de humor.

Y sí. Aceptemos que también es una pequeña venganza…

En este punto, hay que dejar claras las diferencias entre un mito, una leyenda y un personaje histórico, porque tenemos por lo menos tres en el arte musical vallenato que cumplen con algo de cada uno.

Un mito es un relato sagrado que explica el origen del mundo o fenómenos naturales con dioses y seres sobrenaturales en un espacio atemporal, mientras que la leyenda es una narración tradicional basada en hechos o personajes reales/históricos, enriquecida con elementos fantásticos y situada en un tiempo y lugar geográfico concretos.

Lo que buscamos Julieth y yo fu mostrar esa belleza a veces oculta en la capacidad de crear desde lo que todo el no creador, considera una locura…

Después de todo, el pájaro que nació y fue criado en una jaula, considera que volar es una enfermedad…

Esperamos que este sea un libro agradable para todos. Egregios o no…

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