El nombramiento de la doctora Stephany Gómez como alcaldesa Ad Hoc de Cali, allana el camino para que la ciudad finalmente pueda contar con su nuevo POT. Un instrumento de gestión urbana realista que, tras el terremoto, sea capaz de incorporar regulaciones adecuadas a las particulares condiciones de los suelos de esa ciudad, salvaguardando vidas de los moradores
La designación de la funcionaria se produjo ante el hecho de que el alcalde Eder había declarado su conflicto de intereses con relación al trámite de las nueva normativa, llamado a reemplazar la precedente que fue declarada nula por el Tribunal Contencioso Administrativo del Valle.
La circunstancia mencionada es oportunidad para reflexionar sobre la responsabilidad de los servidores del Estado Central al cumplir las responsabilidades que les atribuye la ley con relación a los territorios. Hasta el siete de agosto pasado el funcionario del Ministerio del Interior que tenía a cargo los asuntos de Cali brillo por su ausencia y silencio. El proyecto de POT caleño avanzó sin la supervisión de una autoridad superior, en medio de errores conceptuales y desconexión con las realidades del territorio.
Transcurridas varias semanas desde que la onda sísmica barriera a Cali dejando su impronta asesina, se celebró una mesa ampliada de participación sobre el nuevo Plan de Ordenamiento (POT). El evento fue organizada por el Consejo Territorial de Planeación, organismo que ha asumido con pasión, rigor y espíritu de apertura democrática el estudio de aquella iniciativa.
Los asistentes fuimos sorprendidos de entrada por una declaración formal de los representantes de Planeación Municipal, quienes mencionaron reiteradamente una línea roja auto impuesta. Según esta en ningún caso se permitirá la celebración de una nueva concertación medioambiental fuera de la ya acordada con la CVC desde el pasado mes de mayo. Cuatro meses antes de que la naturaleza revelara la amenaza que yace bajo la ciudad.
Esta manifestación era ajena a la lógica porque se vive un momento de inflexión en la historia del desarrollo caleño. El terremoto a pesar del dolor por las víctimas y el desastre material, crea la oportunidad de repensar el modelo urbano; construir desde el intercambio atento y sin pre conceptos, que aprecia e incorpora las opiniones de otros ciudadanos, funcionarios y gremios. Tal consideración debería llevar a prever territorio confiable para residir, nuevos espacios que no divorcien abruptamente a la población de la naturaleza sino que, por el contrario, articulen la presencia humana con la sostenibilidad ambiental.
El alcance de estas preocupaciones se ilustra al considerar que el proyecto de POT contiene una propuesta de ocupación y densificación urbana la cual desprecia los suelos firmes del pie de monte y ladera, tan apreciados en otras urbes del mundo, mientras concentra la renovación urbana, la redensificación y las zonas de expansión sobre terrenos aluviales con limitantes estructurales. Se trata de una mirada “pre terremoto”, que no incorpora el más importante de los referentes: nada más ni nada menos que la voz de la tierra. La misma que hablara con fuerza implacable y crueldad aterradora el pasado diez de agosto.
El nombramiento de la nueva alcaldesa Ad Hoc de Cali es una manifestación del compromiso que tiene el gobierno nacional con la reconstrucción caleña. Confiamos en que la doctora Gómez con su espíritu renovador, visión integral, carácter e independencia, logrará impulsar la transformación urbana que Cali añora.
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