Durante años, el occidente de Bogotá fue una ciudad que crecía más rápido que su oferta comercial. Mientras el norte y el sur concentraban los grandes centros comerciales, barrios como Hayuelos, Castilla, Modelia y Capellanía se llenaban de nuevas viviendas, oficinas y familias que terminaban recorriendo largos trayectos para encontrar un lugar donde comprar, comer o simplemente pasar la tarde.
Luis Carlos Sarmiento Angulo entendió que allí había mucho más que un terreno disponible. Vio el nacimiento de una nueva zona comercial para la capital del país. Primero lo había demostrado con Centro Mayor, un proyecto que cambió la vida de los habitantes del sur de la ciudad.
Años después, decidió repetir la fórmula. El nuevo proyecto debía convertirse en un destino donde las personas, más allá de las relaciones de compra y venta, quisieran quedarse.

Así nació El Edén Centro Comercial. Cuando abrió sus puertas en octubre de 2019, muchos lo vieron como otro gran complejo comercial del occidente de Bogotá. Sin embargo, detrás de sus pasillos, terrazas y plazoletas existía una estrategia mucho más ambiciosa. La Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo estaba convencida de que el futuro de los centros comerciales ya no dependía únicamente de las tiendas, sino de las experiencias que allí se vivieran. Con los años, la apuesta por el entretenimiento terminaría llevando al proyecto a un terreno inesperado: el negocio del cine.
Antes del cine vino la ciudad
Para entender por qué nació El Edén es necesario abordar el crecimiento que vivió Bogotá durante las dos primeras décadas del siglo XXI.

Mientras el norte seguía concentrando buena parte de la inversión comercial, el occidente experimentaba una transformación acelerada. La expansión residencial, la cercanía con el aeropuerto El Dorado, la consolidación de corredores como la avenida Boyacá y la llegada de nuevas empresas empezaban a convertir esa zona en uno de los polos urbanos más dinámicos de la capital.

La Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo había identificado ese tipo de oportunidades. Años atrás había desarrollado Centro Mayor, un complejo que no solo cambió el comercio del sur de Bogotá, sino que durante varios años fue considerado el centro comercial más grande del país.
La experiencia dejó una conclusión clara: un centro comercial podía convertirse en un nuevo eje urbano y no únicamente en un lugar para hacer compras. Con dicha visión nació El Edén. El proyecto, desarrollado por Construcciones Planificadas, empresa del grupo empresarial de Sarmiento Angulo con más de seis décadas de experiencia inmobiliaria, demandó una inversión superior a los $750.000 millones en su primera etapa.
Sobre un terreno estratégico del occidente bogotano, en la Avenida Boyacá, levantó un complejo de 162.000 metros cuadrados construidos —la única etapa que opera hasta hoy, ya que la segunda fase, que en el diseño original llevaría el proyecto a cerca de 320.000 metros cuadrados, todavía no se ha construido— con alrededor de 223 locales comerciales, restaurantes, terrazas, amplias zonas comunes y espacios abiertos pensados para prolongar la permanencia de los visitantes.
La innovación, sin embargo, no estaba en el tamaño. Desde los primeros planos, cerca de 31.000 metros cuadrados fueron reservados exclusivamente para entretenimiento, una apuesta poco habitual en Colombia, que reflejaba una nueva forma de entender los centros comerciales: ya no bastaba con reunir tiendas, ahora era necesario ofrecer razones de peso para que los visitantes permanecieran varias horas allí.
El área de entretenimiento incluyó, desde la apertura, salas de cine operadas por Cine Colombia con tecnología Imax y salas 4D, relación que terminó en octubre de 2020. Además, contaba con pista de bolos, canchas de fútbol y atracciones mecánicas.
El centro comercial se metió en el negocio del cine
Fue dicha apuesta por el entretenimiento la que, cinco años más tarde, llevaría al centro comercial a dar un paso que nadie esperaba. En la mayoría, la sala de cine es simplemente un arrendatario más: una cadena externa que alquila un espacio y opera bajo su propia marca.

En noviembre de 2024, El Edén decidió romper ese esquema. En lugar de limitarse a alquilar sus salas a una de las cadenas ya establecidas, la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo decidió crear una marca de cine propia para el complejo.

La decisión era arriesgada. Competir significaba enfrentarse a compañías que llevaban décadas dominando el mercado colombiano: Cine Colombia, Cinemark, Procinal, Royal Films y Cinépolis.
Así nació Viziona, un nuevo complejo de nueve salas, con capacidad para más de 1.300 personas, que ocupa más de 5.000 metros cuadrados en el tercer piso de El Edén y representó una inversión superior a los $30.000 millones de pesos.

Según explicó Mauricio Patiño, gerente general de Construcciones Planificadas, la iniciativa respondió a una visión impulsada por Luis Carlos Sarmiento Angulo: desarrollar un complejo cinematográfico inspirado en experiencias observadas en Europa y Asia, donde el cine dejara de ser únicamente una sala de proyección para convertirse en un espacio donde la experiencia comenzara antes de entrar a la película y continuara después de terminar la función.
Para construir esa identidad, el grupo recurrió a FutureBrand Colombia, firma especializada en estrategia de marca. Más allá de diseñar un nombre o un logotipo, la consultora realizó investigaciones con consumidores, sesiones de análisis y ejercicios de social listening para entender qué esperaba el público de una nueva cadena de cine.
La conclusión fue contundente: los espectadores ya no buscaban solamente ver una película, querían vivir una experiencia. De allí, surgió incluso el nombre. Viziona hace referencia a ver, pero también al carácter visionario del proyecto. Entre sus apuestas más llamativas están un sistema de sonido Dolby Atmos, cuatro salas VIP, servicio a la silla y una sala infantil pensada para que los más pequeños puedan jugar durante la función.
Los resultados no tardaron en aparecer. Apenas durante su primer año de operación, Viziona recibió más de 320.000 espectadores y alcanzó ocupaciones de entre el 80 % y el 85 % en algunos periodos, niveles comparables con los de las cadenas más consolidadas del país.
Incluso registró jornadas de más de 5.500 asistentes en un solo día, cifra récord para una sala de cine en Colombia durante 2025, demostrando que todavía había espacio para un nuevo competidor cuando la experiencia se convertía en el principal atractivo.
El éxito de Luis Carlos Sarmiento Angulo con su cine y centro comercial
Hoy, Viziona sigue operando únicamente en El Edén, pero ya dejó de ser el experimento con el que muchos la veían en 2024, En pocos años, consiguió atraer cientos de miles de espectadores, competir de tú a tú con las grandes cadenas y demostrar que la apuesta de Luis Carlos Sarmiento Angulo no consistía únicamente en construir otro centro comercial. Su verdadero objetivo era crear un lugar donde las personas quisieran quedarse El cine terminó siendo la pieza que dio sentido a la estrategia.
Viziona no nació como un arrendatario más, sino como una extensión de la misma visión con la que Luis Carlos Sarmiento Angulo imaginó El Edén: demostrar que el futuro de los centros comerciales ya no consiste únicamente en vender o arrendar espacios comerciales, sino en crear lugares donde las personas quieran quedarse.
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