Texto escrito por: Manuel Valle
El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, evidenció en el pódcast A Fondo de María Jimena Duzán una contradicción insostenible del presidente de Asofondos, Andrés Velasco: mientras su gremio se opone a que los recursos de los afiliados se trasladen al sistema estatal, él mismo eligió pensionarse en Colpensiones.
En esta entrevista no dio tregua a los defensores del statu quo; Sanguino expuso lo que calificó como la hipocresía estructural del sistema de fondos privados. La revelación más explosiva del episodio giró en torno al presidente de Asofondos, Andrés Velasco, quien habría tomado una decisión personal que contradice a todas luces el discurso del gremio que defiende a capa y espada, esto es, pensionarse en Colpensiones, el régimen público que sus voceros han calificado como insostenible y riesgoso.
“Si Colpensiones era tan riesgoso, si era tan malo, ¿por qué lo eligió para su propia vejez?”, cuestionó Sanguino durante la conversación con Duzán. Para el ministro, esta no es una anécdota menor, sino la prueba del doble discurso con el que las élites económicas han bloqueado históricamente cualquier intento de reforma pensional.
Sanguino recordó cómo durante el debate de la Ley 2381 de 2024 y el Decreto 415 de 2026, desde Asofondos se advirtió que el traslado de recursos hacia Colpensiones pondría en riesgo los ahorros de los trabajadores. Sin embargo, el ministro desmontó este argumento con una pregunta sencilla: “¿Dónde están los trabajadores atrapados en medio de este pulso? Mientras Velasco asegura su pensión en el sistema público, millones de colombianos siguen cotizando en fondos privados que han demostrado no garantizar una vejez digna”.
Según el ministro, esta contradicción revela la verdadera naturaleza del debate pensional: “No se trata de eficiencia, se trata de negocio. Los fondos privados quieren quedarse con los 25 billones de pesos que siguen en disputa, mientras el Estado asume el riesgo de pagar las mesadas”.
Pero Sanguino no se detuvo en los fondos privados. También dirigió sus críticas a la Corte Constitucional, a la que acusó de mantener a la reforma pensional en un limbo jurídico que beneficia a los mismos poderes fácticos. La decisión de devolver la reforma a la Cámara por un presunto vicio de procedimiento, atendiendo una demanda de la senadora Paloma Valencia, fue calificada por el ministro como una traba artificial que condena a los adultos mayores a seguir esperando.
Sanguino advirtió: “Mientras la Corte se toma su tiempo, la realidad sigue su curso". De esta manera, la devolución de la reforma al Congreso abre un escenario incierto, que algunos ven como una simple corrección técnica y otros como una oportunidad para reabrir el debate. Para el ministro, cualquier dilación adicional es una forma de complicidad con quienes se benefician del sistema actual, donde advirtió: “No podemos seguir permitiendo que los mismos que eligen el sistema público para su propia vejez les nieguen esa posibilidad a millones de colombianos. La reforma pensional no es un capricho del Gobierno, es una necesidad inaplazable”.
Finalmente, para Sanguino, el caso del presidente de Asofondos, Andrés Velasco, es la metáfora perfecta de un sistema que ha sido diseñado para proteger privilegios, no para garantizar derechos. Mientras el presidente de Asofondos asegura su pensión en Colpensiones, sus argumentos siguen atrapando a los trabajadores en un modelo que les ha demostrado, una y otra vez, que no funciona para la mayoría de los colombianos, sino para una minoría delirante.
También le puede interesar:
Anuncios.


