Mis primeras impresiones de Taipéi (I)
Luego de dieciséis no tan agradables horas de vuelo en clase económica, teniendo que soportar de la manera más cívica posible a dos culicagados que usaban mi espaldar como mesa…
Luego de dieciséis no tan agradables horas de vuelo en clase económica, teniendo que soportar de la manera más cívica posible a dos culicagados que usaban mi espaldar como mesa…