Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones

“Antonio Caballero aguanta, no te vayas todavía”

En esta carta uno de sus amigos ruega porque el escritor se recupere de la enfermedad que lo tiene internado en la clínica del Country de Bogotá

Por:
enero 06, 2017
“Antonio Caballero aguanta, no te vayas todavía”

Hola, poeta

Hablo en nombre de algunos de tus amigos (no de todos, por supuesto) otros tendrán otras cosas para decirte. Sé que estás en una clínica enfermo (qué vaina tan jodida), eso no se te ve bien, no te luce. Te luce, en cambio, la lucidez y el amor a tu país. No le des el gusto a la derecha de irte; aguanta. Recuerdo nuestras charlas bobas, tus chistes bobos; charlas en la que citábamos a nadie, salvo al pato lucas (que lo hacías tú) y nos caímos al suelo de la risa (bueno: es una exageración), y recuerdo que los dos estábamos cagados del susto por un conversatorio en Cúcuta. Pero te fue bien. En cambio, a mí, me volviste mierda. Y me mirabas con esos ojos paternales de “pa que aprenda mijo”. Y aprendí. Te llevé el otro año a Cúcuta y puse a otro cristiano para que los leones los destrozaran, y yo salí incólume. Y bebimos y fuimos felices, carajo. Nuca más había estado (ni estaré) en conversatorios contigo. Prefiero verte (bueeeeeeeeno, podré ser cobarde) y no discutir, pero tu conversación privada es un género literario.

Tu presencia no fue solo para apoyar la Feria del Libro de Cúcuta (tenías otras invitaciones del mundo) sino un acto de amistad; y lo recuerdo, Toño. Y te lo agradezco. Y me peleaste por la hora en que te puse el avión, pero, ¡ajá!, Toño, no fueron cosas mías. Y en el hotel, hablamos de Musil, y te dije que el personaje de Musil era el hermano mayor de Ignacio, y apenas sonreías.

Recuerdo nuestra charlas sobre Harold: está loco. No lo dices, tú. Lo digo yo. En fin. El punto es que estás enfermo de verdad, no como aquella vez en la que decías a tu nana (no recuerdo el nombre de ella), lo siguiente:

-Me estoy muriendo
Y ella preguntó:
-¿qué tienes?
-que me estoy muriendo
Ella no se inmutó y dijo
¿Qué tienes, Antonio?
Y como si tratara de un cáncer, o una enfermedad terminal, dijiste:
-Tengo gripa

Publicidad
0
21739
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Malia, la hija de Obama que dejó Washington para internarse en Bolivia

Malia, la hija de Obama que dejó Washington para internarse en Bolivia

Desde el pueblo de Tiquipaya en las alturas de los Andes siguió por una pequeña televisión el triunfo de Donald Trump
Los jóvenes abogados que le permitieron a Carolina Sanín derrotar a Los Andes

Los jóvenes abogados que le permitieron a Carolina Sanín derrotar a Los Andes

Detrás de la tutela que le devolvió a la profesora la posibilidad de regresar a su cátedra están los abogados, también Uniandinos, Tatiana Uribe, Sebastian y Alejandro Lanz
VIDEO: Lady Tabares se destapa, “A Cristina no la conoci en la cárcel”

VIDEO: Lady Tabares se destapa, “A Cristina no la conoci en la cárcel”

La vendedora de rosas se aburrió de las especulaciones mediáticas y habló en libertad desde su casa en Medellín, después de su matrimonio con Cristina
Maning, el soldado de Wikileaks que salió libre vuelto mujer

Maning, el soldado de Wikileaks que salió libre vuelto mujer

Condenado a 35 años por la filtración a Wikileaks secretos del Dpto. del Estado logró la libertad gracias al perdón de Obama, salió convertido en Chelsea