Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones

VIDEO: El infierno de los calabozos de Maduro en Caracas

Los detenidos se hacinan en pequeños espacios sin comida ni asistencia médica en las comisarías de la capital venezolana

Por:
Abril 07, 2017
VIDEO: El infierno de los calabozos de Maduro en Caracas

Los calabozos de las comisarías de Caracas no son simples lugares de paso. Más bien constituyen una red de cárceles paralela. Un equipo de Sin Filtros  ha podido entrar en estos centros de detención preventiva donde los detenidos se acumulan sin las condiciones adecuadas y con graves perjuicios para su condición física y psicológica.

Todos ellos están en el calabozo por delitos menores, aunque en muchas ocasiones pueden llegar a estar más de un año. Un espacido a apenas doce metros cuadrados alberga hasta 18 personas que permanecen encerradas 24 horas al día y solo ven la luz del sol media hora a la semana, en el supuesto de que reciban una visita.

Este es el video:

 

Publicidad
0
9132
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Sociedad venezolana: bolsillos sin dinero

Sociedad venezolana: bolsillos sin dinero

"Esta es la realidad diaria que atraviesa Venezuela, un país que en los últimos años se ha convertido en símbolo de miseria, desidia y necesidad"
La invasión, el barrio de los colombianos que está arrasando Maduro

La invasión, el barrio de los colombianos que está arrasando Maduro

Este asentamiento, estimulado hace una década por Chávez, es el centro de agresión de la Guardia Venezolana. El periodista Daniel Pardo, de la BBC, estuvo allí
“Que se arreche quien se tenga que arrechar”: la nueva bobada de Maduro

“Que se arreche quien se tenga que arrechar”: la nueva bobada de Maduro

El presidente de Venezuela volvió a meter la pata en un discurso televisivo

Qué será lo que nos pasa

Una falencia de nuestra política internacional sería de fácil solución si se reconoce como un grave problema: las debilidades de nuestros embajadores