Viaje al país del no retorno

"El coronavirus pasó a segundo plano y no hay palabras en el teleprónter de la Casa de Nariño que puedan hacer entrar en razón al presidente y evitar lo que está por venir"

Por: Fabio Arturo Gómez Garrote
septiembre 14, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Viaje al país del no retorno
Foto: Twitter @infopresidencia

Llegó septiembre, el mes más esperado por los viajeros y viajeras que desean seguir conociendo las maravillas y excentricidades del mundo. A partir del 21 se reanudarán gradualmente los vuelos internacionales en el Aeropuerto Internacional El Dorado, siendo México, Estados Unidos, Brasil, Ecuador, Bolivia, Australia, Reino Unido y República Dominicana los primeros destinos que se podrán visitar en tiempos de pandemia. Igualmente, Colombia, en su dinamismo de reactivar el turismo y la inversión extranjera, recibirá centenares de foráneos que deseen descubrir o enamorarse de esta tierra prodigiosa.

Es que solo de pensarlo me emociono e imagino el momento en que viaje y al regreso despegue hacia Bogotá: “Buenos días señoras y señores, gracias por volar en Avianca, empresa que está por recibir el regalo nada despreciable de 370 millones de dólares por parte del gobierno. El comandante y toda la tripulación los saluda en este vuelo con destino a Colombia, país que es gobernado por un títere sin criterio, que se concentra más en verse bien en cámara que en ejercer su labor como presidente. La duración estimada es cerca de cuatro horas y veinte minutos, ya que se ha tomado con bastante seriedad en el Congreso de la República el debate sobre el consumo recreativo del cannabis. Con el fin de prevenir interferencias y evitar que lo chucen, los dispositivos electrónicos y portátiles no podrán utilizarse al despegar y aterrizar. Por favor, permanezca con el cinturón de seguridad abrochado, ya que será la última vez, por mucho tiempo, que sentirá tranquilidad, ya que al bajarse y pisar suelo colombiano la policía lo podrá maltratar o asesinar. Agradecemos su atención y feliz viaje”.

Últimamente, los ojos del mundo recaen sobre Colombia, y no justamente por sus atractivos paradisíacos de ensueño que son lugares que todo humano debe darse la oportunidad de conocer, sino por sus escándalos en violación de derechos humanos y extralimitación del uso de la fuerza a cargo de los agentes del Estado. A la ola de indignación ciudadana se suman las constantes masacres ocurridas en los últimos días, el préstamo de una millonada a la aerolínea Avianca, que si no es por la suspensión del desembolso del crédito por parte del Tribunal Administrativo de Cundinamarca esa “plática” ya se hubiese perdido, el polémico decreto 1174 del Ministerio del Trabajo y la crisis económica que ha generado la COVID-19 reflejada en la alta tasa de desempleo que llegó al 20.2% en el mes julio. Imposible que la gente no estalle ante semejantes atrocidades.

El gobierno debe entender que ningún fenómeno surge sin motivo. Desde la antigua Grecia, con influencia de Demócrito de Abdera: filósofo y denominada primera mente enciclopédica entre los griegos, pasando por Isaac Newton hasta la actualidad, es elemental reconocer la ley de causa y efecto como base de las relaciones sociales. Si escupo para arriba es probable que me caiga en la cara. Si engaño a mi pareja es previsible sufrir un tiempo por ella. Si asesino a un civil ejerciendo mi labor en la fuerza pública es casi seguro generar odios y comportamientos de violencia en los indignados. Aunque, se lea o suene polémico, con esto quiero justificar, mas no celebrar, los desmanes ocurridos en los últimos días en varias zonas del país, especialmente en Bogotá. ¿Qué sería de la independencia si no se hubiesen presentado momentos de caos y destrucción? Los tiempos han cambiado y si queremos paz y justicia social es vital que las palabras y acciones pacíficas tengan más injerencia que el ímpetu; siempre y cuando los entes administrativos y dirigentes dimensionen y accedan al clamor popular; si eso no es así la agresión seguirá siendo nuestro pan de cada día.

Se avecinan días álgidos en las calles y avenidas de Colombia. Las centrales obreras están convocando (lo que parece ser un paro nacional) a movilizaciones en contra de las políticas económicas y sociales del gobierno Duque. Seguramente, a estas marchas se le sumarán muchos indignados que ven en este país un tren de no retorno hacia el abismo. Al parecer, el coronavirus pasó a un segundo plano y no hay palabras claras en el teleprónter de la Casa de Nariño que puedan hacer entrar en razón al presidente y evitar lo que está por venir. Se avistan vuelos de piedras, molotov, gases lacrimógenos y balas con aterrizajes en cabezas.

-.
0
601
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Lecciones de un desastre del Reino Desunido

Lecciones de un desastre del Reino Desunido

Tecnoglass brilla en la bolsa de N.Y

Tecnoglass brilla en la bolsa de N.Y

Nota Ciudadana
El llamado de los psicólogos a Iván Duque

El llamado de los psicólogos a Iván Duque

Nota Ciudadana
Las pandemias olvidadas de la historia (II)

Las pandemias olvidadas de la historia (II)