Opinión

Uribe no es sino parte de un modelo

Su vehemencia y radicalismo no nace solo de su carácter sino que sigue un libreto repetido, además, en buena parte de Latinoamérica: polarizar para llegar el poder

Por:
Enero 23, 2019
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Uribe no es sino parte de un modelo
No es la fuerte personalidad de Álvaro Uribe lo que lo lleva a actuar como lo hace, sino el modelo de cómo se gana espacio político hoy en día.

Tenemos la tendencia a buscar en las características de los individuos la razón única de sus actos. Algunas veces explicándolos por su carácter, otras por sus convicciones y muchas otras por lo que atribuimos a su naturaleza.

Lo que muchas veces no tomamos en cuenta es que el comportamiento de las personas se explica también por el esquema o modelo que la época, el momento o la moda imponen. Lo sugería  en mi anterior columna al señalar que el modelo de periodismo que competía alrededor del ‘síndrome de la chiva’ había sido remplazado por el modelo de la cizaña, cuyo objetivo ya no es la información o el análisis para que el consumidor pueda formarse una opinión de acuerdo a su propio criterio, sino que lo que lo caracteriza como ‘nuevo periodismo’ en su necesidad de luchar por el rating con la manipulación de las emociones a través de escándalos o de confrontaciones; lo que lleva a que lo que hace es crear lo que llaman ‘opinión pública’ mediante los titulares y la presentación truculenta de ‘noticias’ que despiertan pasiones y agresividad en quien las recibe.

Modelo es también en el campo económico el caso del llamado ‘modelo neoliberal’ que ha llevado a toda una generación a adherir a unos dogmas que, como en cualquier escuela, los forma haciéndoles perder sus individualidades. Por eso no es correcto atribuirles méritos o culpabilidades (sea para atacar o para ensalzar) a quienes han impuesto las políticas que nos parecen encomiables o criticables: es el libreto que sigue el responsable de los resultados que se derivan, siendo quienes lo aplican apenas los ejecutores de un programa prediseñado.

En ese sentido existe también una forma de hacer política que ha hecho escuela. Álvaro Uribe es simplemente el seguidor -y uno de los mayores exponentes- de esa escuela. Su vehemencia y radicalismo no nace solo de su carácter sino sigue un libreto al cual adhieren o en el cual caen buena parte de quienes con él compiten. Es el aire de la época el que se repite además en buena parte de Latinoamérica: polarizar como camino para llegar el poder.

Pero no es este ‘modelo’ o este sistema una excepción que solo suceda en Colombia.

Sobra mencionar casos como Maduro o Bolsonaro, Ortega o López Obrador. El mismo camino o medio fue utilizado por Correa o por Evo, y hasta cierto punto por Macri o Peña Nieto. Que sea de Derecha o de Izquierda el camino es el mismo: polarizar y reducir al mínimo la función racional del individuo.

 

 

Que sea de Derecha o de Izquierda
el camino es el mismo:
polarizar y reducir al mínimo la función racional del individuo

 

 

Tampoco es la primera vez que un modelo se repite en toda la región; por el contrario, un interesante libro (El continente olvidado) de Michael Reid, un periodista de The Economist que vivió y cubrió para esa publicación los desarrollos de los varios países de América Latina durante 20 años, muestra que todos los países del continente pasan por las mismas etapas y en tal sentido los mismos modelos. Es decir que al mostrar que todos tuvimos una época de dictaduras, y una de ‘populismos’, y otra de movimientos revolucionarios, y otra de periodos pendulares de derecha a izquierda, etc., lo que, aunque no sea su propósito, acaba demostrando es que las mismas formas de acción política son las que, con pequeñas diferencias de tiempo, responden a similares sistemas y esquemas para llegar y para ejercer el poder.

El caso de la forma de hacer política de Álvaro Uribe no se distingue de los métodos que han llevado al poder -y desde el cual lo ejercen- los dirigentes más cuestionados de los tiempos recientes. No es su fuerte personalidad lo que lo lleva a actuar como lo hace, sino el modelo o el manual de cómo se gana espacio político hoy en día.

 

Publicidad
0
3103
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus

Otras Columnas de Juan Manuel López

Emberracando a Colombia

Emberracando a Colombia

Lo que no busca Duque con las objeciones

Lo que no busca Duque con las objeciones

Algo incomprensible o una nueva modalidad de falso positivo

Algo incomprensible o una nueva modalidad de falso positivo

Algunas realidades a tener en cuenta en relación con Venezuela

Algunas realidades a tener en cuenta en relación con Venezuela

Los globos de ensayo de Duque

Los globos de ensayo de Duque

Con el uribismo se ha perdido toda mesura

Con el uribismo se ha perdido toda mesura

Improvisar, improvisar, improvisar

Improvisar, improvisar, improvisar

Qué cambió de ‘la economía va bien pero el país va mal’?

Qué cambió de ‘la economía va bien pero el país va mal’?