Analilia Mejía creció en Elizabeth, Nueva Jersey, en una casa donde el dinero alcanzaba para lo justo. Su padre, dominicano, trabajaba en una fábrica de máquinas de coser. Su madre, colombiana, cosía en una fábrica de ropa y, en los primeros años, la familia era indocumentada. La escasez duró hasta que su madre consiguió empleo en una fábrica de Nueva York afiliada a un sindicato, un cambio que a la familia le dio la estabilidad que antes no tenía, y de esa diferencia salió buena parte de lo que pensaría después sobre los derechos laborales y las posibilidades de ascenso social.
Con ese origen llegó a la Cámara de Representantes. Estudió Literatura Comparada en la Universidad Rutgers y empezó su carrera política lejos de los cargos de elección, dentro de las organizaciones que defienden a los trabajadores. Dirigió la New Jersey Working Families Alliance, una coalición progresista que impulsó campañas por salarios más altos y por más protección social, y con ese trabajo se hizo conocida en la izquierda demócrata del estado. Esa visibilidad la llevó a la campaña presidencial de Bernie Sanders en 2020, donde fue directora política nacional. Sanders, senador independiente por Vermont y dos veces aspirante a la candidatura demócrata, siguió siendo su principal aliado. Más tarde, durante el gobierno de Joe Biden, trabajó en el Departamento de Trabajo en asuntos de protección laboral de las mujeres.
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Su primer triunfo electoral llegó en 2026. Mikie Sherrill dejó libre el escaño del distrito 11 al asumir como gobernadora de Nueva Jersey, y se convocó una elección especial para reemplazarla. El 16 de abril, Mejía derrotó al republicano Joe Hathaway con 81.825 votos, el 60,2 %, frente a 53.520, el 39,4 %. Su campaña se apoyó en sindicatos, activistas y organizaciones progresistas, y puso el acento en el costo de vida y en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, el ICE, cuya abolición ha pedido. También contó con el respaldo de la representante Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, y de la senadora Elizabeth Warren, de Massachusetts. Su candidatura se presentó como una alternativa a los sectores más moderados del partido, con propuestas sobre salud, cuidado infantil, una reforma migratoria menos dura y menos peso de los grandes intereses económicos en la política
Ya en Washington, la designaron en los comités de Seguridad Nacional y de Pequeñas Empresas, y desde ahí trabajó en temas de pequeños negocios, protección social y acceso a programas federales. Como el escaño era un reemplazo, su mandato terminaba en enero de 2027, así que tuvo que pasar por las primarias demócratas de febrero y por las elecciones generales del 3 de noviembre. En esa segunda votación volvió a enfrentarse a Hathaway. La Associated Press dio por ganada la contienda para Mejía. Con más del 92 % de los votos escrutados, tenía 162.528 sufragios, el 60,21 %, frente a 104.979, el 38,89 %, para Hathaway. Esas cifras todavía no están certificadas. Si se confirman, la congresista tendrá dos años más, desde enero de 2027, en el distrito del norte de Nueva Jersey.

Mejía no es la única legisladora de origen colombiano en el Congreso. Con ella están dos senadores, y la distancia entre ellos es política más que biográfica.
Los otros dos colombianos
Rubén Gallego nació en 1979 en Chicago, de madre colombiana, y creció en una familia de pocos recursos. Estudió en Harvard con ayuda económica y, después de graduarse, se alistó en la reserva de la Infantería de Marina. En 2005 fue enviado a Irak con una unidad que sufrió muchas bajas, una experiencia que cita con frecuencia para explicar su vida pública. Se mudó a Arizona, entró a la Cámara de Representantes del estado en 2011 y en 2015 pasó a la Cámara federal, donde se quedó diez años. En 2024 ganó el Senado frente a la republicana Kari Lake. Es demócrata, aunque su perfil es más de veterano y de estado disputado que de ala radical.

Bernie Moreno, en cambio, nació en Bogotá y llegó a Estados Unidos siendo adolescente, a mediados de los años ochenta. Se estableció en Ohio y construyó su fortuna con concesionarios de automóviles en el área de Cleveland. Entró a la política ya con ese capital, como republicano cercano a Donald Trump. Aspiró al Senado en 2022, pero se retiró de la carrera antes de la votación de las primarias. Volvió en 2024 con el respaldo de Trump y derrotó al demócrata Sherrod Brown, que llevaba tres períodos en el cargo. Es el primer senador nacido en Colombia. Pese a su historia migrante, ha defendido restricciones a la inmigración irregular y una política de frontera dura, justo en el punto donde más choca con Mejía.
Los tres comparten un país de origen y una vida familiar marcada por la inmigración, pero votan en bancadas distintas. Mejía representa el sector más progresista de los demócratas, Gallego es un demócrata de perfil más moderado y Moreno pertenece al bloque republicano de Trump.
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