Resulta lógico que entre iluminados y bandidos los acuerdos se rompan. Por eso pasa lo que pasa en el Catatumbo y ya comienza a reproducirse en otras regiones.
Fue el carcelero de los secuestrados en la selva y ahora busca rebaja de penas en la JEP con extrañas versiones como la que dio de la masacre de Mapiripán