Goebbels estaría más que orgulloso
Se están volviendo las instituciones públicas en megáfono oficialista. Lo del IGAC es especialmente ridículo: mezclar movimientos sísmicos con discurso progresista
Se están volviendo las instituciones públicas en megáfono oficialista. Lo del IGAC es especialmente ridículo: mezclar movimientos sísmicos con discurso progresista