Derribando estatuas: la raza maldita
Más que tumbar las que ya hay, habría que preguntarse cuáles hacen falta y qué deuda se tiene con el reconocimiento de la diversidad en el espacio público
Más que tumbar las que ya hay, habría que preguntarse cuáles hacen falta y qué deuda se tiene con el reconocimiento de la diversidad en el espacio público