Pedro Juan, endurécete
Entre historias llenas de carencias y anécdotas sin propósito, Pedro Juan Gutiérrez empezó a reconocerse. En esa estrecha ceguera vio cristalizar su fatalidad: escribir con el pellejo y los nervios
Entre historias llenas de carencias y anécdotas sin propósito, Pedro Juan Gutiérrez empezó a reconocerse. En esa estrecha ceguera vio cristalizar su fatalidad: escribir con el pellejo y los nervios
El ser humano incongruente se indigna cuando los medios de desinformación le cuentan que hay países “donde todavía se comen a los perros”