Ser colombiano y estar atrapado en Wuhan

"La cancillería, ha dejado constancia de que los cupos de evacuación serán rifados en un poco convencional juego de azar donde la vida se convertirá en moneda de cambio"

Por: Carlos Viloria Anton
febrero 03, 2020
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Ser colombiano y estar atrapado en Wuhan

Porque el destino no responde a la autoridad de la razón ni a los caprichos de las emociones, estamos destinados a vivir en un mundo siempre cambiante e inesperado. Mientras más personas caían postradas en sus camas en la provincia de China de Wuhan por lo que parecía ser, a simple vista, un resfriado común, el virus del coronavirus se inoculaba lentamente en sus cuerpos generando todo tipo de dolencias y padecimientos, cuyo bálsamo llego, en la forma más espantosa de todas: la muerte. El virus en cuestión, apodado provisionalmente con el nombre de 2019-nCoV, se inscribe como una nueva cepa de coronavirus, el mismo causante de los ya conocidos y fatales síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV) (Organizacion mundial de la salud, s.f.). Dejando un saldo de mas de 200 personas fallecidas, un aproximado de 8.000 personas contagiadas y otros múltiples casos de contagio en 18 países, la organización mundial de la salud (OMS) ha rotulado al virus como "emergencia de salud pública de importancia internacional" (BBC News Mundo , 31)

Ante una noticia de tan magna proporción, los gobiernos de diferentes países han desplegado operativos internacionales para evacuar a sus conciudadanos residentes en el epicentro del virus y Colombia no ha sido la excepción. Actualmente, el país intenta trasladar a los 14 connacionales fuera de la provincia de Wuhan para luego repatriarlos. Pero, como si de un mal chiste se tratase, el ministerio de asuntos exteriores, por medio de la cancillería, ha dejado constancia de que por el momento los cupos destinados para la evacuación están limitados a un número de siete. ¿Quiénes permanecerán y quienes se irán de Wuhan? ese veredicto lo determinara la diosa fortuna; los cupos serán rifados en un poco convencional juego de azar donde la vida se convertirá en moneda de cambio. Añadiendo más números a la tétrica situación, los beneficiados con un cupo tendrán que costear por si mismos el valor de su traslado, unos 2.105 dólares o un aproximado de siete millones de pesos (Noticiascaracol.com, 30). La suerte está echada.

Actos como aquel reclaman no episodios esporádicos e independientes de alteridad, sino escenas enteras que inyecten una dosis vigorosa de otredad al drama del extranjero prisionero en Wuhan, para expresarlo en términos del filósofo Enmanuel Levinas. Bajo la óptica de la otredad, el extranjero no es más que un sinónimo de la debilidad encarnada del otro. Su debilidad devine en su misma carencia; lejos se encuentra su patria, la distancia lo separa de su familia y sus allegados, el peso de su carencia, irónicamente, le quiebran sus hombros y hace flaquear sus piernas. Frente a todos nosotros no solo se haya esa debilidad del extranjero, sino también la responsabilidad infinita por él (Levinas, 1991, pág. 92). Recuerda estas últimas palabras a la obra “La peste”, curioso título para el tema que aquí nos reúne, de Albert Camus donde el protagonista, el doctor Rieux, lejos de asumir una posición fría y desentendida por una ciudad en cuarentena, llena de ratas muertas que aparecen a un par de pasos de distancia y que propagan una enfermedad mortal entre las personas, toma la decisión de actuar con lo único que tiene a su alcance: su solidaridad.  No le brinda más importancia al apellido más noble que al más popular; simplemente ve al otro con los ojos de la solidaridad, mismos tan necesarios en estos turbios momentos.

Quizás una reflexión como esta no era necesaria; los principios morales son plenamente identificables en cualquier contexto, al menos según la deontología kantiana. Lo que si no es en vano hacer, es este acto de reminiscencia platónica en el que recordamos la importancia del otro y la responsabilidad infinita con él. Deseo terminar hoy este texto con una frase, que esperaría sea una certeza, de Albert Camus “(…) se aprende en medio de las plagas: que hay en los hombres más cosas dignas de admiración que de desprecio” (Camus, 1983, pág. 223)

Bibliografía

BBC News Mundo . (2020 de Enero de 31). Coronavirus de China: la OMS declara el brote de neumonía de Wuhan emergencia internacional. Obtenido de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51318222

Camus, A. (1983). La peste. Bogota: Seix Barral S.A.

Levinas, E. (1991). Etica e infinito. Madrid: Visor.

Noticiascaracol.com. (2020 de Enero de 30). Una rifa: plan del gobierno para evacuar a colombianos que están aislados en Wuhan por coronavirus. Obtenido de https://noticias.caracoltv.com/mundo/una-rifa-plan-del-gobierno-para-evacuar-colombianos-que-estan-aislados-en-wuhan-por-coronavirus-0

Organizacion mundial de la salud. (s.f.). Coronavirus. Obtenido de https://www.who.int/es/health-topics/coronavirus/coronavirus

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