Señor Mujica, ¿a qué paz se refiere?

Sobre la Quinta Reunión del Grupo de Puebla que tuvo lugar virtualmente ya que no se pudo realizar en el departamento del Magdalena por el COVID-19

Por: Ariel Peña González
mayo 18, 2020
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Señor Mujica, ¿a qué paz se refiere?
Foto: Vía Twitter

El pasado 15 de mayo se llevó a cabo la Quinta Reunión del Grupo de Puebla, una  internacional de lo que llaman izquierda, que se hizo de manera virtual, ya que no se pudo realizar en el departamento del Magdalena por el Covid-19.

Lo que más llamó la atención de ese conciliábulo, fueron las palabras del señor Pepe Mujica, expresidente y exguerrillero del desaparecido grupo Tupamaros de Uruguay,  quien afirmó: “ el fallido proceso de paz en Colombia es un fracaso de  la humanidad entera”, sin embargo  habría que preguntarle a un militante del comunismo totalitario como lo es Mujica, ¿A qué paz se refiere? sabiendo que la paz en la concepción leninista, es parte de una estrategia engañosa para la toma del poder.

Comenzando porque el termino paz es bastante genérico. Ahora, si se refiere el señor Mujica a los acuerdos entre  el gobierno de Santos y las Farc en noviembre de 2016; ello fue un formalismo para que un sector tuviera impunidad e hiciera parte de la burocracia estatal en el Congreso y en varios estamentos. Porque el otro sector llamado “segunda Marquetalia”,  que dirigen los narcotraficantes Iván Márquez y Jesús Santrich, siguen buscando el poder mediante la violencia y el terrorismo; así que el acuerdo con las Farc se hizo con una parte, porque la otro está haciendo lo que tradicionalmente  ha ejecutado durante 56 años.

El expresidente del Uruguay, recordara las palabras de Marx sobre la paz : “ el significado de paz  es la ausencia de oposición al socialismo”, lo que en buen romance quiere decir, que nunca habrá paz, sino hasta que triunfe el socialismo, por lo que Pepe Mujica, debería guardarse esas palabras sobre la paz en Colombia, pues indiscutiblemente los acuerdos de La Habana han sido un paso más  hacia la toma del poder por parte del comunismo con sus aliados; aunque les falló la persecución ideológica jurídica a los contradictores del comunismo totalitario, para que el camino les quedara más expedito.

Dentro de las enseñanzas marxistas, se habla de paz para hacer la guerra; entonces la sensiblería del exmandatario de Uruguay, responde a una internacional comunista que con sus aparatos como el foro de Sao Pablo y el Grupo de Pueblo, buscan consolidar en América Latina gobiernos “alternativos o progresistas”, para crear la Unión Soviética de Latinoamérica,  como lo pretendían Hugo Chávez  y Fidel Castro, quienes no podían admitir que la URSS  hubiera eclosionado y que se cayera el muro de Berlín, ya que  en su nostalgia por la guerra fría esos sucesos para los dos tiranos eran  inconcebibles, de ahí que aprovechándose del atraso conceptual e ideológico de algunos dirigentes demócratas, montaron su  socialismo del siglo XXl, como artimaña de engaño a los pueblos,  porque continua siendo el mismo anacronismo marxista con otro ropaje.

También en el Encuentro reciente del Grupo de Puebla, hay personajes que llaman poderosamente la atención, comenzando por el expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero,  al  que se le olvida que su partido, renegó en 1977 del marxismo. También  es algo bastante exótico, que el presidente de Argentina, Alberto Fernández, quien se muestra como guardián de  la hereda peronista, acuda a eventos como  el del Grupo de Puebla, desconociendo el señor Fernández el anticomunismo de Juan Domingo Perón, quien pronunció la célebre frase “ No cambio la bandera de justicialismo, por el sucio trapo rojo del comunismo”, a lo que hay que agregar que Perón tuvo como su ministro  de   Bienestar Social a José López Rega, fundador de la triple A (alianza anticomunista argentina), lo que demuestra que juntar al peronismo con el marxismo es un exabrupto.

Y para completar el Grupo de Puebla, también estuvo como animador el expresidente colombiano Ernesto Samper, miembro de una oligarquía, que históricamente ha vivido asustada con los fetiches comunistas del materialismo histórico y la inevitabilidad, por lo que el futuro de la humanidad supuestamente es marxista, por ello esa oligarquía  a la que pertenece Samper se quiere congraciar de una vez con los dueños del futuro y, de ahí que el exmandatario acude presto a las convocatorias de la mamerteria Iberoamericana.

El señor Mujica en la reunión habló de la posibilidad de que surjan en la región conflictos armados, y  eso no es  nada raro, porque  la secta  marxista leninista que tiene presencia en nuestros países, utilizando  la combinación de todas las formas de lucha ayer, hoy  y siempre, deja en algunas ocasiones la violencia terrorista, pero como táctica revolucionaria; por lo que el expresidente uruguayo en  su  prosapia marxista, no se puede venir  a rasgar las vestiduras hablando de paz, cuando se sabe que el comunismo totalitario tiene como un principio fundamental a la violencia para esclavizar  a las naciones.

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