Regresan a las aulas y se revela el fiasco de la educación virtual en pandemia

Según la Unicef, en Colombia solo el 50 % de los hogares cuenta con conexión a internet. Esta brecha educativa se nota más en la ruralidad, donde es más escasa

Por: Clarissa Mostacilla Navia
marzo 29, 2022
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2orillas.
Regresan a las aulas y se revela el fiasco de la educación virtual en pandemia
Foto: Copyright © 2015 Alicia Bruce

Después de dos años de pandemia, volver a la presencialidad mostró lo que todos esperaban y nadie quería aceptar: la educación virtual, en el contexto colombiano, es un fracaso.

En primer lugar, la educación virtual exige un grupo de herramientas específico para desarrollarse con el que no contaba el país. Dentro de las tecnologías de la información, acceder a internet presupone la posibilidad de adquirir información de manera inmediata, desde distintas fuentes y con la posibilidad de compartir información nueva sobre los temas de interés. Así, la educación virtual exige que los estudiantes tengan la posibilidad de acceder a información en línea.

Sin embargo, según la Unicef, en Colombia solo el 50 % de los hogares cuenta con conexión a internet. Esta brecha educativa se nota más en la ruralidad, en la que el internet es más escaso y menos estable.

Ahora bien, la situación de la educación en la ruralidad y en la población con escasos recursos del país siempre ha tenido inconvenientes en el desarrollo de la educación, incluso en la presencialidad. Sin embargo, esto hizo más notorios los problemas de la educación virtual al afectar la calidad de la educación en todos los sectores, pues según el estudio de la Facultad de Economía de la Universidad Javeriana de Colombia, durante 2020 y 2021 se obtuvo el promedio más bajo en puntaje del Icfes (250) desde 2016. Ante esto, es necesario preguntar: ¿Colombia estaba preparada para la educación virtual?

El problema empieza desde la formulación misma de la educación; una relación bidireccional en la que profesor y estudiante interactuaban de manera directa se quebró. Ahora, solucionar dudas, ahondar en problemas y ejemplificar situaciones a la distancia sería un problema grave. Esta ruptura forzada ocasionada por la pandemia hizo que los procesos educativos fueran más lentos, dispendiosos y en muchos casos, infructuosos. Los profesores, enfrentados a una nueva realidad y con poca experiencia en la utilización de las TIC, realizaron su propio proceso de aprendizaje autónomo en el que muchos incluso tuvieron que aprender a encender un computador.

Por otro lado, los alumnos que no tuvieron la necesidad de ser autónomos en su aprendizaje (siempre asistidos por un profesor) se encontraron desorientados ante una dinámica que exigía más de ellos que de sus guías. Asimismo, las instituciones educativas tanto públicas como privadas no tenían una preparación fuerte en materia de aprendizaje digital y en muchas otras, ni siquiera tenían plataformas digitales auxiliares para el trabajo remoto o dentro de la misma.

Con el regreso a clases presenciales, algunas dificultades que se hacían menos notorias a la distancia quedan descubiertas: el aprendizaje virtual resulta ser menos significativo en la medida en que los estudiantes no se hayan comprometidos con el conocimiento adquirido.

Por ejemplo, la realización de un taller, examen o cualquier actividad evaluativa es para los estudiantes un ejercicio fácil de transcripción de información o, en el peor de los casos, de copia de la misma. Al no haber una preparación para la educación autónoma y desasistida como lo es la educación virtual, muchos estudiantes optan por concentrar sus esfuerzos en la aprobación de asignaturas.

Así las cosas, la educación en Colombia necesita trazar una nueva meta para el regreso a la presencialidad: recuperar dos años de proceso formativo, desarrollo de habilidades y considerar el fomento de la autonomía en sus estudiantes, con el objetivo de prever una situación futura que regrese a la población a la educación virtual.

El reto es grande, pero también permite reevaluar los procesos educativos presenciales, las falencias que dificultaron la apropiación de la educación virtual, fomentar la autonomía en los estudiantes y, solo así, pensar en modelos de educación no presencial que favorezcan a todos y logren su cometido educativo.

-.
0
200
Francesco Petro, el abuelo italiano de Gustavo Petro, más rebelde que él

Francesco Petro, el abuelo italiano de Gustavo Petro, más rebelde que él

El trágico final de los dos profesores más queridos de Gustavo Petro

El trágico final de los dos profesores más queridos de Gustavo Petro

¿Podrá Gustavo Petro cambiar la política contra las drogas sin permiso de Estados Unidos?

¿Podrá Gustavo Petro cambiar la política contra las drogas sin permiso de Estados Unidos?

Francia Márquez, la mujer afro que conquistó la Casa de Nariño: historia de un milagro social

Francia Márquez, la mujer afro que conquistó la Casa de Nariño: historia de un milagro social

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus