¿Qué producir y cómo producir en Colombia?

"Es claro que para el caso colombiano hay una estrecha conexión entre el modo en que se produce y la propiedad de los medios que permiten esa producción"

Por: Cesio Araya
marzo 12, 2021
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
¿Qué producir y cómo producir en Colombia?
Foto: Pixabay

Fue célebre cómo en Colombia el aguacate se transformó en todo un símbolo de la política “progresista”1. El candidato “alternativo” al clásico poder hegemónico de derecha, que ha imperado en Colombia superando ya varias generaciones de resistencia social y armada que no termina de cesar ni con acuerdos ni con balas, pudo acercarse al poder. Gustavo Petro, exmiembro del extinto M19 el cual estuviera entre las guerrillas de mayor impacto de las últimas décadas2, se acercó tanto al Palacio de Nariño que la movilización de recursos, tretas y empresas no tiene, precedentes (Rojas, 2020) y, aun así, el aliento a fraude no termina de pasar tres años después de los resultados. La propuesta fue en realidad simple, el cambio o viraje de Colombia como fuente de recursos no renovables (minas y petróleo) a un país agroexportador, donde la economía girase en torno a la producción agrícola y donde la tierra dejara de ser inutilizada en manos de los grandes poseedores de tierras3 para pasar a manos de quienes la trabajasen. Algunos meses antes el presidente aun en ejercicio Juan Manuel Santos de las clásicas castas hegemónicas decía en medios “Colombia, la despensa del mundo”, mientras lanzaba las Zidres 4, y algunos años antes su predecesor Uribe defendía su “Agro Ingreso Seguro” con graves problemas de focalización (Benedetti, 2013).

El panorama político colombiano, como en muchas latitudes, se mueve entre trucos retóricos y legislaciones sastre (hechas a la medida), Naturalmente acompañadas de un sin número de delicadezas propias del ya común mercadeo electoral, declaraciones como “Expropiación” tuvieron que ser matizadas por Petro para recordarle a las personas que el estado “Castrochavista” no les quitaría sus casas en los suburbios”5 más allá de eso es necesario preguntarse: ¿Cuál es la diferencia real entre la “despensa” de Santos, El “Agro ingreso seguro” de Uribe y “la transformación” de Petro? Ya desde 1981 Simonnet acusaba sobre el agotamiento de la política clásica frente a las transformaciones y demandas sociales.

"La teoría del crecimiento cualitativo, la formación de sindicatos de cuadro de vida y el desarrollo de las energías renovables irrumpen en todo el panorama político clásico. Conservadores, liberales, socialistas y comunistas, aposentados en el confort del mito del crecimiento, empiezan a no hallar justificaciones económicas para resolver el paro, la inflación y la crisis energética" (Simonnet, 1981).

Sin embargo, estas nuevas transformaciones y demandas no anulan debates “clásicos” sobre el modo de producción, más bien son complementarias de la conflictividad histórica (Galafassi, 2012). Por ejemplo, para el caso colombiano frente a la ya muy postergada reforma agraria y demás movimientos sociales como el paro campesino, se suman otras expresiones que defienden en ambiente, sin embargo, ¿qué paso con las propuestas en materia de política agraria de los últimos dos presidentes en Colombia?

Las Zidres de Santos, una política en la cual se relativizaba la propiedad de los campesinos sobre la tierra para convertirlos en empleados de sus propias tierras por parte de los capitalistas quienes pretenden industrializar el campo (Polo, 2016). Y de modo similar, aunque mucho más criminal 6 -Agro ingreso Seguro- que destinó miles de millones de pesos a los mismos acumuladores de tierras quienes demostradamente se han valido de diferentes artimañas a lo largo de la historia para desposeer a los campesinos de las tierras que constitucionalmente les pertenece (LeGrand, 2016) se fueron al traste. Y es que para el caso colombiano la tierra ha sido un factor tan importante que todo un punto del acuerdo de paz se dedicó al diseño de un catastro que garantizara una correcta administración de la tierra7. La cuestión agraria en Colombia es un problema viejo que ha gravitado siempre alrededor de dos formas de producción posible, una parcelaria campesina de base popular y local, y otra agroindustrial masiva frecuentemente conectada con empresas capitalistas extranjeras(LeGrand, 2016). Es natural entonces que en Colombia un discurso que busque devolver la tierra a quienes les pertenece adquiera las proporciones que ha venido tomando, mas aun cuando el campesinado goza de gran respetabilidad social (Infante, 2002) a pesar del alto desprecio institucional (El Espectador, 2018). No obstante, ¿dónde está el punto calve dentro del problema de la tierra?

Es claro que para el caso colombiano hay una estrecha conexión entre el modo en que se produce y la propiedad de los medios que permiten esa producción. Precisamente (De Angelis, 2012) hace un análisis profundo de lo que puede ser denominado el “Genesis del capitalismo” es decir la acumulación Primitiva (El proceso de separación de los trabajadores8 de sus medios de producción), la primera acción del capitalista para construir su capital, la creación por ley o por la fuerza de trabajadores que se vean forzados a vender su fuerza de trabajo al capitalista. Mas allá del debate sobre si la acumulación primitiva fue un momento histórico o un proceso recurrente de cercamiento del capital, el Problema en Colombia parece enmarcarse en la proposición de Luxemburgo “la producción capitalista debe contar necesariamente con terceras partes (campesinos, pequeños productores independientes, etc.) que puedan convertirse en compradores de mercancías. En consecuencia, la imposición de relaciones de intercambio entre la producción capitalista y no capitalista deviene necesaria para la realización de plusvalía”(De Angelis, 2012) Es decir, que el capitalismo necesita de la existencia de modos no capitalistas de producción para poder expandirse y dichos modos se encuentran en las formas de producción que resisten de diferentes formas en Colombia, fundamentalmente los campesinos.

Entender tanto la historia como el conflicto colombiano como el resultado de una acumulación primitiva (como evento histórico) no consumado, pero además como el proceso recurrente de cercamiento del modo de producción capitalista (De Angelis, 2012) pone en evidencia el origen real del escozor de la hegemonía política colombiana, Pues con las claridades expuestas es posible ver que el problema no es si la economía del país viene del petróleo o los aguacates ya que, hablar del modo de producción conduce a hablar de la estructura de propiedad. Entre los rasgos que emergen de este análisis esta que el modo de producción capitalista es imposible sin la existencia de trabajadores y a su vez que solo existen trabajadores si las personas son despojadas de sus medios de producción (Composto & Navarro, 2012). Por otro lado, que no son suficientes las soluciones políticas que conducen a la retoma del control sobre los medios de producción, sino que las reevaluaciones sobre la estructura de propiedad deben necesariamente comprometer modos de producción que rompan con los graves efectos generados por el típico desarrollismo industrial del capitalismo, es decir que, solo una propuesta productiva que no implique la separación de los campesinos de sus medios de producción (tierras) es realmente alternativa.

Estado Colombiano y modo de producción dentro del mundo

En el 2022 Colombia nuevamente va a elecciones presidenciales, vuelven los discursos anticomunistas, las amenazas relacionadas con Venezuela, y la clásica verborrea demagógica que promete bienestar patriótico, ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta un estado alternativo al modo de producción capitalista? Un análisis más somero se remitirá indudablemente a los típicos ataques que el capitalismo mundializado dirige hacia sus herejes y seguramente dichas apreciaciones tendrán razón. Sin embargo puede que no sea allí donde descansa el mayor reto, como bien lo afirmo (De Angelis, 2012) “La diferencia clave entre <el curso usual de las cosas> y la <acumulación primitiva>, por lo tanto, parece ser la existencia de “una clase trabajadora que, por educación, tradición y hábito reconoce las exigencias de ese modo de producción como leyes naturales, evidentes por sí mismas”. Y es que Colombia como sociedad ha mostrado recurrentemente su tendencia a “normalizar” el estado de cosas existente, esta actitud que muchos historiadores han atribuido a un tesón inquebrantable frente a las crisis (Bushnell & Montilla, 1996) es tal vez otra interpretación de una cultura conforme, conservadora y temerosa, forjada por años de violencia y barbarie de la clase dominante (Bejarano Reyes et al., 2018).

El problema es que los efectos del modo de producción transcienden la propia estructura de clase, la tendencia política (Izquierda/Derecha) y hasta la técnica, es decir, el modo de producción determina irremediablemente la vida a nivel global, Annie Leonard en “The Story of Staff” de Funders Workgroup for sustainable production and consumption (Despertando la verdad, 2014) explica la economía de los materiales como un sistema de extracción, producción, distribución, consumo y descarte. Expone de manera magistral como el modo de producción no es sostenible debido a que se basa en la noción equivocada de que se dispone de recursos infinitos cuando evidentemente no lo son. Si ubicamos a Colombia dentro de la economía de los materiales notamos como sin importar si su economía se basa en petróleo o en aguacates sigue estando fundamentalmente en el inicio del sistema, es decir a la extracción, es más, Colombia ejemplifica perfectamente lo expuesto en “The Story of Staff” al haber agotado completamente uno de sus recursos como el petróleo en pozo (Ciro, 2018) (Solo queda tipo fraking) y emprender la producción industrial de recursos agrícolas. Colombia entonces puede continuar formando parte de los países que alimentan el modo de producción capitalista (lineal y en crisis) dentro del primer paso del ciclo, la extracción de recursos agrícolas de forma industrial no es otra cosa que otra forma de extracción dentro del mismo ciclo de los materiales (Despertando la verdad, 2014). Se propone en “The Story of Staff” una economía circular, donde desde el principio la producción se piense para no generar descarte, sin embargo ¿Cómo puede entrar un país como Colombia dentro de esta propuesta? Si bien es verdad que el proceso industrial es el que mayor cuota de contaminación genera dentro de todo el sistema y donde necesariamente se deben hacer los ajustes más importantes. El papel de los países de la periferia económica (Katz, 2016) como Colombia demuestran el costo de tener un papel pasivo dentro de la economía y contaminación global, fundamentalmente nos referimos a no desarrollar su propia técnica conforme a los modos y conocimientos locales. La producción campesina colombiana a alimentado al país y exportado a sus vecinos desde tiempos coloniales(Bushnell & Montilla, 1996), sin embargo, el modo en que los campesinos producen no genera las condiciones de expansión del capitalismo, es decir, no separa a los campesinos de sus medios de producción para transformarlos en trabajadores.

Sin importar el origen de los discursos alternativos, aunque siempre lo serán mejores si vienen de una base social que entienda tanto el problema del modo de producción como de la estructura de la propiedad de la tierra, es necesario que logren fundamentar la organización y movilización social, que logren dar sustento no solo a las necesidades de una Colombia históricamente resistente sino además que logre conectar las prioridades humanas y sociales en cuanto a la debacle inminente del modo de producción capitalista y los efectos que esto significará para la región y el mundo, Afirma (De Angelis, 2012) que Luxemburgo “combina su análisis teórico de la acumulación con una conjetura política: una vez que el mundo entero se torne capitalista, el sistema habrá alcanzado su final histórico. Aquí, la lucha de clases entra en escena como un deus ex machina antes de que el colapso sea provocado por condiciones objetivas". Si dicha conjetura es cierta la lucha de las clases mas excluidas aun no ha terminado de escribirse, porque requiere evidencias más cercanas y críticas de los efectos ambientales del modo de producción capitalista, tal vez más que lo ya demostrado por el cambio climático, los transgénicos cancerígenos o el monocultivo industrial. Colombia como todos los países de la periferia económica, debe suscribirse en propuestas alternativas al modo de producción, con soluciones políticas que vayan desde el condicionamiento de producción circular a los países del centro para todas sus extracciones, pasando por la construcción de un modelo productivo “descolonizado” y basado en la propiedad de la tierra por parte de los campesinos, hasta la construcción de una industria limpia y ecológica que sostenga su papel dentro de la extracción pero repunte o avance dentro de la producción.

1 El senador Petro, cuando se encontraba en campaña presidencial, afirmó en una conferencia en la ciudad de Nueva York que: «era más rentable y amigable con el ambiente la producción de aguacates, además, de ser una opción que debía reemplazar la explotación del petróleo” (Hora, 2020)

2 El proceso que culminó con esa Constitución del 91 se inició el 17 de enero de 1974, cuando nació oficialmente el Movimiento 19 de abril (M-19), que ese día se dio a conocer mediante el robo de la espada de Simón Bolívar. Su gestación se dio en las elecciones del 19 de abril de 1970, cuando Misael Pastrana derrotó en las urnas al general Gustavo Rojas Pinilla, en unos comicios marcados por la sombra de fraude. (Espectador, 2010)

3 El Índice GINI de tierras en Colombia es de 0.87, entre los más altos del continente y del mundo

4 Las Zonas de Interés de Desarrollo Rural, Económico y Social (Zidres) son territorios especiales, aptos para la agricultura, la ganadería, la pesca o los desarrollos forestales, pero alejados de los centros urbanos, con baja densidad de población y limitada infraestructura.

5 Diversos gremios del país manifestaron este viernes sus reparos a la propuesta de Gustavo Petro de comprar el ingenio azucarero de Incauca, propiedad de la organización Ardila Lülle, para entregarlo a campesinos, lo cual fue interpretado como una amenaza velada de expropiación. (Iniciativa de Petro, asociada a expropiación, preocupa a gremios | COLSIBA, s. f.)

6 La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó a 17 años de prisión y al pago de una sanción económica de $30.000 millones al exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, por su responsabilidad en el escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS). La Sala encontró a Arias responsable de los delitos de celebración de contratos sin el cumplimiento de los requisitos legales y peculado por apropiación a favor de terceros. (Editorial La República, 2014)

7 Desde las negociaciones del Acuerdo de Paz en La Habana (Cuba), entre el Estado colombiano y la antigua guerrilla de las Farc, el desarrollo agrario en Colombia, tras más de 50 años de guerra, fue uno de los puntos prioritarios y más discutidos por las partes, las organizaciones sociales y las víctimas del conflicto armado. (Espectador, 2020)

8 Se usará en concepto de trabajador en lo sucesivo para referirse al trabajador empleado o asalariado, es decir, que depende de una empresa que controla y posee los medios de producción.

BIBLIOGRAFÍA

Bejarano Reyes, L., Méndez, J. C., & Cruz, J. O. (2018). Paramilitarismo, multinacionales y modelo económico en Colombia 1997-2005: ¿amenaza armada o afinidad ideológica? Negocios y Relaciones Internacionales. https://ciencia.lasalle.edu.co/negocios_relaciones/108

Benedetti, A. (2013). Análisis neoinstitucional del caso Agro Ingreso Seguro (AIS) | Revista Ciencias Humanas. https://revistas.usb.edu.co/index.php/CienciasHumanas/article/view/1734

Bushnell, D., & Montilla, C. (1996). Colombia, una nación a pesar de sí misma: De los tiempos precolombinos a nuestros días. Planeta Bogotá.

Ciro, E. (2018). “Ni guerra que nos mate, ni paz que nos oprima”: Incursión petrolera y defensa del agua durante las negociaciones y la firma de la paz en el sur de Colombia. http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0121-56122018000100147&script=sci_abstract&tlng=pt

Composto, C., & Navarro, M. L. (2012). « El despojo es una estrategia del capital para superar la crisis de la explotación». Entrevista con John Holloway. Theomai, 26.

De Angelis, M. (2012). Marx y la acumulación primitiva. El carácter continuo de los" cercamientos" capitalistas. Theomai, 26.

Despertando LA VERDAD. (2014, octubre 7). La Historia de las Cosas. https://www.youtube.com/watch?v=EAysSNosRMQ&feature=emb_logo

Editorial La República. (2014). Arias fue condenado a 17 años de cárcel y a pagar $30.000 millones. https://www.asuntoslegales.com.co/actualidad/arias-fue-condenado-a-17-anos-de-carcel-y-a-pagar-30000-millones-2146456

El Espectador. (2018). Colombia no votó a favor de la declaración de los derechos campesinos en la ONU | EL ESPECTADOR. https://www.elespectador.com/noticias/economia/colombia-no-voto-a-favor-de-la-declaracion-de-los-derechos-campesinos-en-la-onu/

Espectador, E. (2010). “La Constitución del 91, el mejor legado del M-19”. ELESPECTADOR.COM. https://www.elespectador.com/noticias/politica/la-constitucion-del-91-el-mejor-legado-del-m-19/

Espectador, E. (2020). Reforma Rural Integral, una discusión más allá de los PDET [Text]. ELESPECTADOR.COM. https://www.elespectador.com/colombia2020/pais/reforma-rural-integral-una-discusion-mas-alla-de-los-pdet/

Galafassi, G. P. (2012). ¿ Qué hay de nuevo, viejo? Procesos de movilización y conflictos socio-ambientales. Conflicto social, 5(8), 9-41.

Hora, C. D. (2020, abril 20). Histórica caída del petróleo le vuelve a dar la razón a Gustavo Petro. - Cuarto de Hora. https://cuartodehora.com/2020/04/20/historica-caida-del-petroleo-le-vuelve-a-dar-la-razon-a-gustavo-petro/

Infante, A. P. (2002). Movimientos sociales y capitalismo: Historia de una mutua influencia. Germania.

Iniciativa de Petro, asociada a expropiación, preocupa a gremios | COLSIBA. (s. f.). Recuperado 26 de febrero de 2021, de https://WWW.colsiba.org/iniciativa-de-petro-asociada-a-expropiacion-preocupa-a-gremios/

Katz, C. (2016). Centro y periferia en el marxismo de posguerra. El Ágora U.S.B., 16(2), 623-642.

LeGrand, C. (2016). Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950). Ediciones Uniandes-Universidad de los Andes.

Polo, S. M. (2016). Las decisiones de Estado a favor del gran capital: El problema agrario en Colombia siglo XX-inicios del siglo XXI. Nova et Vétera, 25, 31-42.

Rojas, C. (2020, agosto 11). Colombia: Abren indagación preliminar contra campaña de Iván Duque por posible financiación ilegal. France 24. https://www.france24.com/es/20200811-colombia-investigación-preliminar-campaña-iván-duque

SIMONNET, D. (1981). O ecologismo, Trad. Virgílio Martinho, Lisboa: Moraes editores.

-.
0
900
¿Por qué Jaime Gilinski no le teme a un Gustavo Petro presidente?

¿Por qué Jaime Gilinski no le teme a un Gustavo Petro presidente?

La familia paisa que hizo de la compra y venta de pelo un negocio exitoso

La familia paisa que hizo de la compra y venta de pelo un negocio exitoso

El dossier de contrataciones de la Sergio Arboleda que tiene a su rector contra las cuerdas

El dossier de contrataciones de la Sergio Arboleda que tiene a su rector contra las cuerdas

‘No se habla de Bruno’: el éxito que catapultó a la colombiana Carolina Gaitán en el mundo

‘No se habla de Bruno’: el éxito que catapultó a la colombiana Carolina Gaitán en el mundo

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus