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‘¿Por qué no protestamos contra los curas pedófilos?’

‘Es irresponsable decir que la adopción homosexual va contra Dios’

Por: Yiseth Torres
Noviembre 06, 2015
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‘¿Por qué no protestamos contra los curas pedófilos?’
Foto: tomada de elcomercio.pe

Para empezar a hablar de la decisión tomada por la Corte Constitucional sobre la adopción de niños por parte de personas homosexuales es necesario abandonar toda doctrina y suposición que indican que los pequeños van a ser víctimas de esta medida y que los gays van a hacer mejores padres que los heterosexuales. Ninguno de estos puntos es cierto, dado que, en primer lugar, los niños que van a ser adoptados son, en realidad, niños abandonados por sus padres biológicos y que han padecido los sufrimientos que las calles y la falta de protección; en segundo lugar, el que los infantes sean criados por homosexuales no garantiza que tengan buena crianza, ya que para que sean individuos de bien los padres no solo deben proporcionarles educación y cuidado, sino que deben tener la autoridad suficiente para que sus hijos respeten y sean respetados.

Muchos argumentan que los niños adoptados por homosexuales van a sufrir de matoneo, deduciendo que la culpa será de quienes les proporcionan un nuevo hogar, y no de quienes son intolerantes e irrespetuosos con las diferencias presentes en los demás. No se puede llegar a ser más irresponsable y malvado, que cuando expresamos compasión hacía los infantes adoptados por homosexuales, pero a la vez le enseñamos a nuestros hijos a ser opresivos, intransigentes y violentos con las personas que viven en un ambiente diferente al de ellos.

Mucho menos responsable es decir que la adopción homosexual atenta contra Dios y contra los designios de la presencia divina. ¿Acaso el Dios que muchos defienden es el mismo Dios de todos los humanos? ¿Si Dios es amor, no tendría que ser este ser supremo una entidad tolerante, compasiva y bondadosa con sus hijos? ¿Por qué no protestamos contra los curas pedófilos, ladrones y perversos y sí lo hacemos contra los homosexuales que adoptarán a niños de la calle? ¿Preferimos ver niños en la calle, con hambre, frío y trabajando, que verlos más cerca de grandes oportunidades de vida? ¿Por qué consideramos que la homosexualidad es un pecado y no consideramos que los abusos sexuales y el abandono a seres indefensos sí lo son?

Según el DANE, en el 2015 se estableció que cerca de 1.039.000 de niños trabajan y el ICBF declaró que cada día en nuestro país son abandonados cinco niños porque sus padres no los quieren. Ante este panorama, sería mejor pensar de manera racional y no fanática.

La buena crianza va más allá de temas de género e identidad sexual, dado que esta se sostiene en el concepto del valor y del esfuerzo que se construye a partir del respeto y la responsabilidad por los actos cometidos y decisiones tomadas. El ser criado por heterosexuales y homosexuales no garantizará que un niño sea bien o mal criado, como tampoco definirá sus relaciones afectivas y sociales. Sencillamente, el ser adoptado es un mecanismo para tener mayor cantidad de oportunidades a las que se pueda llegar a tener en la calle (si se tienen), y poder poseer mejores condiciones de vida.

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