¡Plomo es lo que hay, plomo es lo que viene!

"Es hora de que Uribe invite a los colombianos de bien para que tomen las riendas, se incorporen a las fuerzas armadas y vivan la experiencia de la guerra que tanto extrañan"

Por: Anibal Palacios Herrera
agosto 29, 2019
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¡Plomo es lo que hay, plomo es lo que viene!
Foto: Pixabay

Como anillo al dedo le cayó al uribismo el vídeo publicado en la madrugada de hoy en el que Iván Márquez, acompañado de varios guerrilleros de las Farc, anuncia oficialmente el retorno a las armas y el rearme de una guerrilla conformada por desertores del proceso de paz. Pasado un año y veintidós días del regreso del uribismo al poder, parece que Iván Duque al fin "está enderezando", pues ha cumplido con el primer reto del uribismo, según Fernando Londoño: "hacer trizas ese maldito papel, que llaman el acuerdo final".

Tras múltiples zancadillas de parte de este sectario movimiento político al acuerdo de paz, por fin logran su cometido. Sin embargo, hay que reconocer en este partido el empeño y la perseverancia con la que han trabajado para destruir el acuerdo. Fue desde que se iniciaron los diálogos en 2012 que el uribismo enfiló sus esfuerzos en contra de este proceso, argumentando que iba a fracasar y que no se podía negociar con terroristas, discurso que mantuvo durante los cuatro años de negociación.

Una vez firmado el acuerdo, en 2016, el ya conformado Centro Democrático cambió el discurso, argumentando que sí apoyaban un acuerdo de paz, pero no este acuerdo, aunque habían pasado 4 años criticando cualquier tipo de acuerdo posible. Para ese entonces fue tal el cinismo de este movimiento político que en palabras del gerente de la campaña del No, Juan Carlos Vélez Uribe, impulsaron una campaña en contra del plebiscito mintiéndole a la gente, de manera que salieran a votar "berracos" en contra de que de que les expropiaran sus terrenos, les quitaran sus pensiones o se les suprimiera cualquier beneficio para entregárselo a los guerrilleros de las Farc, lo cual demuestra que no había nada de malo en el acuerdo real, o de lo contrario, solamente explicando la verdad del mismo hubieran podido hacer la campaña del no.

De esta manera, el 2 de octubre de 2016, el uribismo ganó su primera batalla en contra del acuerdo de paz, ya que con un margen mínimo, el no se impuso y el gobierno nacional se vio obligado a renegociar los acuerdos. De esta manera, aunque el acuerdo final fue aprobado vía Congreso y al poco tiempo inició la etapa de implementación, el uribismo inició su campaña presidencial basada en el miedo a que el próximo presidente sería un gobierno de transición hacia la extrema izquierda y que, a menos que su candidato fuera elegido, en el 2022 nos volveríamos como Venezuela, ya que Timochenko sería presidente, naturalmente culpando al acuerdo de paz.

De esta manera, en junio de 2018, el candidato del Centro Democrático resultó electo como presidente, mostrándose no sólo como una continuidad de Uribe, sino también como una opción moderada dentro de ese partido. Sin embargo, esa moderación no se evidenció más que en sus discursos escritos para agradarle a todo el mundo, pero sin mayor esencia.

Una vez posesionado fueron pocos los esfuerzos que se vieron para implementar el acuerdo, pues a nivel político poco se avanzó y, por el contrario, el gobierno nacional se la jugó en contra de la JEP al objetar la ley estatutaria. Esta leguleyada, aunque infructífera y desgastante, permitió determinar cuáles eran las verdaderas intenciones del gobierno, torpedear a toda costa la justicia especial para la paz y con ello, la columna vertebral del acuerdo.

De igual forma, hace unos meses un grupo de ciudadanos que se hacen llamar independientes iniciaron la recolección de firmas para acabar con la JEP y las altas cortes, con el apoyo del Centro Democrático.

Por lo tanto no es de sorprenderse que solo unas horas después de publicado el video del rearme de un ala radical de las Farc, el senador Álvaro Uribe ya esté aprovechando la incertidumbre y el ruido que se genera por este acontecimiento para, una vez más, atacar a la JEP y al proceso, al punto de que afirma que hay que acabarlos, incluyendo los beneficios de quienes se han acogido y han cumplido con sus obligaciones dentro del acuerdo, llamando a una Asamblea Nacional Constituyente.

Pues al líder natural del Centro Democrático este vídeo se le aparece en forma de salvavidas, un par de semanas antes de que rinda indagatoria en la Corte Suprema, pues es el argumento que le faltaba para buscar el fin de los acuerdos, promover una guerra que le dé la razón en cuanto a los mismos e impulsar una Constituyente, en la cual se acabe con las Cortes que lo investigan.

Más aun teniendo en cuenta que en menos de dos meses serán las elecciones regionales y según las encuestas, el Centro Democrático parece extinto fuera de Antioquia, a este partido le hacía falta una razón para asustar a los electores y los obliguen a votar por alguien de "mano firme".

Sin embargo, más de un elector debe estar feliz, pues siempre ha habido quienes prefieren la idea de vivir en guerra, sobre la idea de vivir en una pesadilla insoportable llamada paz. Más de uno ha amenazado con defender el país del castrochavismo "a las malas" de ser necesario y han manifestado la idea de defender sus ideales mediante el uso de la fuerza. Ahora bien, es hora de que el senador Uribe invite a todos esos colombianos de bien para que tomen las riendas de su país, se incorporen a las fuerzas armadas o, en su defecto, obliguen a sus hijos y vivan esa maravillosa experiencia de la guerra que tanto extrañan, pues al fin y al cabo contra esos terroristas plomo es lo que hay, plomo es lo que viene, para que finalmente el acuerdo con las Farc descanse en paz

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