El reguetonero que disparó la marca colombiana de ropa Monastery

El reguetonero que disparó la marca colombiana de ropa Monastery

El paisa Ryan Castro compuso Monastery que cantó junto a Feid para acompañar la ropa diseñada en Medellín y que ahora visten Falcao García, Maluma y Daddy Yankee

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mayo 27, 2023
El reguetonero que disparó la marca colombiana de ropa Monastery

Los antioqueños Pedro Castellanos y Esteban Velásquez lanzaron la marca Monastery con una estrategia gigante y costosa. Contrataron modelos rusas y alquilaron carros de alta gama, casas de multimillonarios y hasta un helicóptero para hacer un video con el que saldría la marca al mercado.

Se gastaron los últimos 150 millones de los 1.500 millones que tenían para invertirle al proyecto sin saber si la ambiciosa idea de crear la primera marca de ropa de lujo colombiana, funcionaría.

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El lanzamiento fue el 9 de diciembre de 2019, pero todo empezó tres años atrás cuando Pedro Castellanos, estudiante de Negocios de Eafit, buscaba dónde hacer sus prácticas universitarias. Es ahí cuando entra a la historia Esteban Velásquez, un empresario textil que le da espacio a Castellanos en su empresa para hacer la pasantía.

No había transcurrido una semana, a Pedro se le prendió el bombillo y tuvo la idea de hacer ropa con las telas que su amigo comerciaba. Empezaron a diseñar camisetas y camibusos que pusieron en varias vitrinas y vendieron bien. Así, agarraron el negocio, que fortalecieron y le dieron forma viajando a ferias textiles y visitando tiendas de moda en Europa, Medio Oriente y Estados Unidos.

En 2016, después de la correría, llegaron con el pretencioso proyecto de fabricar y vender ropa muy costosa para clientes de lujo. La empresa tenía cuatro personas: los dos socios, un director de diseño y una jefa de mercadeo.

Mientras que Pedro Castellanos maquinaba Monastery en su cabeza, en ese mismo año, Bryan Castro, un joven pobre nacido en el barrio Pedregal de Medellín –a quien nadie conocía– y que le quitó la B a su nombre para llamarse Ryan, estaba en Curazao tocando las puertas de hoteles y restaurantes para que lo dejaran cantar.

Sin mucho ruido, pero con talento, y con ganas de poner plata para los gastos de la casa, Ryan, desde los 17 años, ya había cantado en todos los buses de Medellín, luego saltó a bares, discotecas y clubes paisas cantando las canciones de quienes en el momento eran los grandes del reguetón y la música urbana.

Ryan Castro regresó a Colombia con dos canciones propias grabadas con la poca plata ganada en la isla caribeña. Las canciones se volvieron virales en Internet y logró llamar la atención del cantante caleño Kevin Roldán, quien empujó el inició de la carrera de Ryan con su sello discográfico.

Monastery se volvió una realidad a finales de 2019. A la par y sin conocerse, Ryan Castro y Pedro Castellanos estaban labrando su exitoso futuro. Sus caminos se cruzaron en 2021 cuando Castellanos se enteró –por cuenta de otro de sus socios, el cantante urbano Zion– que un reguetonero paisa que apenas comenzaba a vislumbrarse en la escena local, tenía planeado sacar una canción en la que hacía referencia a su marca Monastery.

Después de varios inconvenientes con la canción, terminaron grabándola y sacándola al mercado a finales de 2021. Castellanos y su socio dieron dinero para que la canción se hiciera realidad y pagó para que la titularan con el nombre de su marca. También ayudó con la realización del video musical. La canción fue un éxito y la marca tuvo un nuevo aire. Según lo dice Pedro Castellanos, “si no conocen la ropa de Monastery por la marca, la conocen por la canción”.

El lanzamiento de la canción fue un gaga-gana. Castellanos y Ryan Castro se hicieron más famosos. La canción, que ya tiene más de tres millones de reproducciones en YouTube, fue uno de los temas más escuchados en varias plataformas en 2021. Por su parte, Pedro Castellanos cerró 2022 con 22 empleados y 45 mil millones en ventas después de concluir el 2020 con 4 mil millones en la registradora.

Monastery manda a hacer sus telas y sus confecciones a Perú, Italia y otras más a China. La marca está hoy en 25 tiendas y se disputa las vitrinas con Dolce & Gabana, Gucci, Hugo Boss, Diessel. Encima del escritorio tienen decenas y decenas de propuestas para que pongan su ropa en otras tiendas alrededor del mundo.

Falcao, Zion, Maluma, James Rodríguez, Daddy Yankee son algunos de los famosos y millonarios que se visten con Monastery donde consiguen camisetas desde $360 mil pesos, gorras desde los 280 mil y jeans desde $700 mil.

La internalización de la marca llegó tan rápido como su éxito. Entraron primero a Venezuela y después aterrizaron en Chile, Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana y España.

Por estos días están negociando la presencia de Monastery en Oriente Medio. La meta es cerrar 2023 con 100 mil millones en ventas y seguir consolidándose como la única marca de ropa de lujo colombiana, mientras que Ryan Castro, por su lado, se pelea un lugar entre los grandes del reguetón.

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