Los mamertos están a la espera de su día de suerte

En este texto el siempre controversial Ariel Peña se va lanza en ristre contra algunos sectores que saldrán a las calles durante el paro nacional

Por: Ariel Peña González
noviembre 20, 2019
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Los mamertos están a la espera de su día de suerte
Foto: Las2orillas

El sindicalismo serio en Colombia, encabezado por la central obrera CGT (Confederación General del Trabajo), está convocando para una movilización pacífica, democrática y pluralista el próximo jueves 21 de noviembre, en donde la justeza de la protesta se encuentra bien encaminada. Sin embargo, la mamertería criolla habla de un gran paro nacional, sin saber qué sectores de la industria, el comercio, los servicios, agropecuarios o estatales van a parar realmente, porque lo que están esperando los mamertos es un día de suerte, para que se produzcan situaciones similares o de pronto peores a las que vivieron Ecuador y Chile recientemente.

A la mamertería marxista poco le importan las movilizaciones que buscan las reivindicaciones económicas y sociales de la población, porque lo que le interesa es la “huelga política” para la toma del poder, siguiendo la cartilla leninista que plantea “de la huelga a la toma del poder”. De ahí que los actos violentos en las movilizaciones son como “la chispa que prende la pradera”. Por eso este 21 de noviembre hay que repudiar a los encapuchados y a otra hierbas que responden a los intereses del comunismo totalitario. Sin embargo, miembros de lo que llaman izquierda dicen que los encapuchados son policías infiltrados o miembros del gobierno, lo cual es un sofisma, porque si eso fuera cierto los primeros que deberían defender el desarrollo pacífico de las movilizaciones tendrían que ser los que hacen semejantes afirmaciones, pero por el contrario a los mamertos les interesa el caos, pues no debemos pasar por alto que en Chile fue el partido comunista el que propició con su militancia, la quema de iglesias, el saqueo del comercio, la destrucción de las estaciones del metro y otras acciones violentas, lo cual es un espejo para Colombia.

Aunque la protesta está al orden del día, el marxismo-leninismo con sus diferentes remoquetes busca desestabilizar el gobierno nacional; subrayando que para el comunismo totalitario de acuerdo a las orientaciones leninistas hay que agravar el sufrimiento de las masas, para que pueda haber “una situación revolucionaria” siendo el caos el fundamento para ese objetivo, observando que en algunas oportunidades cuando en las movilizaciones hay actos de violencia, los sectores democráticos comprometidos en las manifestaciones, no deben permitir que los mamertos manejen la agenda de la protesta ciudadana.

La lucha social es humanista y dialéctica, pero de ninguna manera el totalitarismo comunista puede guiarla, ya que los intereses mamertos son diametralmente opuestos a los del pueblo colombiano, resaltando que al marxismo por su doctrina absolutista poco le importa el sufrimiento o las aflicciones de las masas, pues lo que le interesa es utilizarlas para alcanzar el poder político y así montar una dictadura que conducirá a la nación a una esclavitud vitalicia.

También hay partidos y grupos que pertenecen a la extrema izquierda marxista, que por haber perdido influencia en los sectores sociales tradicionales organizados, especialmente en el sindical, acuden a crear aparatos coyunturales, que aparecen y desaparecen de acuerdo a las circunstancias, pero que de ninguna manera representan significativamente la protesta social, y mucho menos el querer de las masas, ya que de forma supersticiosa por seguir los dogmas marxistas, como por arte de magia los miembros de esos bandos se creen voceros de los trabajadores y de los sectores populares, sin serlo.

La movilización social debe de ser un elemento aglutinador de las grandes mayorías nacionales, y no es patrimonio exclusivo de un grupo político en particular, sino que como columna vertebral de la unidad de acción mediante el pluralismo y la solidaridad, debe conducir a las reivindicaciones inmediatas e históricas de la población con democracia y libertad

El socialismo fundamentado en el marxismo es un fracaso total y absoluto en la tierra, como lo demuestran más de 160 años de historia, y sabiendo de su falta de vigencia los mamertos tercamente siguen insistiendo en ese sistema para imponérselo a Colombia, por ello hay que incrementar la batalla ideológica como la mejor forma de contrarrestar las enseñanzas inescrupulosas del comunismo totalitario, que no se basan en la razón, sino en la bestialidad, creando dicotomías maquiavélicas entre el socialismo y el capitalismo.

La protesta ciudadana por las vías pacíficas es la mejor forma de demostrar la capacidad de movilización que tienen las organizaciones sindicales y sociales, que sin presiones de ninguna naturaleza libre y conscientemente realizan manifestaciones en donde las personas que participan no son sometidas a presión, como ocurre cuando la narcoguerrilla ha hecho los llamados “paros armados”, que mediante la fuerza bruta obliga con las armas a que participe la población, lo que demuestra que las gentes paralizan sus actividades por miedo, o sea que las bandas armadas comunistas intimidan, pero no convencen.

El mamertismo se caracteriza por el oportunismo, de ahí que la protesta social en el país no debe de ser direccionada por ese adefesio, ya que es ajeno a las auténticas aspiraciones reivindicativas de la ciudadanía, que debe estar en la calle no solamente en busca de solucionar los problemas apremiantes de cada sector, sino también defendiendo la institucionalidad con la movilización pacífica, democrática y pluralista, que de ninguna manera está en concordancia con la estafa comunista del marxismo leninismo.

Cuando los sectores extremistas hablan de un paro nacional, los dirigentes sindicales prudentes ya conocen qué capacidad organizativa existe y por qué los grupos marxistas hacen mención de ese lance, encontrando que por ejemplo los miembros del sindicato más grande que existe en Colombia, que es Fecode, en su inmensa mayoría se encuentra en vacaciones. Luego, el paro de los maestros en primaria y bachillerato no es posible, y de la misma manera también sucede con otros sectores de la educación. Con eso en mente, hay que recoger la posición realista de la CGT, en el sentido de que el jueves lo que hay es una marcha y no un paro, como pretenden los mamertos que como afiliados al Foro de Sao Paulo buscan pescar en río revuelto de forma aventurera.

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-Publicidad-
0
800

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
Los mamertos siguen esperando su día de suerte

Los mamertos siguen esperando su día de suerte

Nota Ciudadana
Castigar a la camarilla comunista venezolana

Castigar a la camarilla comunista venezolana

Nota Ciudadana
Primer mandamiento comunista: acabar con la “justicia burguesa”

Primer mandamiento comunista: acabar con la “justicia burguesa”

Nota Ciudadana
Neoliberalismo y mamertismo

Neoliberalismo y mamertismo