Legalidad, legitimidad y violencias

¿Cuál es la diferencia entre legal y legítimo? ¿Por qué se confunden hasta parecer antagónicas? ¿Qué pasa con estas nociones en el marco de la violencia?

Por: Edgar Eduardo Pulido García
mayo 04, 2021
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Legalidad, legitimidad y violencias
Foto: Las2orillas / Leonel Cordero

Es común a estos días leer en post, artículos, tuits, además de los vídeos y las imágenes de la sangre que bulle de los manifestantes por parte de la fuerza pública, la contradicción aparente entre lo legal y lo legítimo.

Antes de seguir, quisiera hacer un gran paréntesis para responder a los que se pregunten para qué carajos hablar de esto ahora cuando el terror y la violencia exacerbada (institucional y parainstitucional) se toma las calles cobrando vidas que podrían ser centenares. Simple: porque los cambios no solo se hacen con las hormonas, desde Espartaco hasta la comuna de París rendirán cuenta de ello.

Empero una lectura más profunda de los conceptos legal y legítimo lleva a una revaluación de los mismos. En principio legal y legítimo no son términos antagónicos, de hecho son sinónimos, ambos tienen la misma etimología, por eso legislar (aplicar las leyes) se parece tanto a legitimar (hacer de las leyes un consenso común). En últimas, legitimidad y violencia son un oxímoron (ya adelante hablaré de ello).

¿Entonces cuál es la diferencia entre legal y legítimo? ¿Por qué se confunden hasta parecer antagónicas?

La diferencia está más en el derecho y en la ciencia política, lo legal se entiende como eso: lo que está en la ley, lo normativo, lo que se aplica, mientras que lo legítimo se entiende cómo la aceptación de la comunidad a la autoridad, a las normas impartidas sin que medie la coacción (de cualquier tipo) para ello. Se podría decir (en mi desconocimiento absoluto del derecho, si algún jurista puede profundizar en esto mejor) que mientras lo legal se centra en la norma, lo legítimo piensa en la armonía entre la norma y la aceptación social.

Ajá, en ese sentido la reforma tributaria podría ser legal, pero no legítima, en la medida en que no es producto del consenso social (si es que esa vaina existe). Ahora bien, decir que la violencia es legítima es una imprecisión (perdón por dármelas del Profesor Súper O). Lo correcto sería decir que la manifestación, la protesta y la violencia (ya categorizaremos esto mejor) son producto de una reforma que no es legítima. Suena parecido, pero no es lo mismo.

¿Y por qué parece entonces que legal y legítimo son palabras antagónicas? Porque acá mucha legalidad, pero poca legitimidad, es decir, mucha norma impuesta y poco consenso sobre la norma.

Sobre legitimidad y violencia

Decir que la violencia es legítima es un oxímoron propio de una canción de Arjona por una razón, para que algo sea legítimo requiere de armonía y consenso (ya dije mucho esto) y la violencia hace parte de la falta de legitimidad (del Estado obviamente). En resumen: la violencia nace de la falta de legitimidad, es su resultado, pero eso tenemos un Estado que incurre en la violencia, porque la necesita para legalizar lo que no puede ser legítimo.

Acerca de la violencia: un par de elementos

Violencia viene del latín violentus (vis=fuerza, olentus=abundancia) de ahí también las palabras: violar, violación... Para nuestro caso concreto, se ha generado por la falta de consenso (de legitimidad) que está enraizado en un conflicto social secular (conflicto es encuentro de golpes). Decía un amigo que habría una lucha irreconciliable mientras existieran clases sociales antagónicas y otro —complementándolo— que dado, que quienes gobiernan no lo hacen para todos, sino para sus intereses, el Estado viene siendo una forma organizada de violencia.

En ese orden de ideas, la violencia está, por un lado, aunada a la necesidad del Estado de hacer legal lo ilegítimo y, por el otro, de la respuesta social a ello. Sobre la violencia habría que abordar muchos matices (violencia física, simbólica, hasta económica y mediática) pero lo que interesa aquí es que quede claro que hay una asimetría en las violencias que se encuentran, que causa la mayoría de los muertos y la sangre, pero lo más grave, creo yo, es que solo uno de los lados de la violencia la ejerce con vocación de poder.

-.
0
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
Violencia, viejos y nuevos actores

Violencia, viejos y nuevos actores

Nota Ciudadana
¡Vamos Arabia, despierta por favor, ya es hora!

¡Vamos Arabia, despierta por favor, ya es hora!

Nota Ciudadana
Un país de luto

Un país de luto

Nota Ciudadana

"La verdad del pueblo"