Opinión

Las oportunidades de un resguardo

¿Cuál será el futuro de los grandes latifundios de otras épocas?

Por:
enero 08, 2016
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.

Como para recoger los pasos, decidí visitar tierras donde había pasado parte de mi infancia y adolescencia, en el norte del Cauca. Eran, recuerdo bien, fincas enormes a pie de loma, en la carretera que va de Caloto a Corinto. Haciendas tan grandes como improductivas, potreros resecos con pastos que acaso sostenían unas cuantas vacas, lomas peladas por la ganadería extensiva y las quemas en los veranos prolongados.

Por las faldas de la cordillera, se escurrían quebradas desprotegidas que servían de linderos a las haciendas; entre ellas La Selva, la Selvita, La Mancha, García Arriba, La Bodega y las más tristemente recordada, El Nilo, escenario de una miserable masacre paramilitar.

Muchas veces subí esas lomas, me bañé en sus riachuelos trasparentes y gocé el privilegio del paisaje, tal vez lo más importante de esa región que no producía casi nada, a pesar de ser un homenaje al latifundio; o precisamente por eso, por ser latifundios, se manejaban como tierras  inútiles, incapaces de producir siquiera para mantener a una familia.

Ahora casi todas esas haciendas están convertidas en tierras recuperadas por los indígenas, resguardos conseguidos a través de tomas y negociaciones con el gobierno. La que algún día fue de mi familia se llama hoy Bodega Alta y acoge más de ochenta familias que han construido viviendas dignas, rodeadas de huertas caseras y algunos cultivos comerciales.

Los que habitan allí son comunidades organizadas, con sus respectivos cabildos, escuelas y sitios de reunión. Y lo más sorprendente, muchas de esas lomas peladas, están recuperando su cobertura boscosa, lo que probablemente le dé una segunda oportunidad a ese ecosistema antes erosionado.

Por supuesto, los conflictos no se han acabado. Subsiste la presión indígena sobre haciendas como la Emperatriz y Japio. Arriba en la montaña los cultivos de uso ilícito han hecho mella en la comunidad y la presencia de la guerrilla logra en algunos lugares desarticular la organización indígena. A la entrada de El Palo, una gran valla menciona el tema de las Zonas de Reserva Campesina lo que hace presentir choques futuros con la organización tradicional de los cabildos.

En otro sendero que antes llevaba hasta una vega del Rio Palo donde se podía acampar y hacer paseos de olla, nos topamos con una desagradable sorpresa: la devastación de las dragas de la minería ilegal. Ya no había vega, ni río, ni arboles de sombrío, solo huecos enormes y lagunas verdes y unas gentes que miran con cara de pocos amigos.

Latifundios improductivos del pasado:
qué bueno que los reemplacen parcelas indígenas o campesinas

Allí están a la vista las cosas buenas y las malas, tanto del pasado como del presente, las oportunidades para la tierra, esas que se discuten en La Habana y que necesitan una política clara y urgente. Latifundios improductivos del pasado: qué bueno que los reemplacen parcelas indígenas o campesinas, resguardos o territorios colectivos que sean productivos y que tengan una organización de apoyo, para garantizar salud y educación a las nuevas generaciones, para recuperar la cultura ancestral y la vida en comunidad.

Latifundios improductivos del pasado: qué malo que los reemplacen con minería ilegal, con carencia de estado, con impunidad, con grupos al margen de la Ley.

Estas son las dos salidas, opciones muy distintas que pueden llevar al desarrollo con equidad o a tierras de nadie donde manda el más fuerte, el más bandido, el más ilegal. El Norte del Cauca está en esa encrucijada. Tienen una oportunidad con los resguardos de demostrar que prefiere la primera opción y dejar para siempre atrás ese otro camino. Eso sí hasta la fecha han transitado por ambos de modo paralelo.

www.margaritalondono.com

http://blogs.elespectador.com/sisifus

-.
0
639
Tres esposas de militares, vueltas contratistas por el ministro de Defensa

Tres esposas de militares, vueltas contratistas por el ministro de Defensa

El empresario venezolano que ha hecho de Harina P.A.N. un emporio en Colombia

El empresario venezolano que ha hecho de Harina P.A.N. un emporio en Colombia

Empresas europeas compradoras de un carbón manchado de sangre del Cesar

Empresas europeas compradoras de un carbón manchado de sangre del Cesar

Ser partera en el Parque Nacional: la difícil tarea de una emberá en Bogotá

Ser partera en el Parque Nacional: la difícil tarea de una emberá en Bogotá

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus