Las horas en paz se sienten iguales que en la guerra

"El día después de la firma de los acuerdos con las Farc no se siente diferente a otro: las heridas están tan abiertas como ayer"

Por: Yeison Gualdrón
agosto 25, 2016
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Las horas en paz se sienten iguales que en la guerra

No hubo cambios en la rutina. Me levanté a la misma hora, escuché la misma emisora, leí noticias en línea de algunos diarios del país, me actualicé en redes sociales y me aburrí. Qué de extraño tiene que Colombia lleve algunas horas en paz. ¿Por qué unos celebran y a otros se les caen las canas de la ira? ¿Por qué atiborran de opiniones las plataformas virtuales de revistas y diarios que cubren el acontecimiento histórico? Nada polariza más que la paz, incluso más que la misma guerra, por eso yo también quiero opinar:

Es, según el acuerdo firmado entre las Farc y el Gobierno colombiano, el "fin del enorme sufrimiento que ha causado el conflicto". Reconocen a las víctimas y a los "cientos de miles" de muertos –no hay cifra exacta porque son incontables– que de un lado y de otro cayeron para manchar de rojo escarlata los potreros, las selvas y los pueblos.

Hay heridas en la historia de un país que desde tiempos inmemoriales se asesina entre sí y que, según el acurdo final, desde hoy empiezan a sanar, aunque no sé cómo ni en cuánto, no han dicho y si está escrito parece que nadie habla de eso. Cómo hacerlo si en Colombia no cabe una víctima más. Suficiente nos dejaron las autodefensas, el EPL, el M19, las guerrillas guevaristas, el ELN, el Ejército Nacional y ustedes señores de las Farc, si, ustedes que hoy sonríen ante cámaras tal cual lo hicieron los paramilitares hace un poco más de una década.

Y no es para menos tanta felicidad: además de que se establecerán, sin dudarlo, como partido político, no tendrán que esforzarse en proselitismo pues el presidente Juan Manuel Santos les dejó garantizadas, durante dos periodos, diez sagradas curules, más que las que circunscripciones especiales de las minorías. Eso sí que les va ahorrar en publicidad.  Es tanta la dicha que por ahí Timochenko, que le habla a los muertos, le dijo a Manuel Marulanda y Alfonso Cano que estaban cumpliendo. De seguro. Cómo no.

La idea de más de medio siglo, y que concibió Marulanda, el fundador de esa guerrilla, fue tomarse el poder a toda costa y ahora le podrán cumplir el sueñito al que no por nada le llamaban 'Tirofijo'. Le puso el ojo al poder y sus siervos se alimentarán de su magistral visión, al menos para pasearse por los pasillos reservados hasta ahora para otra clase de delincuentes.

Posicionarse como político en este país sin memoria que aún elige como gobernantes, legisladores y magistrados a personas vinculadas con grupos al margen de la ley es tarea fácil, necesitarán solo de unos buenos asesores de imagen, un par de lobistas y sale pa' pintura. En unos 20 años, las Farc (quién sabe cómo se rebautizarán), podrían ser mayoría en el Congreso y me parece lo justo, hay que ser salomónicos. Los paramilitares también tuvieron su cuarto en el sagrado recinto de la democracia colombiana, cuando Álvaro Uribe firmó la paz con los señores maestros de la tortura. Sin embargo, aclaro por si las dudas, en el acuerdo del expresidente no se les ofrecieron curules a los cabecillas paras, no, ellos se las buscaron por de aparte, con empresarios y políticos que les servían.

Ojalá me alcance el tiempo para viviera para ver como procurador a Pastor Alape y como embajador de los EE.UU. a Iván Márquez o, por qué no, como canciller. Me gustaría que Timochenko presidiera el Congreso, no sería la primera vez que un criminal explayara sus glúteos en las enormes sillas del senado.

En fin tantos sueños, tantas ideas, tantas preguntas. Una de ellas que queda en el aire: ¿si una guerrilla artesanal que, en lapsos de la historia se vio rezagada, puso contra las cuerdas al glorioso Ejército colombiano y  su “tecnología de punta” que se puede esperar ante una amenaza extranjera?

No sé, ni viene al caso. Para mí hay dos lecturas, la primera, nos cansamos de la guerra. La segunda es que los políticos, al ver que las Fuerzas Armadas eran incapaces de derrotar al enemigo que amenazaba al Estado, no tuvieron de otra que la firma de un acuerdo. Y si fue así está bien, es lo normal en una guerra que no se puede ganar y esta era una guerra que nadie iba a ganar, menos los que la padecían: los colombianos que no tenían formación militar ni entrenamiento para desminar los cultivos de artefactos explosivos improvisados que las Farc sembraron en el campo colombiano como  antesala de la reforma agraria que necesita el país y que ellos exigen.

Ahora, esperemos a ver qué sigue con el ELN que también está haciendo cola para apretar al Gobierno y garantizar la pensión de los ancianos armados con ínfulas de salvadores que con su sangre y la de los secuestrados aún alimentan a los zancudos en lo profundo de las selvas.

Si, hoy es mi primer día en paz y no se siente diferente a otro, las heridas están tan abiertas como ayer, como la semana pasada y algunos meses atrás. Como los años de muertos y desplazados, como los minutos para un secuestrado o como las palabras de humor de Álvaro, un campesino desplazado del Nudo de Paramillo que entrevisté hace tiempo en Tarazá (Antioquia) y que hoy me vienen a la mente como un fugaz recuerdo: "Los de las Farc son unos héroes, le salvaron la vida a mis dos muchachos: donde no nos saquen a plomo de la finquita esos mocosos se mueren por comer tomate y pepino fumigao que yo cultivaba como pan coger".

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-Publicidad-
0
736

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
Indolencia con el patrimonio de Santander de Quilichao

Indolencia con el patrimonio de Santander de Quilichao

Nota Ciudadana
Reciclaje, una necesidad para los niños

Reciclaje, una necesidad para los niños

Nota Ciudadana
Cuando las ratas casi acaban con la humanidad

Cuando las ratas casi acaban con la humanidad

Nota Ciudadana

"Hacer fila es de tontos y respetar los derechos de mamertos"