Opinión

¿Qué es eso de la Jardinería Kármica?

Ideas de Geshe Michael Roach que están impactando el mundo de los negocios

Por:
mayo 10, 2017
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¿Qué es eso de la Jardinería Kármica?
Su maestro en la Indiia le dijo que debía volver a EE. UU. y poner en práctica lo que había aprendido, en el mundo despiadado de los negocios en Nueva York

Vivimos en un mundo lleno de competencia. Creemos que la forma de triunfar pasa porque a nuestros competidores no les vaya bien. Creemos que debemos “aplastar al rival”. Tenemos una mentalidad limitada. Nos cuesta trabajar en equipo. Nos cuesta hacer alianzas. Queremos todo para nosotros y para nuestras instituciones. Nos da envidia que al vecino le vaya bien. Así somos. Esa es nuestra condición humana. Vivimos en un mundo despiadado en el que luchamos todo el día por sobrevivir.

Por eso refrescan e ilusionan tanto las ideas, los testimonios de éxito y los libros de Geshe Michael Roach (destaco, entre otros, Karmic Management, The Eastern Path To Heaven, The Diamond Cutter o The Karma of Love). No sólo refrescan. Son esperanzadores y alentadores en medio de este mundo tan competitivo y poco solidario en el que habitamos.

Su historia de vida es apasionante. Michael Roach, nacido en EEUU, estudió en Princeton. Fue becado por la Casa Blanca por obtener uno de los mejores promedios de la historia de esa universidad. A raíz de unas tragedias familiares, decidió buscar la paz interna y se fue a vivir un mes a la India. Se terminó quedando 25 años y se recluyó en el Monasterio de Sera May, del linaje del budismo tibetano, en el que estudió todo ese tiempo para lograr el título de Geshe (Doctor en Budismo).

Antes de graduarse, su maestro le dijo que debía volver a EE. UU. y poner en práctica lo que había aprendido, pero ya no en la serenidad del monasterio, sino en el mundo despiadado de los negocios en Nueva York. Regresó a esa ciudad, buscó trabajo en una compañía de diamantes (Andin International Diamond Corporation) y empezó como mensajero, mientras vivía en un monasterio en las afueras de la ciudad sin que nadie lo supiera. Su tarea fue aplicar la sabiduría del budismo (en especial, la relativa a las leyes del Karma que había estudiado durante años) a los negocios. De su éxito, dependía su título como Geshe.

Al poco tiempo, fue ascendido a vicepresidente y convirtió la empresa en un modelo de negocio único, muy próspero. Esta fue comprada luego por Warren Buffet. Es caso de éxito, estudiado hoy en día en varias facultades de administración del mundo. Fue invitado por ello a escribir un libro y contar su experiencia: El tallador de diamantes (The Diamond Cutter). Al mismo tiempo, empezó a ser invitado a dar conferencias en todo el mundo, a los ejecutivos más prestigiosos de Rusia, China, Dubai, México, EEUU, India y Brasil, entre otros, para contar su testimonio, su experiencia de vida, y su método budista aplicado a los negocios.

 

 

Geshe Michael está generando un puente extraordinario entre Oriente y Occidente,
y se ha convertido en un fenómeno mundial, entre otros,
por sus aspectos prácticos para aplicar la sabiduría milenaria del budismo a los negocios

 

Geshe Michael está generando un puente extraordinario entre Oriente y Occidente, y se ha convertido en un fenómeno mundial. En parte, por la sencillez de sus libros, por su claridad, por su humor y por sus aspectos prácticos para aplicar la sabiduría milenaria del Budismo a los negocios, los proyectos y la vida personal.

Karmic Management (Gerencia Kármica) es un libro sencillo y fascinante. Es una joya. Enseña los principios de la Jardinería Kármica, aplicados a los negocios y proyectos, basados en las enseñanzas herméticas y milenarias del Buda y de los maestros más importantes de la tradición.

Su sistema se basa en algunas ideas esenciales, como las siguientes. Lo primero es que no podemos obtener nada que no hayamos sembrado antes en los demás. Si queremos algo, debemos sembrarlo en los otros. Es decir, debemos dar lo que queremos obtener.

Lo segundo, es que si queremos tener éxito en los negocios, debemos encargarnos antes de que todo nuestro entorno (stakeholders) experimente bienestar y sea exitoso: colaboradores, jefes, proveedores, el mundo externo y –ojo- hasta nuestra competencia. Dicen los textos clásicos que si queremos el éxito verdadero, nada hay más poderoso que hacer que nuestra competencia sea exitosa. Por ejemplo. Y ni hablar de nuestro equipo y nuestros colaboradores. El éxito en ellos, en su vida, es clave para nuestro éxito.

Lo tercero: para sacar adelante cualquier negocio o proyecto, es muy importante tener/cultivar una mente clara. Y para cultivar una mente clara y creativa ayudan mucho  cosas como una alimentación sana (tomar mucha agua), dormir bien, hacer ejercicio, meditar, leer textos inspiradores y hacer Yoga. La mejor forma de cultivar la creatividad, por ejemplo, es a través del silencio, de la quietud, la soledad y la conexión interna.  La desconexión con el mundo externo.

Cuarto: el concepto de la vacuidad. Las cosas son dependiendo de nuestros contenidos mentales. Por eso debemos sembrar en nuestro inconsciente las semillas de lo que queremos ver.

Quinto: necesitamos un sistema que funcione siempre, y no algunas veces. Y en eso, dicen los maestros, el Karma es infalible. Funciona siempre. Mientras que el instinto financiero o comercial, no siempre. ¿O si no cómo explicamos que empresas que aplican la misma estrategia fracasan o triunfan algunas veces?

Sexto: cuando algo sale mal, debemos encontrar las semillas o raíces que sembramos antes en otros para obtener un resultado de ese tipo. Ese ejercicio crítico y analítico, de autoconciencia y mirada interna, es fundamental para parar de raíz las acciones que impiden nuestros logros.

 

No se trata de la técnica financiera y contable, ni del mercadeo.
Se trata de la bondad como filosofía que, a nivel kármico, garantiza el éxito.

 

Son muchísimos los testimonios de personas y empresas en el mundo, empezando por su empresa de diamantes, que han logrado el éxito financiero aplicando este sistema. No el de la competencia despiadada, la codicia y la avaricia, sino el de ser exitosos cultivando antes el éxito, desde la bondad, en nuestros grupos de interés, empezando por colaboradores y empleados. Los principios del Karma, dice Geshe Michael, son los principios de ayudar a los demás. No se trata de la técnica financiera y contable, ni del mercadeo. Se trata de la bondad como filosofía que, a nivel kármico, garantiza el éxito.

Podríamos empezar a enseñar esto en los colegios y en las empresas. Enseñar la bondad y la solidaridad, así como la importancia de que a nuestros “rivales” les vaya bien. La importancia de preocuparnos en el bienestar de nuestros colaboradores. Sobre todo en un país como Colombia, que vive sumido en una lógica de la astucia, de “no dar papaya” y de aprovecharse de los demás. Dicen las enseñanzas milenarias, hoy corroboradas con muchos testimonios de vida, que nada más peligroso para nuestra abundancia y nuestra prosperidad, que esa lógica con la que crecimos. La de la viveza y la competencia despiadada.

La bondad y la solidaridad son el camino a largo plazo. Así a corto plazo no parezca.

 

 

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