Opinión

La gente se lanzó a los cursos en línea

Mientras se reducen los matriculados en universidades aumentan los registrados en plataformas como Coursera, Udemy edX, ideales para “aprendizaje de toda la vida”

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septiembre 13, 2021
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La gente se lanzó a los cursos en línea
Millones están aprendiendo y actualizándose sin pedir permiso y en algunos casos llevados por empresas y universidades visionarias

El número de matriculados en las universidades colombianas se reduce y los registrados en cursos en línea en plataformas como Coursera, Udemy o edX, aumentan. Solo en Cousera había, a fines del 2020, 1,9 millones de colombianos registrados en cursos ofrecidos en su plataforma por universidades y empresas de talla mundial. Son buenas nuevas.

No hay de otra: aprender, actualizarse, obtener nuevas competencias, son necesidades de millones. Tanto para quienes trabajan como para la enorme masa de desempleados de todas las edades y también para muchos en la edad de pensión. Por una razón: generar o mejorar ingresos en mercados laborales con nuevas exigencias. La gama abarca, entonces, tanto al joven en edad de adelantar programas de educación superior como al padre o la madre de familia que el sistema laboral ya considera “viejos” y que tienen obligaciones familiares ineludibles.

Los conocimientos que se adquieren en cualquier disciplina y los títulos que los certifican se vuelven, muy rápidamente, obsoletos. Cualquier sicólogo, ingeniero de sistemas o economista sabe, de sobra, que si se graduó en algún momento del siglo pasado, sus cartones han dejado de acreditar nuevas competencias, nuevos métodos y técnicas cuyo dominio exige el mundo laboral de hoy y mañana. A los millenials le pisan los talones los de la generación Z y los chiquitos de la generación alfa lo harán con estos últimos.

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Cualquier sicólogo, ingeniero de sistemas o economista sabe de sobra que si se graduó en algún momento del siglo pasado, sus cartones han dejado de acreditar nuevas competencias

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 ¿Cómo adquirir las nuevas destrezas y conocimientos? Plataformas como las mencionadas son los lugares ideales para lo que se denomina “aprendizaje de toda la vida” (“long life learning”).

La pandemia puso sobre el tapete algunos de los enormes problemas de la educación superior en Colombia. Las altas cifras de desempleo en los jóvenes, aún de aquellos con sus títulos debajo del brazo, aumentaron en el primer año del Covid. Los costos de las matrículas, las dificultades de conectividad y la gran pregunta de la pertinencia han disparado el registro a los cursos en línea. Hay que añadir que los salarios de los profesionales recién egresados son, de acuerdo con los datos del MEN, irrisorios.

Las universidades ya venían percibiendo aires de crisis en el número de matriculados antes de la pandemia. Aunque las cifras no están actualizadas y sólo se conocen datos fragmentarios, Ascun, que agrupa a 87 universidades con 1.3 millones de estudiantes, calculaba que la matrícula del segundo semestre del 2020 había disminuido en 11.3% respecto al 2019. Uno de los factores que ya habían golpeado la matrícula y con ella las finanzas de algunas universidades privadas, antes del Covid, fue el desmonte del programa Ser Pilo Paga. Y, claro, los altos costos de la matrícula en los centros privados y la pregunta de si vale la pena el esfuerzo en tiempo y dinero para que muchos aterricen en el campo del desempleo o de los bajos salarios.

Hay que considerar que los niveles de la educación superior incluyen el técnico profesional, el tecnológico y el profesional (universitario) en el campo del pregrado, y las especializaciones, las maestrías y los doctorados en el de posgrado. El pico de matriculados en las instituciones de educación superior se presentó en 2016 con 2.4 millones de estudiantes, sumando pre y posgrado. Se está a la espera de la publicación de los datos actualizados por parte del MEN (SNIES), bastante demorada por cierto, que no ofrece información sino hasta el 2019. Es muy probable que la cifra total vaya de la mano de la correspondiente a las universidades y que haya menos matriculados hoy que hace tres años.

Volviendo a los datos de Coursera y sin conocer los de otras plataformas, los datos son interesantes: la mediana de la edad de los registrados es de 34 años (lo que hace pensar que una parte significativa son mayores y están adquiriendo nuevos conocimientos y competencias, y actualizándose). La participación de las mujeres en los cursos es del 40 % (aunque hay un dato difícil de interpretar: en junio del 2020 alcanzó a ser superior al 45 %). El 36 % de los matriculados en cursos ofrecidos por la plataforma lo hacen en el ámbito STEM (ciencias, tecnología, ingeniería, matemáticas). Excelente noticia.

Son miles de cursos en los que los colombianos toman parte. En el top 5 están Primeros auxilios sicológicos, Fundamentos de finanzas corporativas, Fundamentos de Excel para negocios, Competencias digitales y, quien lo creyera, Coreano para principiantes.

Están incursionando en los campos de los negocios, la tecnología y la ciencia de los datos.

Las universidades colombianas tienen que ponerse las pilas (los Andes, entre unos pocas, tiene alianzas con las plataformas señaladas): actualizarse, vincularse a la oferta virtual en plataformas del estilo edX o Coursera. La competencia es dura: para poner un ejemplo, los estudiantes colombianos pueden realizar estudios de primer nivel en el lenguaje de programación Python en la Universidad de Michigan con el instructor más famoso del mundo en la materia (Charles Severance) o adelantar cursos de ciencia de los datos de primera calidad con IBM. En el primer caso existe la opción gratuita con todos los juguetes pedagógicos; en el segundo, los costos son relativamente bajos.

Las universidades privadas colombianas tendrán, tarde o temprano, que reducir sus precios de matrícula y comprometerse con la calidad.

Son buenas nuevas: millones que están aprendiendo y se están actualizando sin pedir permiso y en algunos casos llevados por empresas y universidades visionarias. El Estado tiene su rol: proveer la conectividad universal para que millones más puedan acceder a las mejores universidades y empresas del mundo aprendiendo durante  toda la vida.

*Global Skills Report 2021, Coursera.

 

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