La ciencia, más que una intención

Un llamado para que el presidente recuerde que la ciencia "requiere, además de su entusiasmo, de unas políticas públicas que poco a poco vayan avanzando en ese camino"

Por: María Piedad Villaveces Niño
julio 06, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
La ciencia, más que una intención

Resulta muy estimulante que el presidente de la república, Iván Duque, manifieste públicamente que una de sus obsesiones es darle un impulso a la ciencia y a la tecnología; y que Colombia es un país de científicos (ver discurso del martes 30 de junio de 2020). 

El poder que tiene un presidente para convertir sus obsesiones en políticas públicas debería ser un motor para que la ciencia tome un impulso claro. Sin embargo, para ello hay que establecer una línea de base, para identificar metas realizables en el corto, mediano y largo plazo. No obstante, la obsesión y el entusiasmo del presidente parecen no estar acorde con la realidad del sector por lo siguiente: 

Lo primero, porque pese a lo que afirmó el presidente en su alocución del pasado martes, Colombia no es un país de científicos. ¡Ojalá lo fuera!, pero las cifras y las estadísticas que publica el Ministerio de Educación dicen lo contrario: que somos un país de administradores y no de científicos; pues de la totalidad de programas educativos que ofrecen nuestras universidades públicas y privadas, hay 3156 programas de administración frente a 425 de matemáticas y ciencias naturales, de los cuales apenas 72 son de química. Un país que en el siglo XXI no ha ampliado el número de programas como la química, no va a contar con el capital humano para producir ni medicamentos, ni derivados del petróleo ambientalmente amigables, ni alimentos biotecnológicos que promuevan la salud de las personas. Para que Colombia sea un país de científicos, hay que tener unos programas universitarios que garanticen que se cuente con la mano de obra de personas formadas en ciencia. Para que Colombia sea un país de científicos deberán promoverse estímulos en los programas de matemáticas y ciencias naturales, para que pasen de 425 por lo menos a 2000. Eso permitirá una capital humano capacitado para generar ciencia en Colombia.  

Lo segundo, porque la inversión en ciencia en Colombia sigue siendo muy baja si se compara con lo que invierten otros países. Las cifras lo corroboran: con gran entusiasmo la Ministra de Ciencias otorgó 26 mil millones para investigar en Covid19, lo cual llamó “MinCienciaTón”, sin embargo esa cifra contrasta fuertemente frente a los 100 millones de euros (400 mil millones de pesos) que la Unión Europea destinó sólo en el mes de mayo para promover investigaciones en COVID-19. Ni que hablar del presupuesto del MinCiencias que sigue siendo el más bajo de todos los sectores, sólo comparable con lo que el estado destina a la Unidad de Protección (entidad que paga los sueldos de los guardaespaldas de las personas protegidas en el país). 

Lo tercero, es que si Colombia fuera un país de científicos, seguramente habría más credibilidad en lo que hacen. Sin embargo, ante esta pandemia, los ingenieros de la Universidad de Antioquia trabajaron para la producción de ventiladores “made in Colombia” los cuales no han sido aprobados por el Invima. Lo anterior, obligó al rector de esta universidad a enviar un llamado al director del ente regulador, quien respondió que estaban en los tiempos. Llama la atención que ante una pandemia, las autoridades no generen más respaldo a las universidades que están produciendo bienes necesarios para mitigar el impacto del COVID-19. 

Estos tres comentarios evidencian, señor presidente, que Colombia aún no es un país de científicos ni de científicas. Que en el siglo XXI, Colombia debería ser un país de científicos para que, como ocurre en Israel y otros países, sus científicos estuvieran investigando y llegando a producir vacunas contra el COVID-19. Sin embargo, eso requiere, además de su entusiasmo, de unas políticas públicas que poco a poco vayan avanzando en ese camino. Por eso, lo invitamos desde la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia a convertir su obsesión en políticas que ayuden a que en unos años Colombia realmente se convierta en un país de científicos y científicas, que logre impactar su desarrollo con base, no solo en sus capacidades administrativas, sino en sus competencias investigativas. 

-.
0
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
Voz de la sociedad civil para la política de ciencia

Voz de la sociedad civil para la política de ciencia

Nota Ciudadana
En Colombia, no todo lo que brilla es oro, ni todo lo que se investiga es ciencia

En Colombia, no todo lo que brilla es oro, ni todo lo que se investiga es ciencia

Nota Ciudadana
Brotes de diplomacia científica en los setenta en Colombia

Brotes de diplomacia científica en los setenta en Colombia

Nota Ciudadana
¿Deberíamos marchar por la ciencia?

¿Deberíamos marchar por la ciencia?