¿Está Cuba viviendo los últimos días de más de seis décadas de comunismo?
Esa es la pregunta que plantea el especial “El último suspiro de Cuba”, emitido por el programa Testigo Directo, donde el enviado Alexander Oyola recorrió la isla para documentar lo que describe como la peor crisis estructural en la historia reciente del país.
Las imágenes y testimonios recogidos dibujan un panorama crítico: apagones prolongados, termoeléctricas fuera de servicio, escasez de alimentos, hospitales sin insumos y transporte público prácticamente paralizado por falta de combustible. “Cuba ya no aguanta más, ya está destruida”, afirma Suarmy Hernández, cubana entrevistada en La Habana, mientras señala edificios que literalmente se desmoronan.
Una isla a oscuras y con hambre
El informe sostiene que el 89 % de la población vive en la pobreza, una cifra que refleja el deterioro económico acumulado tras la caída del apoyo petrolero venezolano y el endurecimiento de sanciones estadounidenses.
En varias provincias, según lo pudo presenciar el periodista Alexander Oyola, los carros fúnebres han sido reemplazados por carrozas haladas por caballos ante la falta de gasolina. “El país no produce sencillamente. Al no producir, lo único que hay es miseria”, advierte un entrevistado, quien añade que es necesario “reconocer que el sistema no funciona”.
Las principales termoeléctricas, entre ellas la Ernesto Che Guevara, enfrentan fallas estructurales. Sin energía constante, universidades y colegios han debido suspender actividades. En las calles, la mendicidad crece y algunos ciudadanos buscan comida entre la basura, así lo presenció en su recorrido Testigo Directo. Una mujer embarazada, captada por las cámaras, resume el drama cotidiano: “Ni comida ni nada tenemos”.
Desde el Palacio de la Revolución, el presidente Miguel Díaz-Canel atribuye la crisis a lo que denomina una política “más agresiva” de Estados Unidos para impedir la llegada de combustible. Sin embargo, el especial también recoge voces que cuestionan esa explicación. “Cuba se está asfixiando sola. Es una autofagia”, afirma Manuel Cuesta Morúa, opositor a la presidencia, quien advierte sobre la posibilidad de un estallido social.
¿Negociación secreta o transición inevitable?
Uno de los puntos más sensibles del informe apunta a presuntas conversaciones “por debajo de la mesa” entre herederos de Raúl Castro y representantes del entorno de Donald Trump. Aunque no hay confirmación oficial, el rumor de una transición pactada circula en círculos diplomáticos.
La hipótesis central es que Washington buscaría un distanciamiento estratégico de La Habana respecto a Rusia y China, junto con una apertura económica gradual. Mientras tanto, el gobierno cubano exhibe músculo militar, aunque analistas señalan que los equipos son obsoletos y la isla carece de combustible para sostener operaciones prolongadas.
¿Caída del régimen o cambio cosmético?
“Ya se acerca el fin de un ciclo histórico que puede y va a implicar un cambio de régimen, no estoy seguro de un cambio de poder", afirma Cuesta Morúa, advirtiendo que podría tratarse solo de un relevo interno.
A más de 65 años del triunfo de la revolución, Cuba atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia. El especial documenta una combinación de crisis energética, escasez y deterioro de infraestructura, mientras el Gobierno mantiene su discurso de resistencia.
También le puede interesar:
Anuncios.



