El misterioso inhalador de Chris Froome

Estaba muerto y resucitó en la etapa más dura del Giro de Italia. Una sombra lo persigue: ventolín, el medicamento para el asma que podría potenciar su fuerza

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Mayo 25, 2018
El misterioso inhalador de Chris Froome

En la mejor etapa del Giro en sus 100 años de historia, Froome demostró porque es el mejor ciclista del mundo. Faltando 80 kilómetros a meta el tren del Sky, su equipo, se puso adelante del grupo. El primero que cayó fue Simon Yates, el líder del Giro, quien sucumbió y perdió más de 40 minutos. Miguel Angel López se mantenía aferrado al grupo. Parecía que iba a sucumbir, que la pálida sobrevendría en cualquier momento pero no. Miguel Angel ponía cara de póker.

A 70 kilómetros Froome atacó y nunca nadie lo volvió a ver. Un ataque mitológico en donde demostró que es un grande. En plena subida de muerte un aficionado le echó el aire del inhalador en la cara recordándole el escándalo que lo acompañaba

A finales de diciembre del 2017 un examen de orina tomado en una etapa de la vuelta a España. Los resultados saltaron las alarmas: tenía 1000 nanogramos/mililitro mas de la dosis permitida de salbutamol, un boncodilatador cuyo nombre comercial más conocido es Ventolín. “Soy asmático y uso un inhalador, siempre dentro de los límites permitidos, y sé que soy controlado cada día que llevo el maillot rojo de líder”

El salbutamol es un medicamento broncodilatador de la familia de los Beta-2 agonistas que se emplea, efectivamente, para tratar enfermedades como el asma, la bronquitis o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Sin embargo, a partir de determinadas dosis, se considera una sustancia dopante ya que, dado que abre los bronquios para facilitar la respiración, tiene la capacidad de “aumentar la capacidad pulmonar y la resistencia al esfuerzo”, según recoge la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte. “Tiene un efecto anabolizante si se emplea en dosis elevadas”, confirma Pedro Manonelles, presidente de la Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE).

El uso de salbutamol en deportistas sólo se permite si se emplea de forma inhalada (la cantidad máxima es de 1.600 microgramos en 24 horas). Si en los análisis antidoping que se realizan habitualmente a los deportistas, se detecta una presencia de salbutamol en orina superior a 1000 nanogramos por mililitro, explica Manonelles, “se considera que esa concentración no se debe a un uso del fármaco como tratamiento médico, sino como medio de dopaje”. En el caso de Froome, la cantidad detectada duplica los límites permitidos. Sin embargo, el deportista no ha sido de momento sancionado ya que cabe la posibilidad de que pueda demostrar mediante estudios farmacocinéticos controlados que el resultado positivo sí se debe a un uso terapéutico del fármaco.”La dosis detectada está muy alejada de la que se obtendría después de un uso terapéutico del fármaco”, advierte sin embargo Manonelles. “Los límites se fijan teniendo en cuenta márgenes suficientemente amplios para evitar confusiones, y en este caso estamos hablando de que se han duplicado”, concluye.

Igual, mientras no se diga lo contrario, Froome será el mejor ciclista del mundo como lo demostró hoy, dinamitando el Giro de Italia y vistiéndose de rosa. Está a punto de ser uno de los pocos hombres en ganar las tres grandes vueltas del mundo

*Con información del Pais de España

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